Reportaje

Los juegos de 2013: Starcraft 2 Heart of the Swarm

Por Sergio Gracia
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Sarah Kerrigan vuelve con Starcraft II Heart of the Swarm, la nueva entrega de uno de los mayores exponentes del género de estrategia en tiempo real, y para la ocasión Blizzard Entertainment se ha esforzado para ofrecernos una campaña de infarto y un renovado modo multijugador que está llamado a convertirse en el rey de reyes.

Hablar de los juegos de Blizzard Entertainment es hablar de líderes en sus respectivos géneros.

Auténticas obras maestras, máximos exponentes que, a lo largo de la historia, se han ido renovando y reinventando sin abandonar su esencia, ese agradable sabor que nos atrapó en su día y que no conseguimos quitarnos con ningún otro juego. Este hecho nos ocurrió especialmente con Starcraft, cuando debutó en PC allá por el año 1998.

Éste no fue, ni mucho menos, el primer juego de estrategia en tiempo real que teníamos el placer de jugar, ni siquiera era el primero que desarrollaba Blizzard. No fue el primero en ponernos en bandeja varias facciones diferentes, ni en explotar el género de la Ciencia Ficción... Entonces, ¿qué tenía Starcraft que no tenían los demás RTS? Buena pregunta... pero para responderla nos tendremos que explayar un pelín.

Cuando Starcraft aterrizó en PC se encontró con que no bastaba con ser un buen juego, pues tenía que destacar sobre los demás en un mercado saturado de RTS (real time strategy). Debía ser recordado por muchos años, y la única manera de conseguirlo era superando a pesos pesados de la talla de Populous, The Settlers, Z, Dune 2.000, Age of Empires o Command & Conquer... Incluso tenía la ardua tarea de llegar a ser más memorable que uno de los que jugaban en su propio equipo, Warcraft Orcs & Human. Como veis los contendientes eran muchos y muy buenos, pero los Zerg, Terran y Protoss no se achantaron.

Puede que Starcraft estuviese rodeado de 'enemigos', peros su armas eran letales. A una mecánica de juego fresca, dinámica, original y muy pero que muy funcional debíamos añadirle tres razas con una marcadísima personalidad y carisma, una profunda historia digna de cualquier bestseller de Ciencia Ficción y, para colmo, un modo multijugador competitivo del que muy pocos, por no decir ninguno, podían presumir hasta el momento. Estas fueron las claves que hicieron de Starcraft un título memorable, uno de los mejores juegos de estrategia en tiempo real e incluso, en ciertos países asiáticos, un deporte nacional. No es de extrañar, pues, que se desatase la locura cuando Blizzard Entertainment anunció, por fin, en mayo de 2007, el desarrollo de Starcraft II.

Los fans de la saga habíamos visto cómo otras franquicias del estudio ya habían recibido su segunda e incluso tercera entrega, así que es normal que nos preguntásemos: ¿y qué pasa con Starcraft? Lo que ocurría era que estaban esperando al momento indicado para servirlo en bandeja de plata, y ese momento fue el año 2010. Blizzard decidió dividir el juego en tres títulos separados, cada uno protagonizado por una raza: Wings of Liberty (Terran), Heart of the Swarm (Zerg) y Legacy of the Void (Protoss). Ahora, después de haber completa la campaña de los humanos, es hora de coger las riendas del Enjambre, una tarea que no será nada fácil.

La Reina de Espadas ha dejado de existir como tal y Sarah Kerrigan ha perdido los poderes que la colmena le había proporcionado, poderes con los que controlaba a todos los Zerg y que, en su ausencia, se encuentran al borde de la extinción. Es el momento ideal para que los Terran y Protoss rematen la faena y así librarse de una de las mayores amenazas de la galaxia, pero tal y como descubriremos en Starcraft II Heart of the Swarm, a los Zerg aún les queda mucho que decir.

Blizzard Entertainment volverá a hacer gala de sus experimentados guionistas para ofrecernos, una vez más, una campaña llena de intriga, giros inesperados, momentos épicos y emotivos y mucha acción, ¡si no, no sería Starcraft! Ésta nos ofrecerá alrededor de 20 misiones diferentes y un nivel de rejugabilidad brutal gracias a la posibilidad de escoger varios caminos y descubrir todas las tramas que se esconden en la historia, algo que ya pudimos disfrutar en Starcraft II Wings of Liberty. Y es que, la principal baza del 'single player' de Starcraft II Heart of the Swarm será su libertad, una palabra que no se suele relacionar con el género de estrategia en tiempo real.

