Vikings Wolves of Midgar
Análisis

Análisis de Vikings Wolves of Midgar para PS4, Xbox One y PC

Por David Alonso Hernández
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Versión comentada: PS4

Ser un guerrero vikingo no es tarea fácil, sobre todo cuando tu día a día consiste en combatir contra miles de criaturas del Ragnarök mientras evitas la muerte por congelación en las heladas llanuras de Midgar. ¡Por Odín, qué vida tan dura!

Ni el frío extremo ni las criaturas más terroríficas han logrado impedir que os traigamos el análisis de Vikings Wolves of Midgar, el nuevo juego que desde hace muchos meses se lleva gestando en las oficinas de Kalypso Media, una compañía especialista en crear, sobre todo, grandes juegos de estrategia como Trópico 5 o Dungeons 2

Sin embargo, en esta ocasión el estudio británico ha puesto a hibernar su vena estratega y ha decidido cambiar radicalmente de tercio, concretamente hasta el género de los juegos de rol y acción en perspectiva cenital. Sí, al más puro estilo Diablo III, pero con una ambientación tan distinta como apasionante: la mitología nórdica y sus inquebrantables vikingos.

Por supuesto, y como podéis comprobar en el tráiler que tenéis sobre estas líneas, el componente fantástico tendrá un gran peso en Vikings Wolves of Midgar, y eso es algo que comprobamos ya desde sus primeros compases, en los que se nos relata una historia que, ya desde el principio, nos deja claro que lo que nos espera va a ser realmente épico. Y es que enfrentarnos al Ragnarök, una batalla que anuncia el fin del mundo y en la que los Dioses como Odín tienen mucho que decir, no es moco de pavo, ¿no os parece?

Mamá, quiero ser vikingo

En este desolador panorama, y como no podía ser de otra manera, nosotros somos la única esperanza para evitar el desastre, algo para lo que -por suerte- nos dan la oportunidad de elegir la apariencia, sexo y clase de nuestro vikingo del clan Ulfung, una antiquísima tribu que lleva mandando al Valhalla a cientos de brutales guerreros desde tiempos inmemoriales.

El proceso de creación de personaje es muy sencillo y, además de los atributos estéticos clásicos (barbas, tatuajes o peinados), nos obliga a elegir entre 5 estilos, o clases, diferentes. Cada uno de ellos posee unos atributos únicos y, sobre todo, un estilo de lucha característico que, al ser utilizado en combate, nos aporta habilidades exclusivas de las que os hablaremos más adelante. Así, y tras decidir si nos sentimos más seguros portando espada y escudo o, directamente, nos va la marcha y preferimos dejar la protección en la aldea y darlo todo blandiendo dos espadas, saltamos directamente al campo de batalla. Empieza lo bueno.

Vikings Wolves of Midgar

Nuestra primeras escaramuzas en Vikings Wolves of Midgar sirven para familiarizarnos con su sencillo sistema de control, con el que, básicamente, nos desplazamos utilizando el stick izquierdo, realizamos esquivas (que gastan energía) con el derecho y realizamos los diferentes ataques y movimientos defensivos con el resto de botones del pad. Todo muy intuitivo y "en su sitio".

Gracias a la vista elevada, es fácil ver venir a estos primeros enemigos y aprender la dinámica del combate, que a partir de ese punto nos acompaña durante toda la aventura, y con la que rebanamos cientos de criaturas, fantásticas, como goblins, o animales, como lobos o cuervos, pero que siempre tienen un objetivo en común: acabar con nuestra vida.

Afortunadamente, conseguir esa meta no les va a resultar nada fácil gracias a que nuestro héroe del clan Ulfung, además de ser un experimentado guerrero cuerpo a cuerpo, también cuenta con el favor de los dioses, por lo que puede utilizar (y aprender) habilidades especiales, o Dones, que, entre otras cosas, le permiten realizar poderosos ataques especiales o recuperar parte de la salud. Pero claro, como suele suceder en estos casos, esta ayuda no es gratis, y para contentar a las deidades nos toca realizar un sacrificio de sangre. Este sacrificio, en la práctica, consiste en recolectar la sangre de los enemigos caídos para, posteriormente, verterla en ciertas pilas que hay en los escenarios para así mejorar nuestros atributos o habilidades especiales.

