Análisis

Batman: La película (1966) - Retro-crítica de la película de Adam West

Por Jesús Delgado
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Crítica de Batman (Batman: The Movie, 1966) - Dirigida por Leslie H. Martinson - Protagonizada por Adam West, Burt Ward, Lee Meriwether, Cesar Romero, Burgess Meredith y Frank Gorshin.Adam WestBurt WardLee MeriwetherCesar RomeroBurgess MeredithFrank Gorshin Batman y Robin deben de detener a la banda de pillos liderados por el Joker, cuando ésta pone en marcha un diabólico plan para  hacerse los dueños del mundo, destruyendo Naciones Unidas, gracias a un no menos diabólico invento. 

No, antes de que preguntéis, no me han vuelto a castigar viendo lo más chusco del cine de superhéroess para hacer una crítica. La verdad es que llevábamos un tiempo pensando en hacerla y finalmente me he decidido a dar el paso   Y es que Batman del 66 (O Batman: La Película) es uno de esos títulos que te pueden alegrar el día o, por el contrario, terminar de hundírtelo. 

 

Batman: La película es la primera película en cines del Batman de la serie televisiva de los 60, habiéndose  estrenado en cines el 30 de julio de 1966, varias semanas después del estreno de la serie en televisión. En contra de lo que se supone de manera habitual, la película no es el piloto de la serie, sino que se produjo y proyectó tiempo después de que la serie contara con diversos capítulos. De hecho, su productor, William Dozier la desarrolló como balón de oxígeno para dar más fuerza al proyecto en televisión. 

La película bien podría ser juzgada como un episodio muy largo, ya que está dirigida por un tal Leslie H. Martinson que ya había sido director de varios capítulos de la serie y contó con Lee Meriwether, quien reemplazó a Julie Newmar como Catwoman, consagrándose como la cara de dicha villana durante buena parte de la serie hasta su reemplazo tiempo después. Además de Adam West y Burt Ward (Batman y Robin), también cuenta con buena parte del reparto habitual del programa: César Romero, Burguess Meredith...

Aunque a día de hoy los profanos dirán que estamos ante la peor película de Batman, os vamos a proponer un ejercicio de crítica para ponderar esta película en su justa medida, en lugar de compararla con producciones más modernas. Posiblemente incluso cuando acabemos, os pique la curiosidad y aunque sea por echaros unas risas, la veais.

Ah, eso sí, como curiosidad antes de empezar... una curiosidad que  les encantará a nuestros lectores latinoamericanos y viene a cuenta de un reciente blog de Dani Quesada sobre el respeto por las traducciones de cada país. En esta película, en español de España, no se llama al Joker de César Romero ni con este nombre ni como el Guasón. Su traducción fue la de el Arlequín (¡toma ya!). Y Catwoman se tradujo literalmente como Mujer Gato. Como véis, en todos los países cocemos habas, más allá de Ricardo Tapia o de Lobezno.

"Puede que sean borrachos, pero también son personas"

Y esta no es la única perla que la película que la cinta nos deja. Una Catwoman que se hace pasar por periodista soviética (bajo el nombre de Kitanya Irenya Titanya Karenska Alisoff); una supuesta homosexualidad latente de Robin, que se disgusta por ver a Bruce dandose besitos con una señora y apaga la tele aludiendo a la moral y a la decencia; planes rídiculos de los villanos para defenestrar al Dúo Dinámico; arrebatos psicopáticos presentados como bufonadas; Batman dando una rueda de prensa y algunas frases que es imposible que si no nos arrancan una sonrisa, harán que deseemos estrellar la cabeza contra la pared...

Todos estos elementos, claro, pueden darnos a entender una idea equivocada y prestamente empecemos a decir que "estamos ante una soberana mierda", así con todas las palabras. O a señalar que esto es  "Una broma de mal gusto" o "Un Batman que no es el de verdad, como el Cristian Beil" y demás frases dignas del Premio Cuñado 2016. Por tanto, en su lugar hagamos un esfuerzo todos los aquí presentes y vamos a aflojar esfínteres, ponernos en situación y, haciendo un ejercicio de comprensión, tratemos de entender el año en el que se estrenó, el público objetivo que tenía y, también, cómo se entendían los superhéroes tanto en las viñetas como en los medios de comunicación.

