Análisis

Análisis de Dark Souls 2 Crown of the Sunken King

Por Fernando Mateus
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Versión comentada: PS3

Crown of the Sunken King es el primero de los tres contenidos descargables que llegarán bajo el nombre de The Lost Crowns a Dark Souls 2. Os contamos qué podéis esperar de él, y ya os adelantamos que no decepciona en absoluto.

Aunque en un principio desde FromSoftware no había intención alguna de desarrollar contenidos descargables para Dark Souls 2, tras su lanzamiento el estudio nipón decidió probar suerte con la mecánica que tan bien les funcionó en la anterior entrega de la franquicia Souls. El resultado no es otro que una trilogía de DLC, The Lost Crowns, que nos llevará a revivir algunos de los momentos más importantes y enigmáticos del pasado de Drangleic.

El primero de estos contenidos descargables, el que hoy nos ocupa, responde al nombre de Crown of the Sunken King (o Corona del Rey Hundido en español) y está disponible desde el 22 de julio en Xbox 360 y PC, mientras que en PlayStation 3 se ha retrasado un día. Su precio es de 9,99 euros si decidimos hacernos con él de forma individual, aunque comprando el pase de temporada por 25 euros jugarlos a todos nos saldrá algo más económico.

El resto de contenidos descargables, Crown of the Ivory King y Crown of the Old Iron King, llegarán a finales de agosto y a finales de septiembre bajo las mismas condiciones.

Cómo acceder a Crown of the Sunken King

Los que en su día jugaron a Dark Souls Prepare to Die Edition o, en su defecto, al contenido descargable del primer Dark Souls, Artorias of the Abyss, saben que cuando From Software quiere esconder algo, lo hace bien, y dicho DLC no era una excepción. Para bien o para mal, en Dark Souls 2 se ha optado por un mecanismo de acceso algo más sencillo que no desesperará a nadie.

Lo primero de todo es actualizar a la versión 1.06 (1.04 en PC) de Dark Souls 2. Al adquirir Crown of the Sunken King e iniciar por primera vez nuestra partida, descubriremos que tenemos un objeto en nuestro inventario, una llave bautizada como Garra de dragón, cuya descripción nos da una idea de lo que tenemos que hacer para usarla. Con ella a mano, deberemos llegar a la hoguera primigenia del Desfiladero negro, lo que significa que será necesario haber derrotado a El Podrido, una de las cuatro grandes almas que tenemos que cosechar obligatoriamente en el transcurso de la partida para poder seguir adelante.

La hoguera primigenia antes citada se encontraba en una habitación enorme, oscura y antaño supuestamente vacía. Gracias a la actualización que pone a punto el juego de cara al DLC encontraremos una estatua similar a la del Santuario de Invierno que nos transportará a otra zona, tengamos o no Crown of the Sunken King. Una vez allí, sí que será necesario usar la Garra de dragón para abrir una puerta y llegar, de una vez por todas, a la Shulva, la Ciudad Santuario, la primera de las tres nuevas zonas añadidas.

Podríamos decir que el requisito para poder acceder al contenido del DLC es haber completado aproximadamente la mitad de una partida, por lo que no necesitaréis haber exprimido totalmente Dark Souls 2 para poder sufrir las bondades de Crown of the Sunken King. Otra cosa es que las sorpresas que aguardan en su interior requieran que nuestra pericia como jugador y nuestro equipo estén a otro nivel. Eso ya dependerá de cada uno.

La historia de Crown of the Sunken King

Ojo que vienen spoilers. Cuenta la leyenda que el Rey Hundido, cuyo auténtico nombre ya ha sido olvidado por cualquier ser vivo, encontró un dragón sumido en un profundo sueño mientras su cuerpo acumulaba veneno lentamente. A su alrededor construyó un templo para adorarlo y una ciudad magnífica para protegerlo, hasta que un tal Sir Yorgh invadió la ciudad, mató al rey y molestó al dragón, que explotó de rabia y protagonizó una lluvia de muerte y ponzoña que acabó con todos habitantes de la ciudad.

