Reportaje

Impresiones del multijugador de Battlefield Hardline

Por Rafael Aznar
-

Battlefield Hardline se pone a la venta el 19 de marzo y no tendremos su análisis hasta dentro de unos días, pero podemos avanzaros ya unas impresiones de su multijugador, que ya hemos catado en profundidad, en un evento organizado en Londres por Electronic Arts. El campo de batalla se ha vaciado de soldados para llenarse de criminales y miembros de las fuerzas del orden.

Battlefield Hardline está ya a la vuelta de la esquina y, durante esta semana, hemos estado en Londres probando el multijugador en su versión final, con todo desbloqueado, así que os traemos unas impresiones para amenizar la espera hasta el día en que policías y criminales desembarquen en el nuevo campo de batalla que Visceral Games ha diseñado, en colaboración con DICE. Esta nueva entrega es un ‘spin off’ en cuanto a ambientación, pero lo cierto es que las refriegas online mantienen, prácticamente, toda la esencia de la saga.

Un nuevo imaginario de modos de juego

El juego contará con siete modos de juego: Atraco, Dinero sangriento, Rescate, Punto de mira, Puente, Todos contra todos (Equipo) y Conquista. Los cinco primeros se han creado expresamente para la ocasión y aprovechan muy bien todo lo que cabe esperar de una lucha entre fuerzas del orden y delincuentes, como robos de dinero y persecuciones en vehículos. Vayamos por partes.

Atraco transcurrirá por rondas, de modo que los roles se alternarán, para que cada bando haga tanto de policía como de ladrón. El objetivo de los malos será robar dos bolsas de dinero y llevarlas hasta un punto de extracción, para lo que será fundamental que el que cargue la bolsa reciba el apoyo de sus compañeros. Como es lógico, el cometido de la policía será evitar el golpe.

Dinero sangriento se basará también en cargar dinero, pero con un enfoque algo distinto. En el escenario, habrá una pila de dinero, y tanto los policías como los ladrones tendrán que ir hasta ella para llevarse los billetes a su cámara, ya sea como prueba del delito o como botín. Para coger el dinero, habrá que quedarse quieto al lado del montón, de modo que habrá un indicador que, progresivamente, permitirá coger hasta diez fajos, lo que obligará a decidir si arriesgarse a que nos maten o salir por piernas en cuanto tengamos unos pocos. A eso, añadid el hecho de que se podrá ir a la base enemiga para robar dinero del botín del otro bando o que, si alguien muere, dejará desparramados por el suelo los billetes que lleve. Sin duda, éste es el modo que más nos ha gustado, pues está lleno de variantes.

En Rescate, el objetivo de la policía será extraer a dos rehenes que los ladrones tendrán secuestrados. Habrá nueve rondas, muerte permanente y tiempo límite, por lo que habrá que pensarse muy bien cada movimiento. Por su parte, en Punto de mira, la policía deberá escoltar a un VIP al que manejará otro usuario, con el inconveniente de que sólo dispondrá de una pequeña pistola. El objetivo será llegar hasta un punto de extracción. Igual que en el anterior modo, habrá muerte permanente.

El otro modo de juego que más nos ha convencido es Puente, muy centrado en el uso de vehículos. A lo largo del escenario, habrá cinco vehículos (coches, camiones y furgonetas, principalmente), de modo que habrá que ‘capturarlos’ y ponerse a conducirlos a toda velocidad, para sumar puntos. Las posibilidades estratégicas serán numerosas, pues cualquier compañero podrá subirse al vehículo o prestar su apoyo desde otros, incluidos helicópteros y motos. El control nos ha parecido bastante tosco, igual que las físicas, en líneas generales, pero, sin duda, Puente es uno de los modos más originales de Battlefield Hardline.

