Análisis

Análisis de Just Dance 2015

Por Laura Gómez
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Versión comentada: Wii U

En otoño hay cosas que nunca cambian: se caen las hojas de los árboles, los días son más cortos y aparece un nuevo Just Dance. El último juego de baile de Ubisoft incluye 41 nuevos éxitos para utilizar tu salón como pista de baile, y al igual que la pasada edición, Wii U admite hasta cinco jugadores (uno por encima de PS4 y uno por debajo de Xbox One y su Kinect).  

Está claro que la saga ha mantenido las características básicas que la han convertido en lo que es: su jugabilidad para todos los públicos, su estética colorida, su sistema de estrellas, un catálogo de música que mezcla actualidad y temas más clásicos y un multijugador que ha ido mejorando a lo largo de las entregas. Ninguna de ellas ha sido una apuesta demasiado arriesgada, pero su fórmula sigue funcionando. Este Just Dance 2015 es su sexta entrega, pero... ¿no hemos visto antes todo esto?

Los 40 principales

La primera clave de su éxito es, sin duda, su lista de temas. Cada año, la industria musical lanza a las órbitas una hilera de temas que suenan a todas horas en radios, bloques publicitarios y en el imaginario colectivo. Si el año pasado fue "Get Lucky", la canción que no podía faltar esta temporada era “Happy” de Pharrell Williams, que en el mes de julio ya había vendido casi dos millones de copias del single de Gru 2, mi villano favorito.

 

Le siguen “Break Free” de Ariana Grande junto a Zedd -disponible también como descarga gratuita con la compra del juego-, “Addicted To You” de Avicii, “I Love It” de Icona Pop y Charlie XCX o “Bailando” de Enrique Iglesias. Hasta aquí ninguna sorpresa, pero adentrándonos en el tracklist nos topamos con “Let It Go”, el tema principal de Frozen, y una coreografía ligeramente ridícula, pero agradecida para los más peques de la casa. Está claro que Just Dance aprovecha bien el tirón de las listas.

 

Como la etiqueta “para todos los públicos” pesa, en esta entrega vemos unos cuantos clásicos para compensar la mayoría actual. “Never Can Say Goodbye” de Gloria Gaynor, “Holding Out For A Hero” de Bonnie Tyler o “Ain’t No Mountain High Enough” de Marvin Gaye y Tammi Terrell le ponen el punto nostálgico a la mezcla y hacen del modo aleatorio algo mucho más divertido. Como en otras ediciones, repite el modo Sweat de quema de calorías, ideal para hacer ejercicio con los retos de baile. Vuelve también el modo Puppet Master en Wii U, con el que uno de los jugadores se hace con el GamePad y manda al resto de bailarines qué canción y cuándo bailar.

 

Curiosamente, hemos echado en falta el "Chandelier" de Sia con su increíble y complicadísima coreografía, y nos sorprende la ausencia de "Anaconda" de Nicki Minaj, aunque de esto último a lo mejor nos alegramos un poco.

To the dancefloor

Se mantiene el llamado World Dance Floor, introducido en Just Dance 2014 y que nos pone a mover el culo con (o contra) jugadores de todo el mundo. Aunque no les veamos en pantalla (para bien o para mal, la saga nos reserva el relativo anonimato a los más torpes), vemos las puntuaciones de nuestros contrincantes en pantalla y el pique con el sistema de tablas es bastante genial si jugamos en solitario, incluyendo retos en los que tendremos que elegir un bando. En el resto de apartados del juego, el que juega solo lo tendrá más difícil para divertirse, a no ser que sea un enamorado del baile. Otra opción que sigue presente es la del karaoke, aunque solo podremos cantar con el GamePad de Wii U.

Just Dance 2015 cuenta con dos nuevos modos: el Community Remix y el Modo Challenge. Ya existía el Autodance, el modo en el que podíamos grabarnos bailando, pero Ubisoft le ha dado una vuelta de tuerca con los Community Remixes, que nos permiten subir nuestra actuación a sus servidores y dejar que la comunidad vote si somos o no merecedores de estar en el remix quincenal que creará Ubisoft y podrá verse en todo el mundo. Por si te lo estás preguntando: claro que puedes grabar a tus mascotas bailando, pero ya sabes que a Internet es más de gatos. Por su parte, el Modo Challenge permite que jugadores de todo el mundo se comparen con nosotros durante las coreografías sin necesidad de estar conectados.

 

El baile no es next-gen

Los colores saturados y el neón siguen protagonizando la estética de cada baile, pero en este Just Dance 2015 los fondos incluyen más elementos dinámicos y más cambios de color repentinos, algo que gustará a los más vergonzosos (tus amigos van a mirar mucho más a la pantalla), pero distraerá bastante a los jugadores. Su nivel de rejugabilidad depende de lo que esperes del sexto título de la saga, pero hay que tener en cuenta que la competición es prácticamente continua y lo social tiene cada vez más peso dentro de la jugabilidad. Ubisoft quiere que Just Dance vuelva a ser la reina de la fiesta estas navidades, pero esperamos que empiecen a pensar en el futuro, en las posibilidades de las nuevas consolas y en los nuevos públicos para la próxima edición, porque los añadidos de este ‘15 no aportan gran cosa.

 
Parece que no pasan los años por Just Dance, pero eso no siempre es bueno. Como party game hace un trabajo admirable: algunas canciones cuentan con todo un cuerpo de baile en el que cada jugador ejecuta unos movimientos (no te puedes perder el “Tetris” de Dancing Bros.), en otras podemos desbloquear nuevas coreografías para la misma canción, y es un máster en sacar sonrisas, ya sea riéndonos de (perdón, con) la gente o disfrutando de lo arrítmicos que podemos llegar a ser los humanos. Vas a volver a pasártelo bien en compañía, pero este año no vemos lavado de cara de la fórmula, sino más bien un remix regular de un tema que ya conocíamos y hemos oído durante seis años.

Valoración

Sigue siendo un juego muy disfrutable, especialmente en compañía, aunque esta entrega apenas incluye novedades significativas. Los problemas con la detención de movimiento persisten.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Gran variedad de opciones en lo social. Las coreografías mantienen su calidad y curva de dificultad.

Lo peor

Los jugadores solitarios o no conectados se quedan algo desamparados. Novedades escasas.

Lecturas recomendadas