Análisis

Análisis de White Night

Por Roberto J. R. Anderson
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Versión comentada: PS4

White Night es un survival horror muy especial, en el que exploramos una gran mansión repleta de horribles recuerdos y de apariciones fantasmales. El juego está disponible en formato digital para PlayStation 4, Xbox One, PC, Mac y Linux.

Si os gusta el terror y lleváis tiempo buscando un juego diferente, con una personalidad propia muy sólida y en el que el suspense predomine sobre la acción, puede que este sea el título que estabais esperando. Desarrollado por el estudio independiente OSome Studio y editado por Activision, White Night está a la venta por 14,99 euros a través de las tiendas digitales de PlayStation 4 y Xbox One, y a través de Steam para PC, Mac y Linux.

Lo primero que llama la atención es, sin duda, su peculiar aspecto gráfico. Todos los escenarios y personajes se limitan a usar los colores blanco y negro, excepto el rojo de las fuentes de luz (cerillas, lámparas, velas, chimeneas). Esta combinación de colores, junto al inspirado diseño de los elementos del juego, contribuye decisivamente a proporcionar una experiencia única y una atmósfera memorable, claramente inspirada por las viejas películas de cine negro (film noir) y los viejos juegos de terror, en especial Alone in the Dark (de hecho, algunos de los desarrolladores de este juego trabajaron en la entrega de 2008 de dicha saga).

Estados Unidos, años 30

Estamos en el Boston de 1938, y los efectos de la Gran Depresión aún se sienten en una sociedad decadente que todavía no ha terminado de levantar cabeza. Tras sufrir un accidente en coche bajo los efectos del alcohol, nuestro protagonista acude conmocionado a una vieja y cercana mansión en busca de ayuda.

Pero una vez dentro encuentra todo lo contrario: ni rastro de vida humana, pero sí las fantasmales sombras de una vieja aristócrata muerta hace años, y fragmentos de una horrorosa historia familiar llena de calamidades. Ahora el objetivo es mantenerse a salvo de estas amenazas de ultratumba, encontrar una salida de tan lúgubre morada y de paso entender mejor los sucesos tan terribles que allí han acontecido durante las últimas décadas.

Para esto último nos son de ayuda los numerosos fragmentos de diarios y cartas que escribieron en su día los miembros de la oscura y adinerada familia que vivió en la mansión, además de los recortes de prensa que reunimos al hacer algún nuevo descubrimiento. Estos escritos son los que narran la historia y el trasfondo del juego, y cuantos más encontréis mejor entenderéis los detalles de esta horripilante trama.

Con la luz como aliada

Como quizás hayáis deducido ya, el uso de la luz tiene un peso enorme durante el transcurso de la aventura. Estamos ante un survival horror, pero en ningún momento podemos defendernos de las amenazas con pistolas, cuchillos ni nada por el estilo. Nuestra única arma es la luz, principalmente la que alumbramos mediante cerillas.


Uno de los elementos más brillantes del juego (y nunca mejor dicho) es el uso limitado de las cerillas, cuyas cajetillas vamos encontrando a lo largo de los escenarios. Si nos quedamos sin cerillas, corremos el riesgo de quedarnos a oscuras durante un tiempo prolongado, lo cual provoca un ataque de ansiedad tan grande a nuestro protagonista que perdemos la partida y volvemos al último punto de guardado. Además, el personaje a veces desperdicia alguna que otra cerilla que no acaba de encenderse correctamente, lo cual añade aún más tensión al asunto. Pero tranquilos: las cajas de cerillas se regeneran una y otra vez en los suelos y mesas de los escenarios, y si jugáis bien vuestras cartas no deberíais veros en muchos aprietos de esta índole.

En ocasiones también hay que apañárselas para encender chimeneas y velas. Por ejemplo, hay cofres que requieren de las dos manos del prota para ser abiertos, cosa que no es posible si sostiene una cerilla en una de ellas, por lo que hay que encontrar una manera más contundente de alumbrar la zona. Lo mismo ocurre con los puntos de guardado, que son sillones en los que al sentarnos ponemos a salvo automáticamente nuestro progreso. Para poder utilizar dichos sillones es necesario que estén alumbrados, pero generalmente tienen al lado una vela que podemos encender, y hay muchos de estos puntos de guardado bien repartidos en la mansión.


Pero la luz más poderosa es la eléctrica, capaz no sólo de ahuyentar a las sombras fantasmales sino incluso de acabar con ellas. Encender la luz os salvará la vida en más de una ocasión, aunque muchas veces hay que resolver puzles para que los interruptores y el cableado funcionen. Buena parte de los puzles de White Night están muy bien planteados, aunque en este sentido el juego es un poco irregular y también hay algunos no tan inspirados y menos intuitivos.

Otro de los puntos negativos es el mal funcionamiento de la cámara en ciertos momentos. El juego utiliza cámaras con ángulos estáticos (al estilo de los Resident Evil clásicos), y a veces el paso de una cámara a otra resulta confuso y nos desorienta, lo cual se convierte en un verdadero problema cuando estamos intentando huir de una sombra fantasmal.

Apartados visual y sonoro

Como ya os hemos contado, el juego destaca mucho visualmente, y las influencias del cine negro están representadas de manera admirable. El blanco y negro funciona muy bien, y el rojo de las luces añade una mezcla muy especial y sugerente. Además, el diseño de la mansión con sus habitaciones, objetos y cuadros es magnífico, y realmente nos traslada a un lugar con identidad propia.


Y el sonido es otro de sus puntos fuertes. Momentos de silencio dejan paso a inquietantes melodías de piano y agobiantes violines, entre muchas otras sorpresas. La voz en off del protagonista también cumple (en inglés, aunque los textos sí están en castellano).

Conclusiones

White Night es un juego muy recomendable. Os lo podéis pasar en 6 horas, pero sólo cuesta 14,99 euros. Así que estamos ante una experiencia que vale la pena vivir, y que no exige mucho ni de vuestro tiempo ni de vuestro bolsillo.

Su ambientación y el trasfondo de su historia están muy logrados, su uso de la luz como elemento clave es digno de elogio, y el juego está lleno de buenos detalles. Sólo algunos problemas con la cámara y ciertos altibajos en los puzles le impiden llegar aún más alto.

Valoración

Un juego de terror muy especial, que dejará una huella en vosotros si lo jugáis. Su atractiva estética, su inteligente uso de la luz y la macabra historia que esconde son sus mejores bazas.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Muy buena estética y ambientación. El uso de la luz. Los personajes y sucesos que descubriréis.

Lo peor

A veces la cámara nos juega malas pasadas. No todos los puzles son igual de brillantes.

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