Reportaje

Universos de ficción: todo sobre Star Trek

Por Roberto J. R. Anderson
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El espacio, la última frontera. Éstos son los viajes de la nave estelar Enterprise, que continúa su misión de exploración de mundos desconocidos, descubrimiento de nuevas vidas y de nuevas civilizaciones; hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar...

Hoy en día son bastantes las franquicias que han logrado consolidar una gran base de fans devotos. El mayor desarrollo de los medios de comunicación y el fortalecimiento de la cultura popular cada vez facilitan más que un producto llegue a su audiencia potencial, fraccionada alrededor del globo, que cuenta los días para el siguiente capítulo o película de su mundo de ficción favorito y, tras cada "dosis", mantiene intensos y apasionados debates con otros fans acerca de los acontecimientos presenciados y las múltiples teorías a las que apunta su imaginación.

Pero, ¿cuál fue el punto de inflexión? ¿En qué momento dio un paso adelante el "fenómeno fan" de este tipo de productos? Sin duda, Star Trek fue una revolución en este aspecto, y el primer universo audiovisual que cautivó a una audiencia de una manera capaz de organizarse y actuar como una tribu urbana cohesionada con un punto en común: su absoluta devoción por Star Trek. De hecho, después de casi 50 años, los fans de esta gran franquicia (que cuentan entre su "familia" a miembros de todas las edades, etnias y clases sociales) siguen siendo los más apasionados de todos.

Desde que Gene Roddenberry creó Star Trek a mediados de los años 60 del pasado siglo, tanto él como muchos otros guionistas y autores han contribuido a la construcción de un universo con una inmensa riqueza: cinco series de televisión, cada una con sus propias tripulaciones y naves; doce películas; una serie de animación; numerosísismos libros, cómics y videojuegos; cientos de planetas y especies con sus propias tecnologías, culturas e idiomas; varios siglos de historia futura que incluyen además distintos universos paralelos; convenciones, eventos y productos de merchandising de todo tipo; y, por encima de todo, una ingeniosa utilización de la ciencia ficción para crear metáforas de nuestra realidad social contemporánea en cada una de sus generaciones, y la convicción de que, pese a los problemas y las injusticias en el mundo, vamos encaminados hacia algo mejor.

El visionario

Gene Roddenberry nació en 1921 en El Paso (Texas), aunque creció en Los Angeles (California). Allí su padre formaba parte del cuerpo de policía, y en un principio Gene Roddenberry también siguió este mismo camino tras haber participado como piloto aéreo en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, su verdadro objetivo era escribir historias, y en 1956, tras 7 años en el cuerpo y habiendo alcanzado el rango de sargento, dejó su posición para centrarse en su gran pasión.

Tras escribir guiones para varias series de televisión, finalmente comenzó la producción de Star Trek a mediados de los 60. Era una época de gran relevancia para la ciencia ficción y, durante aquellos años, autores literarios como Isaac Asimov, Philip K. Dick, Frank Herbert y Robert A. Heinlein habían escrito algunas de las mayores obras maestras de la historia del género, y habían convertido a la ciencia ficción en un maravilloso vehículo para el desarrollo del talento, la imaginación y la creatividad. Viajes espaciales y temporales, robots, vida alienígena, universos paralelos... La cultura popular se iba haciendo un mayor eco de este tipo de conceptos, cada vez mejor definidos, y buena parte de la sociedad mostraba su interés por tales historias.

Star Trek fue el primer producto audiovisual que realmente se tomó en serio todos estos conceptos y muchos otros, y trató de hacer en la pequeña pantalla algo equivalente en calidad y pretensiones al movimiento que tanta fuerza estaba ganando en la literatura. A diferencia de otros precedentes televisivos del género, Star Trek no sólo se centraba en la acción sino que había un trasfondo mucho mayor en cada capítulo. "Al crear un nuevo mundo con nuevas reglas", decía Roddenberry, "podía posicionarme sobre el sexo, la religión, la guerra de Vietnam, política y misiles intercontinentales".

De hecho, Roddenberry tuvo que insistir mucho para que le permitieran tener una tripulación racialmente diversa en el Enterprise, y finalmente pese a la oposición de la cadena televisiva consiguió incluir a una mujer de color y un hombre de rasgos asiáticos, y a partir de la segunda temporada incluso un ruso (la serie se emitió en plena Guerra Fría). De esta forma quería mostrar cómo creía en un futuro en el que la humanidad estaría unida y trabajando codo con codo. En esta época el racismo aún estaba muy arraigado en Estados Unidos, existía una gran discriminación y los ciudadanos negros tenían que luchar por la igualdad y por conseguir más derechos, por lo que chocaba (y satisfacía a la gente con sentido común) ver una serie tan progresista en este sentido.

