Análisis

Análisis de Infamous: First Light

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PS4

Antes de que Delsin la liara en Seattle, otros conductores ya habían desatado su poder. Infamous First Light presenta la historia de Fetch, la chica de los poderes más discotequeros. ¡Desatemos el poder del neón!

Ya se anunció en el E3 2014: las aventuras del notable Infamous: Second Son no habían llegado a su fin. En Infamous First Light dejamos a Delsin a un lado y nos ponemos en las zapatillas de Abigail "Fetch" Walker, a la que ya conocimos en el juego. Como recordaréis, ella y otros dos conductores (humanos con superpoderes) se fugaron de un furgón de Curdun Cay, lo que provocó que Delsin desatara sus poderes. Pues bien, esta expansión tiene lugar en dos momentos temporales bien diferenciados.

Por un lado, vivimos algunas sesiones de entrenamiento y escenas de corte en Curdun Cay, donde Fetch cuenta (justo antes de la fuga) a la "amiga" Brooke Augustine cómo desarrolló sus poderes. La mayoría de la aventura tiene lugar dos años antes, cuando Fetch luchaba por rehacer su vida junto a su hermano... Y la gente de su alrededor se empeñó en impedirlo.

Así pues, la mayoría del tiempo volvemos a una Seattle que está a punto de ser tomada por las fuerzas del DUP. Visitamos las callas tal cual las recordamos de Second Son, aunque esta vez tenemos un área menor para explorar... Y menos hostilidad enemiga.

Fetch está que echa chispas

Como recordaréis del juego, Abigail tiene poderes basados en el neón. Gracias a ellos, puede correr a enorme velocidad, disparar a distancia... Todos los poderes de neón que tuvimos con Delsin también están disponibles, lógicamente, para ella. De hecho, desde el principio podemos ejecutar varios de ellos, sin necesidad de aprenderlos. El control es idéntico, así que en seguida nos sentimos como pez en el agua. Ahora bien, también encontramos algunas diferencias. Por ejemplo, Fetch puede usar algunos arcos de neón que hay por la ciudad para desplazarse el doble de rápido durante un par de segundos, lo que da pie a algunas carreras contra reloj bastante intensas.

Aparte, tiene otras gamas de movimientos (sobre todo cuerpo a cuerpo) que eliminan a los rivales de un plumazo y, cuando apuntamos a los puntos vitales, podemos ralentizar el tiempo por un momentín para mejorar nustra precisión. Así, aunque pudiera parecer que ella se ha quedado con el poder más débil de los que se mostraron en Second Son, en realidad es una verdadera máquina de matar.

Si acumulamos muchos golpes al enemigo, podemos desatar una singularidad: una explosión letal que acaba con todos los enemigos cercanos. Además, si estamos a tope de energía podemos lanzar misiles rastreadores (algo que era más propio de los poderes de vídeo en el otro juego). Vamos, que tenemos todo un arsenal.

Eso sí, esta vez no tenemos un medidor de karma (lo cual es lógico, pues esto es una precuela y hay que ceñirse a lo que se narró en el juego anterior). Así, nuestras acciones buenas o malas no modifican los poderes que podemos ganar o lo que sucederá en la historia. Esto hace que la experiencia pierda algo de variedad, aunque es verdad que Sucker Punch se ha preocupado de sembrar toda la ciudad con items coleccionables (lúmenes, los llaman) que, al acumularse, nos permiten mejorar en diferentes facetas, como más barra de energía o más "tiempo bala" para los disparos clave.

Además, podemos regresar al "casi presente" en Curdun Cay para superar rondas de entrenamiento especiales (una especie de modo Horda) en el Augustine nos lanza grupos de enemigos virtuales de dificultad creciente. De hecho, si tenemos una partida salvada de Infamous Second Son, podemos acceder a alguna misión de entrenamiento especial junto a Delsin.

Seattle, una ciudad artística

Como era de esperar, también tenemos algunas misiones secundarias sencillitas. Vuelven los graffitti, pero al estilo Fetch: en vez de usar un spray, lanzamos disparos de neón (de nuevo, hemos de usar el sensor del movimiento del Dual Shock 4 para apuntar). También podemos superar carreras para conseguir lúmenes especiales o buscar espías entre la multitud. No hay ni tanta cantidad, ni tanta variedad de retos como en el juego previo, pero al menos se han adaptado muy bien a las posibilidades de la protagonista.

Los enemigos de Infamous First Light son idénticos a los que ya conocemos, incluidos los duros conductores de la DUP. Ahora bien, los enemigos principales del juego son otros (Augustine tiene un papel testimonial aquí), pero os animamos a que juguéis la historia para que los descubráis por vuestra cuenta. Desde luego, esta precuela sirve para que empaticemos un poco más con Fetch, la cual era excesivamente distante y agresiva en el juego original. Ahora, podemos saber por qué.

De hecho, la narración (por cierto, está doblado al castellano, con los mismos actores que ya conocíamos) es uno de los puntos fuertes de esta entrega. Primero, porque los personajes, aunque predecibles, están muy bien representados. Segundo, porque el motor gráfico, que ya obró maravillas en Second Son, vuelve a demostrar aquí su poderío en el uso de las expresiones faciales o los efectos de iluminación y partículas.

Pues nada, parece que solo decimos bonanzas del juego, pero ahí está ese 77 "calzado" en la nota. ¿Por qué? Bueno, sobre todo porque... ¿Lo adivináis? Sí, la aventura es muy corta. Si no os despistáis mucho con las tareas secundarias (realmente, no es necesario para avanzar con soltura), podéis completar el desarrollo principal en unas cuatro horitas o incluso menos. Además, como decíamos, hay bastante menos variedad de situaciones y el escenario en que nos movemos es bastante más reducido.

La aventura es intensa y está bien contada, pero es corta y poco variada. Si os interesó la trama de Second Son, hay que reconocer que First Light pelea por tener una identidad propia en ese sentido. Pero, como pasaba con Metal Gear Solid Ground Zeroes, lo bueno, si breve, no siempre es dos veces bueno. Eso sí, es muy rejugable gracias a sus misiones secundarias (por cierto, podemos subir nuestras puntuaciones online) y tiene un precio de solo 14,99 euros, así que no duele tanto.

Por cierto, ya que muchos estás hablando del tema, añado este último párrafo para aclarar un aspecto: estrictamente, Infamous First Light NO es un DLC de Infamous Second Son, ya que se puede jugar sin tener el juego de Delsin. Simplemente, comparten emplazamiento y se desbloquea alguna ventaja si tienes partidas salvadas de ambos juegos. A la hora de evaluarlo, lo que tengo más en cuenta para la nota es la experiencia en sí, tras haberse lanzado Infamous Second Son. Sea DLC o no, lo que importa es que se reciclan bastantes elementos del original, algo que hace que la experiencia pierda algo de frescura... Aun siendo una aventura muy interesante y espectacular.

Valoración

Una cuidada expansión de las aventuras de Infamous: Second Son. No innova demasiado, pero nos da una perspectiva diferente (y muy entretenida) de algunos hechos.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

Que ahora Fetch nos cae algo mejor. Sus poderes.

Lo peor

Es más de lo mismo, con un lavado de cara. Y corto.

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