Análisis

Análisis de Rekoil para Xbox 360

Por David Alonso Hernández
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Versión comentada: Xbox 360

Rekoil Liberator es la nueva propuesta multijugador de Plastic Piranha, que buscan convertir nuestra Xbox 360 o PC en el campo de batalla de unos intensos combates online en primera persona... lo malo es que no lo han conseguido.

El catálogo de juegos descargables de Xbox 360 se amplía con Rekoil Liberator, un shooter centrado exclusivamente en el modo online con el que Plastic Piranha, sus creadores, pretenden recuperar las bases de algunos de los títulos clásicos del género, como por ejemplo Counter Strike, la modificación de Half-Life que tantas horas de diversión online nos ha dado desde su lanzamiento en 1999.

Así, y sin demasiadas explicaciones de por medio, Rekoil nos sitúa en mitad de un mundo devastado por una pandemia y en el que debemos elegir un bando para darle gusto al gatillo. Aquí la historia pasa a un plano totalmente secundario y la verdadera protagonista es la acción multijugador pura y dura, ya que el título carece de cualquier tipo de modo campaña.

Amplias opciones de combate

Sobre el papel, los números de Rekoil son más que suficientes para ofrecer grandes de dosis de diversión gracias un amplio número de opciones, modos de juego y posibilidades de personalización de las partidas:

Tenemos disponibles 10 mapas diferentes en los que podemos organizar partidas en 7 modos de juego diferentes, y que son los habituales de este tipo de juegos (todos contra todos, batalla por equipos, búsqueda de un maletín...etc.)

Por su parte, existen 5 clases de personajes entre los que podemos elegir y que se diferencian entre sí por las armas que pueden portar, desplegando un total de 40 armas repartidas entre pistolas, fusiles de salto, escopetas o rifles francotirador.

Hasta aquí, parece que Rekoil es un título bastante completo y que es capaz de colmar las expectativas de cualquier aficionado a los shooters online. Sin embargo, todo se viene abajo estrepitosamente en el momento que accedemos a sus servidores (o al menos lo intentamos) e iniciamos una partida.

Hola, ¿hay alguien ahí?

Cuando decimos 'intentamos' es porque, durante los días que hemos empleado para probar a fondo Rekoil, una de las mayores frustraciones ha venido a causa de la tremenda dificultad que existe para encontrar una partida... y no digamos ya para acceder a un modo de juego en concreto, puesto que el sistema empleado para elegir entre uno u otro es el de votaciones y el reducido número de jugadores conectados hace que sea muy difícil disponer de diferentes opciones entre las que elegir. Hay que jugar a lo que toque (y eso si tenemos suerte).

De hecho, más de un día hemos tenido que estar bastantes (pero bastantes) minutos esperando a que se conectara gente con la que jugar, lo que hace que el concepto del juego -que apuesta por partidas rápidas y directas- falle totalmente y que, además de nuestro fusil, también debamos armarnos de mucha, mucha paciencia.

Sin embargo, lo peor de Rekoil viene, irónicamente, cuando conseguimos dar con un grupo de jugadores y saltamos al campo de batalla, momento en el que todas las esperanzas que teníamos depositadas en el título se vienen abajo a causa de un gran número de problemas que arruinan la diversión.

Para no extendernos demasiado (tampoco es plan de hacer sangre), podemos empezar hablando de lo tosco de su control, que no responde con demasiada precisión (lo cual no es un problema de extrema gravedad tratándose del tipo de juego que es). Siguiendo por el casi siempre presente lag o lo poco compensadas que están todas las armas, entre las que -en la práctica- no hay demasiadas diferencias, y rematando la jugada lo mal ajustado que está el respawn, que muchas veces nos hace reaparecer en lugares que nos dejan totalmente vendidos, haciendo que volvamos a caer en pocos segundos.

Pero esto no es lo peor (auque parezca difícil). Si conseguimos pasar por alto todos estos problemas (algo nada fácil) y decidimos seguir dándole una oportunidad al juego, Rekoil todavía guarda otra limitación, que puede parecer secundaria, pero que -al menos en mi caso- ha conseguido que me rinda definitivamente: me refiero al fuego amigo, que en este caso se convierte en nuestro peor enemigo

Por defecto, el juego tiene activado el daño entre miembros del mismo equipo y, lo que es aún peor, no se puede configurar lo contrario. No sé si es que habré tenido mala suerte, pero en la gran mayoría de partidas por equipos a las que he conseguido acceder no ha habido ni un sólo momento de cooperación, y casi todas las partidas han derivado, más pronto que tarde, en un batiburrillo de tiroteos sin sentido entre todos los jugadores, incluidos los del mismo equipo, lo que hace que la experiencia derive en algo muy frustrante y que invita a apagar la consola... si es que no queremos acabar tirando el mando por la ventana.

La guerra nunca es bonita...

Pero en el caso de Rekoil es especialmente fea. Técnicamente el juego es bastante flojo y no hay ningún elemento que se salve de la quema; los escenarios están muy vacíos, las texturas tienen poca calidad, existen problemas serios en la fluidez del motor gráfico, los efectos son muy artificiales... en definitiva: da la sensación de que todo está a medio hacer, y se echa en falta mucho más trabajo en la optimización y en el pulido de errores.


Aún peor es el apartado sonoro (por llamarlo de alguna manera), en el que el silencio absoluto que "ambienta" las partidas sólo se rompe con el horrible sonido de los disparos, que suenan (mal) de forma casi idéntica independientemente del arma del de la que provengan, y por algunas repetitivas frases -en inglés- que informan de algunos detalles del desarrollo de la partida.

En resumen: por modos de juego, mapas, armas o concepto, Rekoil tenía bastantes papeletas para convertirse en un estupendo shooter online con el que darle caña sin contemplaciones a nuestra Xbox 360, pero lo poco trabajado y equilibrado de todos sus apartados, así como lo realmente difícil que es acceder a una partida, hacen que el título de Plastic Piranha no sea una opción recomendada ni siquiera para los verdaderos seguidores del género. Una pena.

Valoración

Un shooter online con graves problemas de rendimiento en el plano técnico, un control mal ajustado, una jugabilidad muy poco equilibrada y, lo que es peor, con grandes dificultades para encontrar partidas.

Hobby

25

Malo

Lo mejor

El amplio número de mapas, modos de juego o clases... aunque luego sea difícil aprovecharlos.

Lo peor

Todos los apartados están poco pulidos. Es muy complicado encontrar partidas a cualquier hora.

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