Por otra parte, Roddenberry se negó rotundamente a la petición de la cadena de incluir una capilla cristiana en el Enterprise, no sólo porque creía que en esta visión de futuro la religión sería una cosa del pasado, sino también porque no veía el sentido de que en un equipo tan heterogéneo se impusiera de esa manera una única religión sobre la totalidad de la tripulación.

La serie también coincidió con una época fundamental para la liberación sexual, aunque aún no era nada común ver a personajes en televisión teniendo relaciones casuales y espontáneas, pero en Star Trek esto sí quedó plasmado, especialmente en el personaje del capitán Kirk. Además, un capítulo de la serie mostró uno de los primeros besos interraciales de la historia de la televisión.

Una esencia bien definida

Sin duda, muchos de los conceptos de este universo eran metáforas y alusiones al mundo contemporáneo. Por ejemplo, la Federación de Planetas Unidos, un organismo político que engloba numerosas razas y civilizaciones (entre ellas la Tierra), representaba el ideal de lo que la ONU debería ser. Y los Klingon, los principales antagonistas de la serie, eran una clara alegoría de la Unión Soviética, y muchos capítulos trataban desde distintos ángulos la delicada situación de la Guerra Fría.

Con el concepto bien definido y las ideas claras, comenzó este gran viaje. Tras producir un par de episodios pilotos entre 1964 y 1965, por fin Star Trek comenzó a emitirse en las televisiones estadounidenses el 8 de septiembre de 1966. Narraba las peripecias de una tripulación que, 300 años en el futuro y a bordo de la nave Enterprise, tenía como misión explorar el universo para descubrir nuevos mundos y formas de vida. Su capitán, James T. Kirk, con unas emociones muy humanas y de acciones a veces impulsivas, contrastaba con el primer oficial Spock, medio humano y medio vulcaniano y siempre guiado por la lógica y el frío raciocinio.

Esta serie original introdujo elementos que quedarían para siempre grabados en la memoria universal de la cultura popular, como el saludo vulcaniano acompañado de las palabras "Larga vida y prosperidad" ("Live long and prosper"), las magistrales actuaciones de actores como William Shatner y Leonard Nimoy, la música de la cabecera acompañada por sus inolvidables palabras, razas alienígenas como los mencionados vulcanianos y Klingon, o la famosa frase "Teletranspórtame, Scotty" ("Beam me up, Scotty").

Con estas últimas palabras, Kirk y los demás pedían al ingeniero escocés Montgomery Scott que les llevase de vuelta a la nave por medio del teletransportador. Por lo visto, esta idea surgió tras hacerse patente que no podían permitirse un aterrizaje del Enterprise en cada capítulo y cada planeta que visitaban, ya que los costes de realización serían demasiado costosos para la serie. Era mucho más sencillo dejar la nave en la órbita del planeta y teletransportarse, y de hecho fue una idea brillante hacerlo de esta manera. ¿Pensáis que este tipo de tecnología será una realidad en un futuro? Hay científicos prestigiosos que creen que existirá dentro de 100 años...

El fantasma de la cancelación

Sin embargo, y pese a las innegables cualidades y aportaciones de Star Trek, la audiencia de la serie no fue lo suficientemente elevada. Quizás el público más amplio no estaba aún preparado para un producto tan novedoso y diferente de lo habitual, o quizás simplemente necesitaba algo más de tiempo para consolidarse, pero el caso es que durante su segunda temporada la cadena NBC amenazó con cancelar la serie. Entonces ocurrió algo sorprendente e inaudito: sus apasionados seguidores, comandados por la fan Bjo Trimble, se organizaron para llevar a cabo una campaña en la que enviaron una avalancha de cartas a NBC pidiendo que no cancelasen Star Trek. Finalmente, la cadena emitió un comunicado en hora punta diciendo "Star Trek no está cancelado, dejad de enviar cartas, por favor". Este éxito fue un grandísimo precedente de las actuales peticiones online, que tanto vemos ahora en el mundo de los videojuegos, y demostró que algo importante estaba surgiendo gracias a Star Trek.

