Star Wars Rebels - Crítica de la premiere de la temporada 3
Reportaje

Star Wars Rebels - Crítica de la premiere de la temporada 3

Por Jesús Delgado
-

Star Wars Rebels ya ha comenzado su temporada 3 con el episodio doble "Steps into Shadow", en el que el Gran Almirante Thrawn se presenta como nuevo antagonista de esta tercera temporada.

Star Wars Rebels ya ha arracando en EEUU su tercera temporada, dando fin a la larga espera para la presentación del Gran Almirante Thrawn en la serie animada de Disney XD. Y es que Thrawn, el gran villano presentado en la trilogía iniciada en la novela de Heredero del Imperio, es el gran atractivo de esta temporada 3. 

Pero este capítulo doble, con el que se arranque esta tercera temporada de la serie de Star Wars de Disney XD no solo cuenta con el aliciente de la integración de este personaje icónico del viejo canon en el nuevo Universo Expandido de Disney, sino que también plantea un nuevo escenario de cara al estreno de Rogue One, sirviendo de tie-in (o enlace) entre la trilogía de las precuelas y la serie animada de The Clone Wars el spin-off dirigido por Gareth Edwards. 

Y es que Star Wars Rebels sigue avanzando hasta los hechos referidos en la película original de La Guerra de las Galaxias, preparando y anticipando los sucesos que ocurrieron durante la Batalla de Yavin, a medida que las fuerzas rebeldes se van cohesionando, convirtiéndose en el ejército y la flota que desafiarán al Nuevo Orden imperial. Por ello, la serie se consolida como una pieza de no poco interés para fans de la Saga, tal y cómo os explicamos a continuación. 

Puente el viejo y el nuevo canon

Hay un detalle particular de este episodio que nos llama poderosamente la atención y es cómo Dave Filoni y las cabezas pensantes de Lucasfilm, poco a poco, recuperan elementos descanonizados y los vuelven a integrar en la nueva continuidad del canon de Disney. Esto, por cierto, es algo que ya se venía previendo desde hacía un tiempo. Sirva como ejemplo la novela de Tarkin, en la cual Armand Isard (un personaje clave del viejo canon) se recupera aunque sea de pasada. Y algo parecido pasa en este arranque de temporada, plagado de guiños a la continuidad y al canon clásisocs. 

En primer lugar destacamos en principal reclamo de la serie: Thrawn. Su introducción se realiza con la mención la Séptima Flota, pero no de su oficial al mando. ¿El motivo? Los oficiales saben que está dirigida por el único oficial de alto rango imperial de origen alien, quien además (en contra de la política xenófoba del Imperio), está protegido por el mismo Emperador.  Este sentimiento de reticencia y disconformidad hacia Thrawn se revela mucho más claro cuando finalmente aparece en pantalla e informa de que acaba de ser ascendido a Gran Almirante por el propio Palpatine, en una fechas que por cierto cuadran con las del viejo canon. 

Thrawn Star Wars Rebels

De esta manera, ya se nos va aventurando que por un lado muchos de los elementos de las viejas novelas y cómics van a ser rescatadas. Pero esta suposición toma forma con la introducción del Bendu (un ser de la Fuerza al que pone voz Tom Baker, el Cuarto Doctor Who). El Bendu habla del lado luminoso de la Fuerza y del Reverso Tenebroso, refiriéndose a ellos como Ashla y Bogan, los nombres de las lunas del planeta Tython que es la cuna de la orden Jedi, las cuales a su vez representan los dos lados de la Fuerza.

¡Pero hay más! En un momento determinado, se presentan los Y-Wings, bombarderos que se usaron en la Batalla de Yavin y que anteriormente pudimos ver en la serie de Las Guerras Clon, jugando un papel determinante en algunas batallas. En este doble capítulo no solo se menciona su uso en las Guerras Clon y los motivos por los que el Imperio los está decomisando y destruyendo, sino que (cuidado, SPOILER) se señala que tras su rescate se mandarán al general Dodonna, que está formando un ala de combate. Esto, claro, es un guiño a la flotilla de cazas que la Rebelión está montando en Yavin y que posteriormente servirá para destruir la Estrella de la Muerte

Y, ojo, hay más guiños y referencias. Pero no os contamos todos para no destriparos el episodio. Dicho esto, ya pasamos a la crítica rápida del episodio.