Desde los sucesos antes explicados ha llovido mucho, y la zona está repleta de criaturas y demonios transformados por el veneno y la oscuridad de Sinh, el dragón durmiente. Como os habréis podido imaginar, será el que custodie la Corona del Rey Hundido, el botín que buscamos en el DLC.

Shulva d'Or, ciudad de vacaciones

La primera expansión de Dark Souls 2 está compuesta por tres zonas diferentes que vale destacar, en las que los exploradores más ávidos encontrarán su recompensa en forma de nuevas armas, armaduras y hechizos. La primera de ellas es Shulva, la Ciudad Santuario, que está repleta de trampas, mecanismos que cambian la posición de algunas estructuras del escenario y un buen puñado de enemigos que adoran el veneno. Es una parte bastante larga y que pone a prueba la paciencia y la prudencia de cualquiera que se enfrente a ella.

Desde Shulva podemos llegar a dos lugares distintos. Por un lado a la Cueva de los Muertos, que es una zona secundaria en la que nos enfrentaremos a tres jefes a la vez (Ladrona de tumbas afligida, Antiguo soldado Varg y Cerah, el viejo Explorador) mientas procuramos no petrificarnos ni envenenarnos con las trampas que abundan por la zona. Por otro lado está el Gran Santuario del Dragón, que como su propio nombre indica que nos llevará al meollo del asunto, a la recta final de la expansión.

En las profundidades del santuario, una zona prácticamente derruida que nos obligará a saltar entre plataformas casi a ciegas para llegar hasta la parte inferior de una pieza, tendrá lugar el primer combate contra un jefe obligatorio de los dos que encontramos en Crown of the Sunken King. Elana, La Reina Escuálida, nos estará esperando con los brazos abiertos, y una vez consigamos derrotarla y descansar en la conveniente hoguera, tocará pasar cuentas con Sinh, el dragón durmiente.

El recorrido del primer DLC de Dark Souls 2 es desafiante, ofrece una variedad interesante de enemigos y tiene bastantes secretos en forma de objetos y atajos. Desesperará a más de uno, pero su dificultad no es ninguna locura. Los jefes finales, eso sí, ya son harina de otro costal.

Marchando una de jefes finales

Los jefes en la saga Souls siempre han sido una faceta a destacar del trabajo de FromSoftware. La banda sonora suele cobrar un tinte épico, los enemigos a los que nos enfrentamos suelen imponer infinito respeto y, en general, tienden a ser duelos bastante divertidos y desafiantes. Nadie que haya conseguido vencer a Ornstein y Smough en Dark Souls o al Morador de la Oscuridad en Dark Souls 2, por poner un par de ejemplos, sería capaz de olvidarse de ello.

Crown of the Sunken King no es una excepción, por lo que a continuación vamos a detallaros los tres combates contra jefes que podemos encontrar en la expansión. Si no queréis chafaros la sorpresa, pasad de este apartado.

Comenzamos con el combate opcional, el de que nos hace luchar contra el tridente formado por la Ladrona de tumbas afligida, Antiguo soldado Varg y Cerah, el viejo Explorador. Uno de ellos es un arquero pesado que se aislará del resto de sus compañeros para atosigarnos desde la distancia, aunque tampoco dudará en cambiar de arma en cuanto nos acerquemos y entablar combate cuerpo a cuerpo. Otro porta una doble espada que cuenta con daño por hemorragia y será capaz de hacer cubrir un amplio rango con sus ataques. Finalmente, el tercero opta por un arma pesada a dos manos, siendo sus ataques lentos y predecibles, aunque no por ello menos letales.