Este triunfo permitió el desarrollo de una tercera temporada, aunque NBC relevó la serie a un peor horario y redujo su presupuesto. Sería la última temporada de la serie original de Star Trek, que acabó en 1969, pese a que una vez más llegaron sacos de cartas al buzón de NBC tratando de conseguir una nueva renovación. Sin embargo, gracias a la tercera temporada se llegó a un número de episodios suficiente para licenciar los derechos de la serie en redifusión, por lo que otras cadenas tanto de Estados Unidos como de otros países pudieron emitir Star Trek durante los años posteriores. Y fue en estas continuadas reposiciones donde empezó a notarse el verdadero potencial de la serie, que captaba cada vez más seguidores. En 1972 tuvo lugar la primera convención dedicada exclusivamente a Star Trek en Nueva York, con la participación de Gene Roddenberry y del célebre autor de ciencia ficción Isaac Asimov, que era amigo de Roddenberry y admirador de Star Trek. Se esperaban 500 asistentes, pero acabaron apareciendo más de 3000. Estos números superaron los de cualquier convención de ciencia ficción anterior. Actualmente hay numerosas convenciones de Star Trek cada año en todo el mundo, en las que actores y miembros del equipo de las distintas series y películas ofrecen conferencias, y los fans realizan distintas actividades relacionadas con Star Trek, con multitud de merchandising a su disposición.

Un soplo de vida

El creciente reconocimiento de Star Trek permitió la elaboración de nuevos proyectos. Entre 1973 y 1974 se emitió una serie de animación que continuaba las aventuras de la tripulación e incluía las voces de los actores de la serie original. El siguiente paso iba a ser una nueva serie de imagen real con la misma tripulación, que iba a llamarse Star Trek: Phase II, pero el proyecto no acabó llegando a buen puerto. Afortunadamente, tras ver el enorme éxito de películas de ciencia ficción como Star Wars y Encuentros en la Tercera Fase, Paramount decidió producir una película de Star Trek que siguió con la historia.

Star Trek: La Película se estrenó en 1979 y, aunque no tuvo el éxito arrollador en taquilla con el que Paramount soñaba, sí vendió las suficientes entradas para ser bastante rentable y cinco películas más con la tripulación original llegaron entre este período y 1991, con presupuestos menores que el primer filme pero manteniendo una gran calidad y rentabilidad.

La Nueva Generación

Al tiempo que se seguían produciendo con éxito películas de la tripulación original, empezó también la emisión de una nueva serie de imagen real. Star Trek: La Nueva Generación, que duró 7 temporadas entre 1987 y 1994, dio un importantísimo paso en la franquicia al mostrarnos un nuevo modelo del Enterprise un siglo después de la primera serie, con personajes totalmente nuevos en su tripulación. El capitán Jean-Luc Picard, interpretado por el gran Patrick Stewart, se diferenciaba de Kirk por su mayor seriedad, sentido común y dotes diplomáticas. Otro de los personajes más recordados de esta serie es Data, un androide que representaba al individuo diferente y especial que aportaba otra forma de pensar e interactuar, de manera similar pero distinta a lo que hizo Spock en la serie original.

Gene Roddenberry murió en 1991 a la edad de 70 años, pero su creación siguió más viva que nunca durante los años posteriores. Los índices de audiencia de La Nueva Generación eran fenomenales, y a partir de 1993 comenzó a emitirse otra serie que también tendría 7 temporadas, hasta 1999, bautizada Star Trek: Deep Space Nine, que durante sus primeros años compartió un hueco en televisión al mismo tiempo que las últimas temporadas de La Nueva Generación.

Más series de calidad

La idea era presentar al mismo tiempo dos series, cada una con sus historias propias pero ambientadas en un mismo universo y con cruces ocasionales entre sus personajes. La gran novedad de Deep Space Nine era que la acción principal no transcurría a bordo de una nave sino en una estación espacial, lo que le daba un enfoque y unas posibilidades muy diferentes. Aunque no es una de las series de Star Trek más conocidas por el gran público, muchos de los seguidores de la franquicia (incluyendo el que escribe estas líneas) la consideran su favorita por la riqueza argumental de sus tramas y por mostrar aspectos más oscuros y maduros del universo Star Trek.

Tras el final de La Nueva Generación, la exitosa serie fue reemplazada por otra nueva que también tendría 7 temporadas (entre 1995 y 2001): Star Trek: Voyager. También se emitió de forma paralela a Deep Space Nine durante algunos años, en el mismo universo y era, y en ella los tripulantes de la nave Voyager quedaban perdidos en un lugar muy lejano del espacio y debían buscar el camino a casa mientras pasaban por muchos planetas totalmente nuevos. Además, entre 1994 y 2002 se estrenaron 4 películas protagonizadas por Picard y su tripulación del Enterprise, que supusieron la conclusión de las aventuras de La Nueva Generación.