Dicen las malas lenguas que la serie de televisión, producto en el que se basa esta película de Batman de 1966 nació de una manera algo escatológica. Más cocnretamente gracias a una fiesta temática Hugh Hefner montó mansión Playboy, en la que los invitados se cosplayearon. Un productor de la cadena ABC, que estaba invitado a ella, vio la buena acogida que tuvo el tema de la fiesta que pensó "¡Diablos! ¡Hay que hacer una serie como esta fiesta!". A partir de ahí desarrollad lo que se tenía en mente cuando se produjo la seire: cachondeo puro y duro.

La serie que se pergeñó tenía pues dos lecturas. Una, en gran medida fiel al cómic de los 60, con discursos maniqueos, supuestamente épicos y dramáticos. Esta estaba destinada al público infantil, que se dejaba mesmerizar por esta narrativa. Y una segunda lectura, la de los padres que veían más allá de esta fachada y kla entendían como una comedia que incluso tenía algún tipo de crítica social implícita.

 

Pero es que, además, el Batman que conocemos hoy, no es el de los años 50 y 60, que estaba bajo el escrutinio de la censura, debido a su inclusión en el panfleto pseudopsicológico "La seducción del inocente". En dicho libro, entre otras cosas, se sugería que Batman era un corruptor de menores que mantenía con Robin una relación de amancebamiento, siendo un modelo perverso para los niños, ya que les instigaba a la homosexualidad (¡Oh, santo cielo!). De ahí que las aventuras de Batman hasta los años 70 fueran, en gran medida bastante tontorronas y blancas, siendo fuente de inspiración para una película en la que en lugar de mostrarnos a un vigilante, teníamos a un boy scout disfrazado que actuaba en nombre de la Ley, con el beneplácito de la policia y de las autoridades. Y todo ello con una sonrisa y con el reconocimiento público. 

Por tanto, entiendiendo ésto, vamos a evitar las comparaciones odiosas e insustanciales de este Batman con las versiones sucesoras de Tim Burton, de Batman Begins (Nolan) y Batman v Superman (Zack Snyder), ya que nada tiene que ver con ellas ni en cuanto a planteamiento, tono, estética y público. Vale que la película tiene cosas que a día de hoy nos parecen ridículas. Desde lo del tiburón explosivo y el bat-repelente para tiburones, pasando por los paraguas voladores del pingüino o lo tonto que es Batman de por sí. Sí, y la trama más bien parece un tebeo de Pafman de Joaquín Cera antes que una historia del Caballero Oscuro. Pero esto es lo que hay, amigos, y no es más que una capa de maquillaje para revelar los planes de los responsables de la serie para dar un pasito más, haciendo una película ligeramente más "adulta" que la serie, de acuerdo a los canones de la época.

Pues sí, suerte, porque hay cada lectura que ojito. Vale que la película tiene cosas que a día de hoy nos parecen ridículas. Desde lo del tiburón explosivo y el bat-repelente para tiburones, pasando por los paraguas voladores del pingüino o lo tonto que es Batman de por sí. Sí, y la película y la trama más bien parece un tebeo de Pafman de Joaquín Cera antes que una historia del Caballero Oscuro. Pero esto es lo que hay, amigos, y no es más que una capa de maquillaje para revelar los planes de los responsables de la serie para dar un pasito más, haciendo una película ligeramente más "adulta" que la serie, de acuerdo a los canones de la época.
 
 
 
Desde política hasta sexualidad (insistimos, para los canones de la época), pasando por supuesta violencia visual y afirmaciones que hoy nos parecerían o muy sexistas o muy conservadores, pero que para la época no se percibían así, la película de Batman de 1966 se permite ser algo más perversa que la serie, al no ser un programa en abierto. 



