Reportaje

Los peores momentos de Bloodborne

Por David Martínez
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Bloodborne está convirtiéndose en la pesadilla de muchos usuarios de PS4 (aunque sea igual de satisfactorio). Por eso no nos resistimos a recordar los peores momentos del juego de FROM Software (en el sentido de "los más duros").  

Para encontrar los peores de los videojuegos, a veces toca devanarse los sesos por la escasez de material. Pero esta semana ha ocurrido todo lo contrario. Y es que cuando le preguntas a cualquier jugador qué ha sido lo peor de Bloodborne, cada uno tiene algún momento "atravesado".

Así que nosotros, después de una rápida "encuesta" por la redacción nos hemos quedado con estas 10 situaciones del juego de rol de PS4, aunque somos conscientes de que alguno saltará con "pues esto no fue tan difícil" o con "para mí la Bestia Clérigo era mucho peor" 

Estos 10 momentos de Bloodborne están ordenados por el impacto que han tenido en los jugadores. A algunos le resultaron más sencillas y otros... otros todavía siguen atascados en mitad de nuestro ránking. ¡A sufrir!

10. El primer encuentro

La verdad es que cuando abrimos las puertas del sanatorio y encontramos al primer enemigo "normal" no parece que Bloodborne vaya a ser tan difícil como otros juegos de FROM Software. Pero es una triquiñuela, no os dejéis engañar por estos habitantes de Yarhnam, que lo que nos queda por delante es mucho peor. Palabra de cazador.

9. Has muerto

La primera vez que leemos este letrero nos hace gracia. Ah claro, esto debe ser un guiño a Dark Souls... pero será mejor que os vayáis acostumbrando a esta pantalla porque váis a verla una y otra vez, y otra, y otra. Lo malo no es morir, ni soportar el tiempo de carga que viene después (un poco mejorado con la última actualización) sino perder los nervios para llegar cuanto antes a nuestra sangre con ecos... y ser eliminados por el enemigo "más pringado" que nos crucemos. 

8. El viejo Yarhnam

¿Cómo? ¿Que existe un Yarhnam auténtico además de lo que conocemos? Pues está poblado por criaturas mucho más temibles, y lo que es peor, hay un cazador que la custodia armado con una ametralladora. Si ya parece difícil acercarse a él, esperad al combate en la parte más alta de la torre. Uno de esos momentos capaces de acabar con los nervios del mejor jugador. 

7. La bruja de Hemwick

Uno de esos enemigos finales que se  guardan "sorpresas". La bruja (esta criatura horripilante que os mostramos en la imagen) es capaz de teleportarse por toda la estancia. Además de sus ataques, que se pueden evitar con facilidad, este "bicho" es capaz de invocar a otras criaturas más letales. Y cuando parece que la cosa no se puede poner más cuesta arriba ¡descubrimos que la bruja en realidad son "las brujas"! Como en casi todo Bloodborne, nos queda el consuelo de que lo próximo será aún más difícil. 

6. Ha desaparecido la muñeca

Puede que no os haya ocurrido, pero la primera vez que visitamos el Sueño del cazador cargados de ecos de sangre, y donde se supone que estaba la muñeca ¡no hay nada! Seguro que en ese momento se os paró el corazón un instante y pensásteis... "a ver si es que ya no podemos seguir subiendo de nivel". Por suerte es una de esas bromas de mal gusto -para el jugador- que abundan en Bloodborne.

5. Yar´ghul La aldea invisible

Algunos ya la conocían tras su paso por la cárcel hipogea, dependiendo de cómo haya sido vuestra partida, pero es que en los compases finales de Bloodborne la cosa empeora. Hasta ahora podíamos limpiar una zona de enemigos y pasear por ella con tranquilidad... hasta ahora. ¿Por qué? Pues porque hay unas amables señoritas con una campanilla cuyo poder es resucitar a las criaturas que hayamos eliminado. Y encima, no os creáis que nos recompensan con demasiado ecos de sangre.

4. El Renacido

En Bloodborne, como en el fútbol, no hay enemigo pequeño. Sin embargo, después de habérnoslas visto con criaturas de todas las formas y colores, el Renacido consigue sorprendernos por su tamaño. Ah si, y porque para acabar con él tenemos que descubrir un elemento... que no vamos a "spoilear" porque no es el lugar adecuado. 

3. Pesadilla de Mensis

Vaya, parece que tenemos un momento de calma antes de la tempestad... sólo que comenzamos a perder vida y aumentar nuestro frenesí de manera inexplicable. Pues sí, por si no fuera suficiente con unos enemigos "subidos" en este nivel, cada vez que alguien nos ve desde las ventanas del castillo, ¡zas! Corred, rezad todo lo que sepáis, mantenéos ocultos... y a lo mejor sólo tenéis que repetir unas 15 veces.

2. El final del juego

En algún momento pensamos que no lo íbamos a ver. Pero si tenemos un poco (o mucha suerte) en el enfrentamiento con la nodriza, volvemos al Sueño del cazador para presenciar la secuencia final de Bloodborne. Lo malo no es verlo, sino descubrir que nos quedan más finales por ver, y que para ello tendremos que repetir la aventura con una dificultad superior (si es que es posible).

1. El meme de Bloodborne

 

Pues sí. No hay nada tan traumático como llegar a este punto, y después de demostrar devoción por el juego de Miyazaki, descubrir que se ha hecho famoso porque alguien cogió el Blu Ray de un modo extraño, y descubrió este curioso efecto. Cada vez que vemos esta imagen, convertida en meme de internet, nuestra sangre de cazador hierve.

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