Altibajos

Sin embargo, a principios del nuevo siglo Star Trek comenzó a mostrar claros síntomas de agotamiento. La última película de la tripulación de Picard, Star Trek: Nemesis (2002) tuvo unos resultados en taquilla mucho más discretos que sus predecesores. Y la serie que tomó el relevo de Voyager a partir de 2001, Star Trek: Enterprise, una precuela que transcurría en la primera nave estelar con el mítico nombre un siglo antes de las aventuras de Kirk y Spock, nunca logró unos resultados de audiencia convincentes y fue cancelada tras 4 temporadas (la primera desde la serie original que no llegó a las 7). Después de 18 años seguidos de emisiones de nuevos capítulos de Star Trek, la franquicia detuvo su producción de nuevo material para televisión.

Star Trek necesitaba tomarse un respiro y volver unos años más tarde con nuevas energías y en un proyecto fresco con nuevas mentes detrás. Fueron muchos quienes propusieron a Paramount colaborar para reinventar la franquicia, entre ellos J. Michael Straczynski (creador de Babylon 5), el director y productor Bryan Singer, e incluso William Shatner (que interpretó a Kirk en la serie y películas originales), pero finalmente los escogidos fueron J. J. Abrams (famoso por ser co-creador de Lost entre otras series y películas) y su equipo, con los guionistas Roberto Orci y Alex Kurtzman al frente, que junto a Abrams han creado series como Fringe.

Nuevo comienzo en otra línea temporal

La idea del nuevo proyecto fue volver a los orígenes de Star Trek y rescatar a la tripulación del Enterprise de la serie y películas originales, con nuevos y jóvenes actores y un ritmo y estilo cinematográfico mucho más acordes con las superproducciones actuales. En los últimos años han llegado dos películas de este reboot, y hay una tercera en camino.

Este nuevo material, aunque forma parte del canon de Star Trek, se desarrolla en una línea temporal diferente. Después de que Nero, un romulano venido del futuro, cambia el curso de la historia con sus destructivas acciones en la película de 2009, los principales protagonistas se ven envueltos en conflictos y penas internas mucho más duros que los que vivieron en la serie original: Kirk se enfrenta a la muerte de su padre, mientras que el habitualmente frío Spock debe observar cómo su hogar vuela en pedazos. El hecho de que estas nuevas películas transcurran en un universo paralelo otorga mucha más libertad a los guionistas para narrar hechos sin entrar en conflicto con lo que vimos en la primera encarnación de Star Trek.

El objetivo de este reboot era dar nueva vida a la franquicia con un aire renovado y moderno, y captar a las nuevas generaciones. De hecho, algunos de los anuncios de la primera de las nuevas películas señalaba que "éste no es el Star Trek de tu padre". Estas dos nuevas películas han sido un gran éxito, han cosechado los mejores resultados en taquilla de la historia de la franquicia y han entusiasmado a muchos espectadores que no estaban familiarizados con Star Trek.

Sin embargo, muchos de los fans "veteranos" ven con recelo este nuevo Star Trek y lo consideran una parte olvidable de la franquicia, alejada de su verdadero espíritu y más centrada en las peleas y la acción. Lo cierto es que son películas muy disfrutables, con un ritmo excelente y algunas ideas bastante buenas, y además son una manera muy buena de empezar a descubrir el mundo de Star Trek; pero desde luego, y aún con sus cualidades y aciertos, están lejos de ser lo más interesante que ha dado la franquicia.

¿Qué le depara el futuro a Star Trek? Las nuevas películas han conseguido vigorizar el nombre de la franquicia e inyectar cientos de millones de dólares y de nuevos espectadores, pero donde Star Trek siempre ha brillado especialmente es en televisión. ¿Veremos próximamente una nueva serie? Sería un puntazo volver a la línea temporal principal y mostrar algo como una nueva tripulación un siglo después de donde lo dejaron La Nueva Generación, Deep Space Nine y Voyager.

Hemos llegado al final del repaso de la historia de Star Trek, pero no es el final del viaje. Sigamos explorando el universo de Star Trek un poco más a bordo de la nave estelar Hobbyconsolas.com, y demos un poco de cancha a algunos aspectos y curiosidades que merecen tener cabida en este texto...

¿Trekkie o trekker?