Algo que siempre ha caracterizado a los Zerg como raza es su habilidad para mutar y evolucionar a antojo gracias a sus genes, una ventaja que podremos aprovechar y explotar exclusivamente en la campaña. A medida que avancemos tendremos la oportunidad de experimentar con nuestras unidades, aplicarles mejoras permanentes y descubrir nuevas especies de Zerg, con lo que podremos adaptar nuestro ejército al estilo de juego que más nos convenza. Una vez más, este factor hará de cada partida de la campaña una experiencia totalmente diferente.

Pero no sólo encontraremos cambios en la campaña y el motor gráfico (el cual recibirá una pequeña actualización y nuevos efectos visuales que notaremos, sobre todo, en el talo Zerg, que tendrá una apariencia mucho más viscosa y 'viva'), pues Blizzard ha pensado, sobre todo, en el exitoso multijugador, que mueve a cientos de miles de jugadores de todo el mundo, con competiciones y clanes profesionales que se dedican exclusivamente a jugar a Starcraft II, un legado que ha adoptado de su antecesor, el cual aún se mantiene muy vivo competitivamente hablando.

La principal mejora o novedad es la inclusión de algunas unidades y la jubilación de otras, lo que obligará a los jugadores más experimentados a aprender sus posibles usos y paliar la ausencia de las que antes sí existían. Por otra parte, algunas unidades recibirán un importante lavado de cara y rediseño en sus habilidades, otro motivo más para considerar el multiplayer de Starcraft II Heart of the Swarm como un juego casi totalmente nuevo.

Para terminar podemos celebrar la inclusión de la tan reclamada opción de reconexión en las partidas multijugador. Blizzard ha diseñado un sistema con el que podremos volver a conectar para no perder irremediablemente una partida que podríamos haber ganado sin problemas (o no). Pero sin lugar a dudas, una de las novedades más originales es la posibilidad de continuar una partida a partir de una repetición, escogiendo el momento en el que queramos entrar en acción, algo que será de lo más útil para experimentar con otras estrategias y probar infinidad de combinaciones.

A diferencia de otras franquicias, el lanzamiento de Starcraft II Heart of the Swarm se ha extendido algo en el tiempo pero, sin embargo, prácticamente podríamos considerarlo como una expansión o, incluso, esa campaña que debería haberse incluido desde el principio. Sabemos que la intención de Blizzard Entertainment era la de poder realizar tres campañas de lo más completas posible, en vez de tres mini-campañas que contasen a matacaballo la interesante historia que tenían guardada desde hace tanto tiempo. Cuando los fans se enteraron de esta intención se echaron las manos a la cabeza, pero creemos que, a estas alturas, se han convencido de que era lo más indicado.

Con esto lo que queremos decir es que, de Starcraft II Heart of the Swarm no esperamos otra cosa que 'más de lo mismo', más calidad de la que nos ofrecieron en Wings of Liberty. Queremos una campaña elaborada que nos deje con ganas de más y que, por qué no, termine con la guinda que nos hará desear poder viajar adelante en el tiempo para echarle el guante a Legacy of the Void, tal y como ocurrió con la anterior entrega. Lo mejor de todo es que parece ser que cumplirán con todos nuestros deseos e irán aún más allá, ofreciendo una serie de alternativas que convertirán al modo historia en algo más que una sucesión de escaramuzas con guión.

Cuando terminamos el modo campaña (y antes, incluso) es el momento de darle caña al multijugador. Las novedades que se han añadido nos parecen lo suficientemente buenas como para poder 'dejar de lado' sin ningún miedo el Online de Wings of Liberty, pero lo que tememos es que el grueso de la comunidad se quede estancado en el juego de los Terran. Sinceramente, nos parece algo altamente improbable, pero nunca se sabe. Gran parte de la responsabilidad de que los jugadores se pasen a Heart of the Swarm recaerá en lo atractivas que supongan las nuevas unidades y, sobre todo, su balanceo, pero para eso está la beta que ya ha dado comienzo, así que, una vez más, suponemos que no tenemos por qué preocuparnos.

No vemos el momento de empezar a manejar al Enjambre y arrasar con todo lo que se ponga en nuestro camino. Tenemos demasiadas expectativas puestas en Starcraft II Heart of the Swarm, pero estamos seguros de que Blizzard no decepcionará.

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