Ash vs. Evil Dead: Crítica de la temporada 2 con Bruce Campbell
Análisis

Ash vs Evil Dead: Crítica de la temporada 2 con Bruce Campbell

Por Jesús Delgado
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Ash vs Evil Dead trae de regreso a Bruce Campbell y a Lucy Lawless para una temporada 2 y continuar con las secuelas de las películas creadas de Sam y Ted Raimi.

¡Ash ha vuelto! El hombre de la mano de sierra mecánica está de vuelta para sajar y rajar muertos vivientes y demonios. ¿Después de todo, acaso saber hacer otra cosa tan bien? Ash vs Evil Dead temporada 2 y ha sido emitida al completo en España por Dark tv y nosotros aprovechamos el maratón que dicha cadena ofreció ayer para ponernos no solo al día con la temporada 1 de la serie, sino para volver a tomar notas de su segunda temporada en aras de ofreceros esta crítica. 

Ash vs Evil Dead en su temporada 2 regresa allá donde nos quedamos en la primera temporada, con Ash y Ruby en medio de una tregua. El uno, viviendo la vida padre en Jacksonville (Miami) mientras la otra utiliza el Necronomicon para fines oscuros. Sin embargo, cuando algo salga mal, Ruby habrá de romper la tregua, teniendo que recurrir a Ash y a sus "lacayos" para que vuelvan a salvar el mundo. De nuevo. Aunque eso implique algún desmembramiento, descabezamiento o disparo a la cabeza de más.

Así, con este prometedor principio, arranca una segunda temporada basada en las películas de Posesión Infernal (Evil Dead) y de El Ejército de las Tinieblas de Sam y Ted Raimi, con Bruce Cambpell y Lucy Lawless regresando una vez más de la mano para desatar el infierno en la Tierra, cubriéndola de vísceras, sangre y algún que otro miembro amputado, mientras los demonios claman aquello de "devoraré tu alma" con voz gutural.

Hail to the king, baby!!

Esta segunda temporada Ash vs Evil Dead, al igual que ocurrió con la primera es un canto (más bien aullido descarnado) dedicado a los fans del género de los ochenta y al cine clásico de los Raimi. Como ya vieramos el año pasado, Ash vs Evil Dead es tremendamente deudor del cine original, no solo a nivel estético sino también argumental. Parece, en definitiva un gran bucle con el personaje de Bruce Campbell, Ash Williams, como principal eje. Aunque si esto no lo vimos venir ya desde el primer episodio de la serie, "El jefe", mal debemos tener el radar.  DE hecho esta segunda temporada parece reincidir y buscar la repetición constante y machacona del planteamiento base de la serie. 

Esto, algo que al crítico más pureta podría molestar, debería ser en realidad entendido como parte del discurso de la serie, a matacaballo entre la parodia y el slasher, en el cual este tipo de recurrencia en torno a locus comunes y a ideas que son constantes en sus series de películas son algo habitual. De hecho esta reiteración en torno al necronomicon, la cabaña original e, incluso el Delta de Ash (uno de los coches más famosos del cine de terror, por cierto) son no solo tributos a los fans, sino también puntos de anclaje para que la serie no se vaya de madre. Cosa que aún así hace, con la introducción de un villano nuevo: el Baal, ¿o era Bill?, de Joel Tobeck. 

Y es que, esta temporada 2 de Ash vs Evil Dead, no nos engañemos, sigue siendo un producto por y para fans de la serie original de pelis, que incluso cuenta con la música del compositor original, Joseph LoDuca, para meternos en ambiente. Y lo mismo podemos decir de elementos de vestuario, montajes de secuencias e incluso, la aparición de algún monstruo clásico. ¿Cómo sino cogerle el punto al machismo exacerbado de Ash, tan gañán como entrañable, o a la reiterativa solución de la motosierra o el "palo de fuego"? Pues eso mismo. Y algo parecido podemos decir de los cameos de Ted Raimi y la recuperación de Ellen Sandweiss en su rol de la primera película... pequeños bombones para los fans de Evil Dead, que además encontrarán nexos perdidos entre El Ejército de las Tinieblas y la pasada temporada 1 en esta que segunda que nos ocupa. 

Groovy!

Por otro lado, no nos engañemos, el hecho de que la serie cuente con alguien como Lucy Lawless como principal co-protagonsita dota de muchos enteros a esta temporada, brindándonos también material fresco. "Xena" sigue siendo la reina de la serie-b en televisión y su presencia y partes hace que la serie aumente muchos enteros durante sus secuencias. De hecho, que la actriz haya mantenido su relación y colaboración con los Raimi a lo largo de todos estos años es algo que hemos de celebrar aunque tan solo sea por verla en esta serie, de la cual es el segundo gran atractivo de ella, junto al esperpéntico Ash. 

Aunque, ojo, tampoco hemos de desdeñar a Ray Santiago ni a Dana DeLorenzo, los secundarios que interpretan a los sanchopanzas que acompañan al desastre de Ash: Pablo y Kelly. Los dos logran conmovernos y hacernos reír incluso en las partes más tensa, haciendo de sus partes de las más gratas de la serie, al tiempo que sus personajes se crecen, revelando una evolución.

Ahora bien, no creáis que todo van a ser buenas palabras para Ash vs. Evil Dead temporada 2, por mucho que hayamos salido encantados de una maratón de diez episodios. Para empezar, hemos de admitir que no es una serie para todo el mundo. O estas dispuesto a entrar al trapo con el género slasher y aceptar las macarrónicas propuestas de la serie y a tragar al zopenco de Ash y a sus salidas de tono, o mal vamos. 

A esto añadamos que la serie cuenta con abruptos saltos entre episodio y episodio, que aunque luego toman forma al verse de seguido, un visionado espaciado puede verse afectado por la ruptura entre uno y otro capítulo. Además, que cada capítulo tenga un metraje menor a media hora puede aún resultar insuficiente a un público acostumbrado a episodios de, cuanto menos, cuarenta minutos. De ahí que, al final, prefieran hacer el esfuerzo y ver la temporada al completo en lugar de esperar una semana para ver "media hora más". 

Dicho esto, no os engañéis. Hemos salido muy contentos y ya esperamos como agua de mayo su anunciada temporada 3, en la que esperamos que Ash regrese tan zafio, vulgar, paleto y badass como siempre. Por mucho que, ojo al dato, esta segunda temporada tenga cierto carácter autoconclusivo. 

Valoración

La serie mantiene una constante basada en el humor negro y el slasher, propio de las películas originales. Apta y muy recomendada para los fans de la trilogía cinematográfica.

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

El humor negro, lo giros de guion. Bruce Campbell y Lucy Lawless. Los guiños a la trilogía original. La ampliación de nexos con las películas.

Lo peor

Las transiciones entre episodio y episodio no son del todo limpias. Los episodios siguen resultando muy cortos. El nuevo villano no está a la altura.

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