Generalmente, la gente asocia la palabra "trekkie" con los fans de Star Trek, pero lo que pocos profanos saben es que muchos de ellos consideran ese término ofensivo y prefieren ser llamados "trekkers". Esta curiosa distinción existe desde casi el principio de Star Trek, y en este mundillo se condiera a los trekkers como fans racionales, críticos y bien informados sobre este universo: por decirlo de otra forma, quienes se hacen llamar trekkers consideran que este término describe a los auténticos fans. Por otra parte, ven el concepto trekkie como una palabra que define a fans descerebrados sin capacidad de crítica ni raciocinio.

Los motivos de que los fans quisieran distanciarse de la palabra "trekkies" eran, por una parte, que trekkies suena de forma parecida a "crazies" ("locos" en inglés), y por otra, que algunos medios estaban empezando a usar el término trekkies de manera un tanto peyorativa al hablar de los fans de Star Trek. Sin embargo, cuenta la leyenda que en una convención, cuando Gene Roddenberry usó la palabra "trekkies" en una conferencia y un fan se levantó de la silla corrigiéndole con gritos de "¡Trekkers!", el creador de Star Trek contestó: "No, es trekkies. Yo debería saberlo, ya que inventé la cosa". ¿Será verdad esta anécdota? En cualquier caso, está comprobado que tanto Roddenberry como distintos actores y guionistas de Star Trek también han aceptado públicamente la validez de la palabra trekker.

La cultura Klingon

Los Klingon son una de las razas alienígenas más reconocibles de Star Trek, y a lo largo de los años se ha perfeccionado y definido mejor su cultura. A partir de las primeras películas no sólo se mejoró significativamente su aspecto, maquillaje y prótesis con respecto a lo visto en la serie original, sino que también se construyó un lenguaje para ellos. James Doohan (actor que interpretaba a Scotty) sugirió inicialmente el sonido del lenguaje Klingon con unos galimatías que había inventado, y unos pocos años después el equipo contrató al lingüista Marc Okrand para que crease un completo idioma. Okrand se basó en los sonidos ideados por Doohan, desarrolló el lenguaje Klingon y escribió un detallado diccionario que, aunque en un principio estaba pensado sólo como una guía para guionistas y actores, acabó poniéndose a la venta y vendiendo cientos de miles de ejemplares.

Y con la llegada de La Nueva Generación, en la que uno de los miembros de la tripulación era de esta raza, se exploró mucho más la cultura Klingon. El guionista Ronald D. Moore (que años después crearía la nueva Battlestar Galactica) fue fundamental para retratar mejor la cultura de los Klingon, y en capítulos escritos por él pudimos ver por primera vez el planeta natal de estos seres y observar de cerca su sistema político y algunos de sus rituales y tradiciones.

Según el Libro Guinness de los Récords, el Klingon es el idioma ficticio más hablado del mundo, aunque se cree que sólo entre 20 y 30 personas en todo el mundo son capaces de hablarlo con total fluidez. Existe incluso una organización llamada Klingon Language Institute en Pennsylvania (Estados Unidos) con el objetivo de promover el lenguaje y cultura Klingon, y uno de sus miembros llegó al punto de hablar con su hijo sólo en Klingon durante sus primeros años de vida para comprobar si el niño era capaz de absorber este idioma de manera natural desde una edad temprana. Pero a medida que creció, el chico cada vez ignoraba más a su padre y prefería comunicarse en inglés, ya que no sólo era más sencillo sino que las demás personas de su entorno podían entenderle así pero no en Klingon.

Además, hasta se han celebrado óperas totalmente en idioma Klingon, que han cosechado un gran éxito.

Fans famosos y cameos

Hay muchos fans acérrimos de Star Trek en el mundo, y algunos de ellos son reconocidas personalidades. Por poner algunos ejemplos, Frank Sinatra aseguraba que nunca se perdía un capítulo de La Nueva Generación, Martin Luther King alabó la serie original por su por entonces revolucionario concepto de mostrar a blancos y negros trabajando juntos, Ben Stiller ha incluido numerosas referencias a Star Trek en varias de sus películas, y Quentin Tarantino abrió su película Kill Bill con el proverbio Klingon "La venganza es un plato que se sirve mejor frío".

Incluso presidentes de Estados Unidos han mostrado su admiración por Star Trek: Ronald Reagan visitó el set de rodaje de La Nueva Generación durante la realización de uno de sus capítulos, y Barack Obama ha usado el saludo vulcaniano y se sabe que llegó a pedir que le preparasen un visionado de la penúltima película en la Casa Blanca. Star Trek cuenta además entre sus fans a otros importantes políticos estadounidenses como Al Gore, Colin Powell, Scooter Libby y Alan Keyes.

