Análisis

Cine de ciencia-ficción: crítica de Cube

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Cube nos cuenta la historia de seis personas aparecen encerradas en un complejo laberinto de habitaciones cúbicas que esconde trampas mortales. No saben cómo llegaron allí, pero pronto descubren que deberán resolver ciertos enigmas y sortear con habilidad todas las trampas si quieren sobrevivir.1997 - DIRIGIDA POR: Vincenzo Natali - PROTAGONIZADA POR: Maurice Dean Wint, Nicole de Boer, Nicky Guadagni, David Hewlett, Andrew Miller, Wayne Robson y Julian Richings.

Cube supuso un hito para la ciencia-ficción canadiense cuando se estrenó en 1997. Vincenzo Natali, que os sonará por haberse puesto tras las cámaras para rodar Cypher, Splice: experimento mortal y algún que otro episodio de las series televivas Hemlock Grove o Hannibal, dio la campanada con su debut cinematográfico.

 

La película consiguió el premio al mejor guión y mejor director en Sitges, el premio al mejor director en el Festival de Toronto y el premio a la mejor película en Fantasporto.

 

Sorprendente y angustiosa, su comienzo no puede ser más aterrador: un grupo de siete personas, tras ser drogadas y raptadas son liberadas en un extraño recinto en forma de cubo. En principio, no tienen ninguna relación entre ellos: no coinciden ni sus profesiones ni se conocen, así que no entienden cuál es "el móvil" que les ha llevado a verse cautivos.

 

 

Como si de un experimento sociológico se tratase, pronto convienen que lo mejor es cooperar entre ellos para encontrar una salida, pero a medida que avanzan los acontecimientos descubren que cada cubo conduce, a través de trampillas situadas en cada una de sus caras a nuevas estancias en forma de cubo, y que además, algunas de ellas cuentan con trampas mortales (esto nos depara momentazos fabulosos, dicho sea de paso).

 

A medida que pasa el tiempo, van apareciendo liderazgos que decantan la balanza por determinados miembros del grupo que o bien tienen experiencia en el terreno de la supervivencia o, como en el caso de Leaven, tiene un punto fuerte: las matemáticas. Una serie de números en las trampillas empiezan a darles pistas. ¿Es el cubo una suerte de enigma matemático a resolver? ¿Les llevará una correcta interpretación de dichos números a la salida? ¿Y qué habrá más allá de dicho cubo?

 

 

Cube se considera y con razón una auténtica película de culto, predecesora de otras muchas como Saw 2, debido a la peculiar premisa de la que parte, en la que el espectador está "en blanco" tanto o más que los personajes: no se dan pistas ni sobre el motivo de la creación del cubo, ni sobre su ubicación espacial ni hay referencia temporal que permita esclarecer cómo ni por qué el grupo elegido se encuentra en su interior.

 

En cuanto a la producción, hay que destacar que el dominio del espacio es absoluto. Controlar totalmente el escenario es una gran ventaja a la hora de mostrar diferentes puntos de vista y esto se explotó con maestría. Solo se construyó un cubo y uno de los aspectos estéticos más cuidados de la película fue el color de las estancias. Este acabado se conseguía a través de paneles deslizantes pintados que, de hecho marcaron el ritmo de rodaje. Todas las secuencias en habitaciones de un mismo color se rodaron de forma consecutiva en lugar de seguir el curso del guión.

 

 

Aunque en un principio la idea original era que hubiera estancias de seis colores (el seis es un número recurrente, empezando por las caras de un cubo), el presupuesto solo dio para cinco, lo que no desluce en absoluto el acabado final. La escala cromática incide de lleno en los personajes y la relación que hay entre ellos, alcanzando su objetivo a pesar de sus limitaciones.

 

Sin lugar a dudas su baza más potente es la de mantener enganchadísimo al espectador en una progresión dramática que apunta maneras en el guión coescrito por el propio Vincenzo Natali junto a Andre Bijelic y Graeme Manson que va dosificando la información en función de los descubrimientos que hacen los propios personajes.

 


 

En 2002 y 2004 llegarían sus dos hijas bastardas: Cube 2: Hypercube y Cube Zero dirigidas respectivamente por Andrzej Sekula y Ernie Barbarash. Si la primera se introduce en jardines como la implicación gubernamental en el proyecto que dinamita por completo el misterio de la primera cinta, la segunda supone una innecesaria precuela que trata de dar explicación a lo que sucede en Cube.

 

Pero qué diantres, si os quedáis con el final original y no atendéis a enrevesamientos posteriores que además se toman muchas libertades, la película os dejará pensando, que es de lo que se trata. Y todo ello con un reparto prácticamente desconocido, un pequeño presupuesto de 365.000 dólares canadienses pero una idea bien curiosa, que bebe del episodio de la serie The Twitlight Zone titulado "Cinco personajes en busca de una salida": ¿quién está preparado para salir ahí fuera?

 

 

Os dejo con un par de curiosidades: los nombres de los personajes son a su vez nombres de prisiones y ellos representan incluso cómo son esas cárceles: Quentin (San Quentin, California), Holloway (Inglaterra), Kazan (Rusia), Rennes (Francia), Alderson (Alderson, Virginia), Leaven and Worth (Leavenworth, Kansas). La película se rodó en unos 20 días, la mayor parte del tiempo cámara en mano en un estudio de sonido de Toronto y los efectos visuales de la empresa CORE fueron realizados de forma gratuita como forma de ayudar a la industria fílmica de la ciudad canadiense.

¿Tienes más ganas de ciencia-ficción?

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Valoración

Escalofriante propuesta en la que es tan importante lo que sucede como su acabado visual. Natali nos encierra en una claustrofóbica paradoja y ahí nos deja, buscando la salida...

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

La pericia para desconcertar al espectador, su progresión y su estética radical.

Lo peor

Sus dos innecesarias secuelas.

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