Crash Bandicoot N. Sane Trilogy PS4 análisis
Análisis

Análisis de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy para PS4

Por Álvaro Alonso
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Versión comentada: PS4

Para quienes la primera PlayStation nos pilló en los años mozos, Crash Bandicoot es un icono, un amigo inolvidable que nos acompañó durante aquellas tardes después del colegio, bocata de Nocilla en una mano, DualShock en la otra. El marsupial fue una especie de respuesta, mucho más gamberra, al tremendo éxito de Mario en Nintendo 64. Y casi sin pretenderlo, se convirtió en la mascota no oficial de la consola de Sony.

Naughty Dog, hoy en día estudio estrella de la compañía nipona gracias a las aventuras de Nathan Drake en la saga Uncharted y las desventuras de Joel y Ellie en The Last of Us, fueron los responsables de las tres primeras entregas -indiscutiblemente las mejores- y del spin-off de carreras, Crash Team Racing. Después, y tras pasar por distintas manos, la gloria del pasado fue desvaneciéndose poco a poco.

Pero Crash no cayó en el olvido, especialmente para aquellos que pasamos tantas tardes reventando cajas a su lado. Los fans empezaron a alzar la voz exigiendo su regreso, y, finalmente, Activision respondió con Crash Bandicoot N. Sane Trilogy, las mentadas tres primeras entregas, puestas a punto por Vicarious Visions para -de momento- PS4. Juego(s) que hoy analizamos para vosotros. 

¿Remake o remaster? 

La respuesta es: ninguno de las dos. Crash Bandicoot N. Sane Trilogy es, en palabras de sus creadores, un 'remaster plus'. Vicarious Visions no lo considera un remake ya que han reutilizado toda la geometría de los juegos originales de Naughty Dog. Pero, al mismo tiempo, han creado el apartado gráfico y sonoro de cero, añadiendo nuevo arte y animaciones, lo que hace que sea mucho más que una remasterización.

Y en ese sentido, podemos decir que han hecho un trabajo impecable. Visualmente, han logrado un look cartoon que poco tiene que envidiar a las producciones de Pixar, manteniendo además homogeneidad entre las tres entregas (en los originales, había algunas diferencias entre el primer Crash y el resto).

Crash Bandicoot - Original vs. N. Sane Trilogy

Los distintos tipos de textura (mención especial al pelaje), efectos de iluminación y sombras, reflejos en el agua, pisadas en arena, barro y nieve, efectos de lluvia y texturas mojadas... Crash Bandicoot N. Sane Trilogy es un juego con muchísima personalidad visual, y que a pesar de todos los cambios y añadidos, conserva su identidad. A destacar, también, el trabajazo a la hora de recrear las secuencias cinemáticas o la divertida intro que se activa cada vez que iniciamos partida.

Y las mismas alabanzas son aplicables a la parcela sonora, donde se han compuesto de cero todos los temas, que ahora suenan mucho más limpios y cuentan con más matices, pero conservando todo su encanto. Es decir, que aunque sean completamente nuevos, los reconoceréis (y tararearéis) al instante.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

La guinda al pastel la pone un renovado doblaje al castellano, con nuevos actores de voz profesionales que sientan como un guante a los distintos personajes. La única pega es que las voces y el movimiento de los labios no están del todo bien sincronizados, pero dado su estilo caricaturesco no es algo que moleste demasiado.

Pero no son las únicas novedades que incluye Crash Bandicoot N. Sane Trilogy respecto a los juegos originales. En el recopilatorio se respira respeto hacia las obras de Naughty Dog, y buena prueba de ellos son los múltiples huevos de pascua relacionados con otros títulos del estudio ocultos en ciertas secuencias. También se ha añadido la posibilidad de jugar con Coco Bandicoot, hermana pequeña de Crash adicta a la tecnología, tanto en la primera como en la segunda entrega. Y los 'time trials' que se desbloquean al completar los niveles cuentan ahora con rankings online, lo que nos permite competir contra jugadores de todo el mundo por el mejor tiempo.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy
Encuentra a Nathan Drake en esta imagen.

Un animal del pasado

Y es que a pesar de la nueva capa de pintura, Crash sigue siendo Crash. Bastan unos minutos a los mandos para darse cuenta de que la jugabilidad no ha cambiado lo más mínimo, replicando con total exactitud las sensaciones al jugar en la primera PlayStation. Pero esto es una espada de doble filo: si llegasteis a dominar los controles en los juegos originales, aquí os sentiréis como en casa y no tendréis problema alguno para cruzar precipicios de un salto, huir de rocas gigantes o esquivar cajas nitro.

Pero si lo analizamos desde el espectro actual, hay varios aspectos en los que se nota que los juegos quizás no han envejecido tan bien como recordábamos. El principal problema reside en la perspectiva, que al colocarse de forma fija a la espalda de Crash, hace que sea complicado realizar saltos con precisión.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy
Coco, ahora también un personaje jugable en las dos primeras entregas.