Algunas de las celebridades que admiran Star Trek han llegado a tener cameos en la franquicia: por ejemplo, Tom Morello (guitarrista de Rage Against the Machine y Audioslave) ha tenido apariciones en la película Star Trek: Insurrección y en la serie Star Trek: Voyager, y el científico Stephen Hawking (considerado por muchos la persona más inteligente del mundo) tuvo un pequeño papel en La Nueva Generación interpretándose a sí mismo. Hay espacio hasta para los reyes: Abdalá II de Jordania es un gran fan y apareció en un capítulo de Voyager cuando aún era príncipe, y ahora prepara la construcción de un gran parque temático de Star Trek en su país.

Videojuegos

Por supuesto, y ya que nos toca de cerca, es también interesante echar un rápido vistazo a los videojuegos basados en Star Trek. En los años 70 empezaron a aparecer sencillos juegos de este universo en ordenadores primitivos, y desde los 80 han llegado muchas entregas para sistemas operativos de Microsoft y Apple y también para consolas. Los lanzamientos más recientes han sido Star Trek Online, un MMORPG para PC, y un juego llamado simplemente Star Trek que apareció este año para PC, PlayStation 3 y Xbox 360 acompañando el lanzamiento de la nueva película.

Sin embargo, la calidad de este último juego dejó mucho que desear, como ya os explicamos en su análisis. El propio J. J. Abrams, director de las últimas películas, declaró recientemente haberse sentido "emocionalmente dolido" por el desastroso resultado de este título, y se mostró decepcionado ya que le hubiera gustado ver un juego que beneficiase a la saga. Esperamos, al igual que Abrams, ver grandes videojuegos de Star Trek en el futuro.

Conclusiones

Este viaje por el universo Star Trek llega a su final, y vamos a aparcar en la estación espacial más cercana para dejar reposar un poco a nuestra nave. Esperamos que este texto os haya servido para apreciar mejor la historia de este alucinante y profundísimo universo. Star Trek llevó la ciencia ficción a las pantallas de la manera más ambiciosa y madura que se había visto hasta la fecha, y durante sus casi 50 años de historia ha consolidado sus virtudes y ha evolucionado con muchas nuevas ideas y conceptos para seguir manteniendo su enorme relevancia e influencia en la cultura popular.

Además, Star Trek sentó también las bases de cómo expandir su universo con el apoyo de numerosos libros y cómics que aportan historias adicionales, un modelo que desde entonces han copiado Star Wars y muchas otras franquicias.

Sus fans son los más entregados que existen: no sólo asisten a convenciones y conocen infinidad de datos sobre Star Trek, sino que muchos de ellos también participan en iniciativas de forma activa como debates en cientos de foros, la realización de innumerables fan films y fan series (algunas de ellas con muchísimo mérito), el aprendizaje del idioma Klingon e incluso sentaron un importante precedente al organizarse en su pionera campaña de envío de cartas para evitar la cancelación prematura de la serie original. Tanta pasión y devoción tienen que ser por algo...

Culturalmente, la influencia de Star Trek es gigantesca con su enorme elenco de personajes carismáticos, su excelente variedad de razas, sus icónicas naves Enterprise y la tecnología mostrada: el creador del primer teléfono móvil admitió que se había inspirado en los comunicadores de la serie original de Star Trek, hace décadas ya veíamos a Kirk usando una tableta táctil con stylus incluido, y científicos actuales siguen explorando la viabilidad de inventos como el teletransporte y la velocidad warp, entre otros. No cabe ninguna duda de que Gene Roddenberry y su equipo fueron unos grandes visionarios.

Y, lo más importante: Star Trek siempre ha usado la ciencia ficción para mostrar brillantes paralelismos y metáforas de la vida real contemporánea, ha difundido unos férreos ideales y un altísimo sentido de la moralidad, y por encima de todo nos ha hecho ver con optimismo e incluso con certeza un futuro mejor, en el que la humanidad sigue dando pasos para perfeccionar la justicia, la igualdad, la democracia, la unidad y el conocimiento.

En definitiva: hablar de ciencia ficción en televisión y cine es hablar de Star Trek. Larga vida y prosperidad, trekkies... o trekkers.

Por último, una lista con los demás universos de ficción publicados hasta la fecha en nuestro especial. No os lo podéis perder:

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