La zona es una gran plataforma de piedra sobre un lago con trampas. Divide y vencerás, decía el dicho, y aprovechando las particularidades del terreno será necesario encontrar operturas en las guardias de los enemigos poco a poco, intentando acabar primero con el arquero.

Sigamos con Elana, La Reina Escuálida, que protagoniza con diferencia la situación más complicada de todo el DLC. Elana es una hechicera que porta una guadaña de oscuridad, muy al estilo Nashandra (algo tienen que ver, por las descripciones de sus almas). No dudará en hacer caer sobre nosotros una lluvia de fuego y magias de oscuridad, además de teletransportarse a nuestras espaldas para empalarnos sin piedad. Hasta aquí es relativamente sencillo. El problema comienza a hacerse notar cuando decide mostrarnos su faceta de invocadora.

Cuando Elana invoque a tres esqueletos, nos molestarán ligeramente. Cuando sean cinco, comenzaremos a preocuparnos. Cuando decida humillarnos, en vez de esqueletos invocará una réplica de Velstadt, un jefe del juego original. Comienzan los problemas, ya que ella seguirá sus pautas de ataque habituales mientras tenemos que lidiar con los ya de por sí peligrosos ataques del coloso. Suerte que en la habitación anterior podemos invocar a dos NPC que nos echarán un cable, aunque su aportación deja mucho que desear y siempre es mejor contar con la ayuda de un jugador de carne y hueso.

Llegamos a la guinda del pastel, al combate más espectacular con diferencia de Crown of the Sunken King. Nos referimos a la batalla contra Sinh, el dragón durmiente, que se llevará a cabo en una enorme caverna de piedra repleta de columnas que estallarán en pedazos cuando nuestro adversario la líe parda con sus ataques. El bueno de Sinh lanzará bolas de fuego y un curioso aliento de fuego y veneno para intentar hacernos a la parrilla, aunque sus mordiscos, zarpazos, coletazos y ataques a vuelo rasante también pretenderán que mordamos el polvo.

La batalla contra Sinh es larga y muy pesada. No es un rival demasiado complicado, pero tiene una ingente cantidad de vida y una defensa bastante elevada. Podremos volver a contar con la ayuda de dos NPC para la ocasión, siendo infinitamente más útiles contra el dragón que contra Elana. Al derrotarlo, en el centro de la estancia estará esperando el tesoro por el que hemos comenzado esta expedición: la Corona del Rey Hundido.

Conclusión

El primer contenido descargable de Dark Souls 2 no decepciona en ningún sentido. Es relativamente largo (unas 7 horas por mi parte, quedándome atascado fácilmente la mitad del tiemp ante Elana), bastante complicado y está repleto de secretos por descubrir, además de explicar la curiosa historia (como siempre, indirectamente) que rodea a la Ciudad Santuario de Shulva. Contiene algunas trampas la mar de simpáticas y tres combates contra jefes de los más complicados del juego, siendo el de Sinh un auténtico espectáculo.

En lo que respecta a la nota del análisis de Crown of the Sunken King, al considerarlo Dark Souls 2 en estado puro he decidido mantener la misma puntuación que en el análisis original. Se le puede reprochar la inteligencia artificial (desastrosa seña de identidad de la franquicia) y quizá la ausencia de algún nuevo pacto que potenciara el juego online por la zona, pero esto último ya es pedir demasiado.

Con la Corona del Rey Hundido en nuestro poder, sólo nos queda esperar a que el resto de expansiones que conforman la trilogía The Lost Crowns compartan las mismas características. Si es así, los 25 euros de su pase de temporada estarán más que bien gastados.

Valoración

Crown of the Sunken King es Dark Souls 2 en estado puro. Un DLC que no tiene nada que envidiar al juego original y que encandilará a los que siguen enganchados a Drangleic.

Hobby

92

Excelente

Lo mejor

Las trampas. La dificultad de algunos combates. La batalla contra el jefe final es espectacular.

Lo peor

La inteligencia artificial sigue siendo un desastre.

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