E incluso cuando la cámara cambia de ubicación para dar paso a los niveles 2D, el seguir contando con profundidad en los escenarios lleva a más de una y de dos muertes (aunque esto se corrigió en Crash Bandicoot 3). No podemos evitar sentir que más de la mitad de las muertes son debido a estos errores de perspectiva, lo que a la larga puede causar frustración.

Y vaya si hace falta ser precisos: el primer Crash es, en base a los estándares de dificultad actuales, desquiciante, con algunos picos de dificultad más pronunciados que las cordilleras del Himalaya (no hemos roto el mando de milagro en el nivel Road to Nowhere).

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy
El infierno en las alturas.

Vicarious Visions ha hecho ciertos ajustes para facilitar la experiencia, como añadir las ayudas adaptativas de las segunda y tercera entregas (al morir en muchas ocasiones, empezamos el nivel con máscaras Aku Aku o se activan nuevos puntos de control), pero las cosas como son: es rematadamente difícil. El primer Crash Bandicoot también es el juego al que más se le notan las costuras, siendo mucho más lineal y menos variado que sus sucesores... Pero ser el origen de todo le otorga un encanto embriagador.

En Crash Bandicoot 2: Cortex Strikes Back las cosas pegaron un importante cambio para bien, empezando por el repertorio de habilidades de Crash, que aquí cuenta con la posibilidad de agacharse, deslizarse, lanzarse en plancha o colgarse de ciertos techos especiales, lo que da pie a técnicas avanzadas, indispensables para alcanzar algunas de las cajas mejor escondidas.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

La forma de afrontar los niveles también cambió, ofreciendo la posibilidad de elegir el orden dentro de cada planta y añadiendo salidas secretas. Los escenarios, por su parte, ganaron en variedad, añadiendo zonas nevadas o alcantarillados de aspecto más "tecnológico".

Es, en líneas generales, mejor juego que el primero, superándolo en prácticamente todo. El diseño de los escenarios está mejor pensado y demuestra más imaginación, añadiendo mecánicas como los deslizamientos a través del hielo o más tipos de fases a bordo de vehículos, en ocasiones intercaladas en mitad de los niveles habituales.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

Por poner un ejemplo de buen diseño: uno de los primeros enemigos a los que hacemos frente es una suerte de tortuga que sólo puede ser derrotada saltando sobre su caparazón, pero unos niveles después, una tortuga de aspecto similar sólo puede ser derrotada con giros.

Esta tipo de mecánica estaba presente en el primer Crash, pero la pista visual (la ubicación de las cuchillas) está mucho mejor implementada en Crash Bandicoot 2. Oh, y también es un juego bastante desafiante, pero infinitamente más asequible que el original.

Por último tenemos Crash Bandicoot 3: Warped, el cierre de la trilogía de Naughty Dog y sin duda el juego donde más dejaron correr la imaginación. La variedad de los escenarios alcanzó nuevos niveles con la excusa de los viajes temporales, lo que nos lleva a visitar la prehistoria, el medievo, el futuro... O locuras como la Gran Muralla China.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

Contamos también con la posibilidad de afrontar los niveles en el orden que nos plazca (siempre dentro de unos límites), y se añadieron también las habilidades especiales, desbloqueadas tras acabar con los distintos jefes.

Jefes que, por cierto, eran bastante más originales (e interesantes) que en los anteriores, tanto en mecánicas como en diseño. La variedad de vehículos también aumentó considerablemente, haciendo que, en algunos casos, fuesen opcionales (y muy recomendables) dentro de los niveles. Aunque, por ponerle una pega, quizás se abusó en exceso de las fases a bordo de vehículos. Pero fue sin duda un cierre por todo lo alto para la trilogía.

Crash Bandicoot N. Sane Trilogy

Así que si habéis echado de menos a Crash durante todo este tiempo, en cuanto os pongáis a los mandos de la N. Sane Trilogy os vais a sentir abrumados por un ataque de nostalgia. Es un recopilatorio tremendamente divertido, desafiante y plagado de secretos, que nos invita a jugar, rejugar y pasarlo bien sin complicaciones, como en los tiempos del "vida o pantalla". Pero, sobre todo, es como volver a casa tras una reforma que se ha alargado demasiados años... Y encontrar que todo está tal y como lo dejamos.

Valoración

Con un acabado visual completamente renovado y la misma jugabilidad a prueba de bombas de antaño (aunque algo tosca para los tiempos que corren), Crash Bandicoot N. Sane Trilogy es todo un homenaje al marsupial que hará las delicias de quienes crecieron con sus saltos en la primera PlayStation.

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

El trabajo de remasterización visual, impecable. El nuevo doblaje al castellano. Tres clásicos a un precio muy competente.

Lo peor

El sistema de control ha envejecido bastante mal. La perspectiva juega en contra en muchas ocasiones. El primer Crash puede llegar a ser desesperante.

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