Desde política hasta sexualidad (insistimos, para los canones de los 60), pasando por supuesta violencia visual y afirmaciones que hoy nos parecerían o muy sexistas o muy conservadores, pero que para la época no se percibían así, la película de Batman de 1966 se permite ser algo más perversa que la serie, al no ser un programa en abierto. Y aún así, nos parece bastante blanca, pues no es ni más ni menos que...

...Una comedia de su época

Y es que así debemos de tomárnosla. No muy diferente a las películas de La Pantera Rosa u otra comedia de los años 60. La película de Batman no pretendía ser grandilocuente, ni tampoco seria o épica. Era una película "de coña" pensada para un público que aún no había asimilado a los superhéroes como vehículo de un discurso más serio. O, mejor dicho, que durante los años 50 y debido a la censura, había asumido a los superhéroes como personajes infantiles y por tanto merecedores de una lectura simplista y cómica. 

 

Sé lo que vais a decir, que la nota no hace justicia a otras películas que hemos evaluado. Amigos, pensad por qué le hemos dado este valor y seguramente os arrancaremos una sonrisa. Pero, además y con todo el dolor de nuestro corazón, hemos de admitir que no está mal para su momento y los actores cumplen muy bien en esta bufonada. Desde Adam West hasta César Romero, todo el reparto lo componen profesionales que conscientemente hacían una comedia ligera. Que tuvieran que mantener el tono y las convenciones que se les exigían, haciendo un producto de calidad para los 60 y eso no os guste, es otra historia. De hecho, si queréis una prueba de la calidad del elenco, la tenéis sin ir más lejos en Burguess Meredith, actor que interpreta al Pingüino y que también hizo el papel del entrenador Mickey en las tres primeras películas de Rocky. 

Ojo, que si tenéis la oportunidad de verla doblada (en latino o castellano), os lo recomendamos encarecidamente. El trabajo de doblaje es de "los de antes". Los actores de doblaje son de la vieja escuela y existe un excelentísimo trabajo de locución y doblaje sobre un texto bastante mal traducido, que sin embargo gana credibilidad en boca de estos actores veteranos de otros tiempos ya pasados. Incluso me atrevo a decir que es un regalo para los oídos para todos aquellos que nos gusta el cine de hace más de veinte años. 

Por otro lado, tened en cuenta los medios de su momento. Ese Batmóvil, el Batcóptero y la Batlancha son vehículos hijos de su tiempo y aún así realizados con una inversión considerable. Los espectaculares planos que vemos a día de hoy eran muchísimo más complicados de rodar hace 50 años (que se dice rápido) de lo que es ahora. de ahí que no se les pueda sacar todo el provecho que actualmente pudiera exprimírseles. Tened en cuenta también que la inversión en películas de fantasía o de aventuras era muchísimo menor que en la actualidad. De ahí que entendamos que el rodaje de esta cinta, para el año 1966, es notable, por mucho que cinco décadas no perdonen ni un pelo. 

Resumiendo, que Batman del 66 no es una joya, pero tampoco es para ir al baño. Es una película de su tiempo, sujeta a las leyes y convecionalismos de la sociedad del momento, con un humor rancio y pasado de fecha. Pero si admitís estas premisas, es posible que os riáis incluso, ante lo cutre que es. De hecho, una crítica muy simplista que resume esta película es la siguiente: Es una de esas películas "tan malas" que solo de la gracia que hace resulta hasta "buena" y divertida.


Si os ha hecho gracia esta crítica, no os perdáis el resto de nuestro especial de cine de superhéroes. 

Valoración

(In)olvidable película de Batman que es una autoparodia en sí misma. De tan "mala" que es resulta entretenidísima.

Hobby

66

Aceptable

Lo mejor

Nos recuerda que no nos debemos tomar tan en serio a los héroes con capa y malla.

Lo peor

Hacerse mala sangre compararla con el Batman de Nolan.

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