Vikings Wolves of Midgar

Además de esta recolección "vampírica", también recogemos otros objetos, como oro y madera, con los que podemos adquirir y mejorar las armas y armaduras viajando a cualquier momento a nuestra aldea, amuletos con diferentes efectos o vestimentas que nos protegen de las inclemencias del tiempo.

Y es que, además de los cientos de enemigos que no dejan de atacarnos en ningún momento, otro de los peligros contra los que tenemos que luchar son los elementos externos. Por ejemplo, en los escenarios helados nuestro indicador de frío sube gradualmente, lo que nos obliga a buscar a menudo hogueras en las que parar unos segundos para entrar en calor. Pero ésto no es lo único que tenemos que hacer...

Unas misiones muy vikingas

Como os hemos contado hasta ahora, el grueso del juego consiste en recorrer los diferentes escenarios mientras derrotamos a hordas de enemigos, recolectamos sangre y materiales y nos refugiamos del frío en hogueras. Pero, ¿con qué fin lo hacemos en caso? La respuesta la encontramos en el sistema de misiones en la que está estructurado Vikings Wolves of Midgar, y que, casi siempre, sigue el mismo patrón: aparecemos en nuestra aldea vikinga y, allí, algún personaje secundario nos encarga algún trabajito que nos obliga a recorrer mundo.

Estas misiones pueden ser secundarias, y con objetivos como eliminar a un número determinado de enemigos o recolectar una cantidad concreta de materiales, o principales, que siempre van precedidas por una breve secuencia que nos pone en situación, o lo que es lo mismo, que nos insta a realizar gestas como invadir la aldea de un clan rival o acabar con la vida de un peligroso ser maligno.

Vikings Wolves of Midgar

Aún así, y a pesar de que los objetivos son diversos, casi siempre todo se reduce a recorrer por completo el mapeado del nivel en el que nos encontremos, derrotar a la mayoría de enemigos posibles y, finalmente, alcanzar un punto final, en el que la mayoría de las veces nos espera un temible jefe final.

Son estas escaramuzas contra los enemigos finales las que realmente nos ponen en verdaderos aprietos, ya que su dificultad suele ser alta y requieren de una gran habilidad por nuestra parte, algo que, por desgracia, no sucede tanto con los enemigos "rasos". Y es que gran parte de nuestros combates se limitan a avanzar y a pulsar el botón de ataque repetidamente, una situación propiciada por un poco profundo sistema de control y una IA enemiga un tanto escasa.

Para paliar un poco esto y añadir algo de variedad a la acción, los escenarios incluyen elementos con los que podemos interactuar (destruir, vamos) y que aportan un ligero toque estratégico, permitiéndonos, por ejemplo, evitar el enfrentamiento directo derribando puntales de madera para hacer que arqueros enemigos caigan de su plataforma elevada.  

Vikings Wolves of Midgar

Mucho más divertido y dinámico es el modo cooperativo (solo online) con el que dos jugadores pueden repartir estopa en todas las misiones y, lo que es mejor, en cualquier momento, ya que siempre que juguemos podemos dejar la puerta abierta a que un amigo se incorpore a nuestra partida. Este modo es, sin duda, el punto más fuerte de Vikings Wolves of Midgar, y lo cierto es que, en compañía, hemos vivido momentos realmente divertidos. 

En lo referente al plano técnico, el título de Kalypso destaca por su ambientación, inspirada en la mitología nórdica, y por el diseño de muchos de los niveles, que a pesar de tener un tamaño no demasiado grande están bien diseñados y ofrecen bastantes alternativas. Los personajes, por su parte, tienen un aspecto más simplón y algunas de sus animaciones están poco trabajadas, pero -en general- cumplen con su cometido, que no es otro que el de sumergirnos en un más que correcto RPG de acción que, a pesar de sus carencias, alberga mucha diversión en su interior, sobre todo en modo cooperativo.

Valoración

Un más que correcto juego de rol y acción que destaca por su cuidada ambientación y por las posibilidades de su modo cooperativo online, pero que no llega al nivel de los referentes del género por la simpleza de su sistema de combate y su falta de profundidad en el resto de apartados.

Hobby

74

Bueno

Lo mejor

El modo cooperativo online. Ofrece grandes cantidades de acción con los toques justos de RPG, lo que gustará a aquellos que no busquen complejidad.

Lo peor

El sistema de combate ofrece pocas variantes, le falta variedad a su desarrollo y la dificultad está algo descompensada en los enemigos finales.

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