Un discurso elaborado para todos los públicos

El episodio de "Steps into shadow" demuestra que la premisa de Rebels ha cambiado radicalmente y ha evolucionado paulatinamente hasta llegar a donde estamos, en una forma mucho más elaborada, compleja, pero a la vez genial. Cuando se presentó su tv-movie La Chispa de la Rebelión, originalmente se percibió como una serie de "sábado por la mañana", eminentemente infantil. Algo que, por otro lado, no es nada malo. Sencillamente se pretendía introducir al público más joven en el universo de Star Wars con una serie amable, basada en la premisa de las series de dibujados animados de los 80 y 90.  

Sin embargo, a medida que la primera temporada fue avanzando y llegamos a su conclusión, pudimos discernir que la cosa iba en serio. Aunque se trataba y se trata de un producto enfocado a los chavales, sus tramas cada vez se complicaban más y no estaban únicamente al servicio del marketing y de vender muñequitos. La llegada del Gran Moff Tarkin, Darth Vader, la ejecución de cargos imperiables por ineptitud y la muerte del Inquisidor lo demostraron.

La historia iba de un grupo de libertadores contra el poder opresor imperial, que no se andaba con chiquitas para extinguir la disidencia. Ahora, bien, donde ya el cambio de tono se pudo finalmente constatar fue en la segunda temporada, y más concretamente su arranque, con la introducción de Vader, y su final, con el épico duelo de Ashoka Tano con Darth Vader, cuyo resultado marcaría a los protagonistas. 

Este arranque de la tercera temporada recoge estas ideas y las diluye en una trama que muestra las consecuencias del camino andado y de que la cosa "va muy en serio". Sigue permitiéndose libertades argumentales para llegar a los más jóvenes, pero mantiene un gancho para los adultos. En especial para aquellos que crecieron con el Universo Expandido. Es una serie para niños, pero no es condescendiente con ellos, sirviéndoles situaciones y premisas complejas, en un lenguaje accesible. Y, en tanto,  los adultos solo tienen que hacer las concesiones mínimas para entender que ellos no son el objetivo, sino que lo es su relevo generacional. 

Por otro lado, hemos de señalar que una de las bondades de Star Wars Rebels radica en la evolución de los personajes. Los héroes y villanos, más los primeros que los segundos, evolucionan. El Ezra Bridger (ese héroe infantil, acusado de ser un Aladdin galáctico) ya no es el mismo muchacho de la primera temporada. Ha madurado y su look delata ese agriamiento de personalidad. Algo que, por cierto, revela también el uso que hace de la Fuerza. Y algo parecido ocurre con el resto de los protagonistas. Kanan también sufre cambios más allá de su aspecto, al igual que Sabine, otro personaje bastante malparado por la torticera campaña de marketing que frivolizó con sus orígenes, pero que la serie ha acabado por poner en su lugar, dignificándola. 

Resumiendo, que Star Wars Rebels ha ganado muchos enteros desde sus principios, consagrándose como uno de los grandes aciertos de la era Disney de Star Wars. No solo introduce al público joven en el universo de Star Wars, mostrando cada vez más personajes y detalles oscuros o muy especializados de su trasfondo (como cazas, organizaciones o planetas), sino que también presenta de manera accesible personajes del viejo canon a las nuevas generaciones. De ahí que vayamos a sentir mucho cuando finalmente eche su cierre, que vaticinamos que será más pronto que tarde, atendiendo a que la trama de la serie se acerca peligrosamente al momento en el que empieza la película original de Star Wars, su final natural. 

 

Lecturas recomendadas