Análisis

Análisis de Sonic Dash para iOS

Por David Alonso Hernández
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Sonic exprime a fondo su velocidad y saca a relucir todo su repertorio de saltos, loopings y ataques para protagonizar un endless runner para iPhone, iPad e iPod Touch. ¡Bienvenidos a Sonic Dash!

Mientras sus seguidores más fieles -entre los que me incluyo- esperamos un nuevo juego de Sonic que consiga romper moldes en consola (uno de esos 'reinicios' tan molones que están ahora de moda sería la bomba), el erizo azul de Sega parece haber encontrado en los dispositivos móviles un excelente 'hábitat' en el que establecerse e ir probando nuevas experiencias sin arriesgar demasiado.

Así, en los últimos tiempos le hemos visto rescatar a algunas de sus incursiones clásicas en iOS con adaptaciones de Sonic The Hedgehog o del genial Sonic CD, trasladar algunos de sus "clásicos renovados" como Sonic The Hedgehog 4 Episode I a IPhone, iPad e iPod Touch, o experimentar con nuevas, -y táctiles- formas de jugar como en Sonic Jump.

A esta vertiente de juegos exclusivos para móvil y tablet ambientados en el universo de la mascota de Sega hay que sumar ahora Sonic Dash, el primer acercamiento del erizo a uno de los géneros más prolíficos en dispositivos táctiles en la actualidad: los endless runner, o juegos de carrera infinita.

Acelerando a Sonic al límite 

Si lo pensamos un poco, la idea de situar a Sonic en endless runner en 3D es bastante acertada y podríamos decir que hasta lógica. Estamos acostumbrados a ver al erizo de Sega corriendo a toda velocidad mientras recoge anillos, salta, se marca loopings... y hasta ya le habíamos visto superando momentos de "estilo endless runner" (salvando las distancias) en las geniales secciones de Sonic Adventure cuando, por ejemplo, era perseguido por la orca.

Sonic Dash, pues, se vale de todos los elementos clásicos de la saga y de las características propias del personaje para ofrecer unas carreras infinitas que no desentonan en absoluto con el universo en el que se suceden, y cuyo objetivo - con un desarrollo que recuerda sobremanera a títulos como Temple Run- es ofrecer diversión rápida, frenética y sin demasiadas complicaciones.

Con estas premisas por bandera, nuestro objetivo en Sonic Dash es realizar una serie de gestos en pantalla para superar todos los peligros que Sonic, cuyo avance es automático, encuentra en su carrera sin fin por los distintos paisajes de una versión alternativa de Seaside Hill, el costero primer nivel de Sonic Heroes.

Desde una perspectiva que nos muestra las puas del erizo azul en todo su esplendor, debemos deslizar el dedo hacía los lados para desplazarnos entre los 3 "carriles", hacia abajo para rodar y pasar bajo puentes o despachar a los enemigos, o hacia arriba para saltar.

Con este sencillo sistema, un botón de 'turbo' y ciertos toques puntuales en la pantalla táctil, tenemos todas las herramientas para avanzar a toda velocidad mientras recogemos anillos, machacamos cangrejos y evitamos, durante el máximo tiempo que seamos capaces, llegar al inevitable final en el que nada impedirá que acabemos estampados contra una roca, "escornaos" en un precipicio o convertidos en un pincho moruno azul.

Por suerte, el ritmo de las partidas es bastante alto y, sobre todo al principio, resultan muy divertidas, lo que nos invita a tratar de superarnos una y otra vez. Cierto es que no inventan nada nuevo en el género, pero todo está muy bien resuelto y su ambientación es un plus muy a considerar, sobre todo teniendo en cuenta que el apartado gráfico es más que correcto y emana "estilo Sonic" por los cuatro costados, "visita jugable" de Tails y Knuckles incluida. Eso sí, en los dispositivos 'veteranos' de Apple, como iPhone 4, las ralentizaciones son un poco molestas, pero nada que impida jugar. 

Más que carreras

Para darle un poco de "chicha" al asunto, Sega ha dotado a Sonic Dash de varios elementos que aportan algo de profundidad al asunto; Por un lado, hay un sistema de trofeos que podemos cumplir y que nos proponen alcanzar diferentes objetivos, como conseguir un número determinado de anillos o de metros recorridos en una partida, o utilizar una vida extra.

Por el otro lado, y ya que nombramos a las vidas extra, el otro gran elemento que aporta variedad en Sonic Dash son los potenciadores y objetos que nos brindan diferentes ventajas a la hora de encarar una nueva partida, o que nos permiten continuar tras el final de una de ellas.

Con los anillos dorados que vamos acumulando podemos comprar mejoras de un sólo uso, como una ventaja inicial en la próxima carrera, un imán que atrae anillos o un potenciador para el turbo. A su vez, los anillos rojos -con los que somos premiados esporádicamente- nos permiten adquirir continuaciones con las que reanudar la marcha tras un traspié.

Lo malo de este sistema, y que arruina un tanto la experiencia de Sonic Dash, es lo descompensado -al alza y a propósito- de los precios de muchas de estas ventajas, y que, a pesar de que el precio del juego es de 1,79€, delata las intenciones de Sega por hacernos caer en el las redes de los micropagos.

Con paquetes de anillos que alcanzan los 44,99€, ventajas sueltas que cuestan 3,59€ y una fuerte insistencia durante el juego para que visitemos la tienda online, disfrutar al máximo de Sonic Dash puede suponer un pico considerable para los más manirrotos, y esto es algo que tendría cierto sentido si el juego fuera free-to-play, pero aquí la sensación que se le queda a uno es que le quieren hacer pagar dos (o más) veces por lo mismo.

Valoración

Un endless runner que no inventa nada nuevo, pero que divierte y tiene su mayor atractivo en una lograda recreación del universo Sonic. La fuerte presencia de las compras "in-app", a pesar de ser un título de pago, arruinan un tanto la experiencia.

Hobby

71

Bueno

Lo mejor

La ambientación basada en el universo Sonic encaja a la perfección con la mecánica.

Lo peor

El abusivo sistema de micropagos a pesar del coste inicial. Ralentizaciones en ciertos dispositivos.

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