Y llegamos a dos modos muy directos que no suelen faltar en ningún shooter: TCT: Equipo (el típico duelo a muerte por equipos) y Conquista. En el primero, el objetivo será eliminar al mayor número posible de enemigos, mientras que, en el segundo, habrá que capturar y defender varios puntos del escenario (tres, en la versión reducida, y cinco, en la ampliada). Igual que hizo DICE con Battlefield 4, Visceral ha querido mantener el grandilocuente número de 64 usuarios para las versiones de PS4, Xbox One y PC, y eso, por lo que hemos visto, puede ser un problemón en TCT. El tamaño de algunos mapas es bastante reducido, y eso se traduce en un ‘respawn’ realmente caótico, que puede hacernos aparecer delante o detrás de un enemigo con muchísima frecuencia, para matar o morir en cuestión de segundos de la forma más injusta.

Un shooter lleno de opciones estratégicas

Si algo caracteriza a la saga Battlefield, es su gran componente de estrategia y cooperación, que puede echar para atrás a los que sólo busquen diversión rápida. El control de Hardline es complejo, con un retroceso de las armas que obliga a experimentar mucho con los accesorios que se les pueden acoplar y que se van desbloqueando progresivamente. A eso, hay que añadir las diversas herramientas secundarias que habrá, como el gancho, la tirolina, la máscara de gas, el desfibrilador o las inyecciones. Un detalle que nos ha gustado mucho es que, si noqueamos a un enemigo por la espalda, podremos interrogarlo mientras está en el suelo, lo que revelará la posición de todos sus compañeros en el mapa. Nos parece una alternativa muy adecuada a los típicos UAV.

El juego contará de serie con nueve mapas: Hollywood Heights, Downtown, Bank Job, Riptide, Derailed, Dust Bowl, Everglades, The Block y Growhouse. Nosotros los probamos en la versión inglesa, pero suponemos que estarán traducidos en la española. El diseño de los escenarios nos ha parecido muy acertado, con infinidad de opciones para moverse por ellos a diferentes niveles. Incluso los pequeños detalles, como el hecho de poder abrir y cerrar las puertas, abren un abanico enorme de posibilidades estratégicas.

La tecnología Levolution, que ya dio mucho de sí en la cuarta entrega, volverá con fuerza, con infinidad de pequeños elementos de los escenarios que se podrán destrozar: paredes, lámparas colgantes, cristaleras… Es algo de lo que muchos otros shooters deberían tomar buena nota (Rainbow Six Siege parece que así lo hará, según se vio en el E3 2014). Eso sí, debido a la ambientación menos bélica, los grandes sucesos parece que han decaído un poco respecto a la anterior entrega. Habrá sucesos como una tormenta de arena o el derrumbe de una grúa, pero nada tan espectacular como la famosa caída del rascacielos o el tsunami que hacía encallar un barco.

Como casi todos los juegos de EA en la actualidad, Battlefield Hardline hará gala del motor gráfico Frostbite 3, que dio muy buen resultado en la anterior entrega (no en vano, el estudio DICE es el creador de la saga y del propio motor). Como decíamos, la destrucción del entorno será tremenda, y todo se moverá con gran fluidez. Ahora bien, el acabado general no nos ha acabado de convencer. Lo hemos jugado en PS4 y no parece estar a la altura del de Battlefield 4, en parte por el interminable empeño de las compañías en seguir sacando títulos intergeneracionales cuando PlayStation 4 y Xbox One tienen ya casi año y medio de vida. Particularmente, nos han decepcionado los efectos de partículas, con explosiones o chispas de disparos en las que casi se pueden apreciar píxeles. El ‘popping’ cuando se va en helicóptero es bastante evidente y los grandes sucesos de Levolution han perdido en espectacularidad. En todo caso, cuando publiquemos el análisis, entraremos más en detalle.

Un pequeño cambio de rumbo

El multijugador de Battlefield Hardline nos ha dejado un buen sabor de boca. En líneas generales, nos ha parecido bastante continuista, pese al cambio de ambientación, pero la cantidad de opciones que hay en sus partidas es una garantía para los más veteranos del género. La fecha oficial de lanzamiento es el 19 de marzo, aunque ese día es fiesta en España, así que lo normal es que las tiendas lo empiecen a vender el 20, salvo que hagan caso omiso el embargo. Mientras acaba la espera, podéis ir sacando brillo al gatillo.

Lecturas recomendadas