Análisis

Cine de ciencia-ficción: crítica de Dune

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Dune nos presenta la explotación del desértico planeta Arrakis que, por orden imperial, pasa a ser responsabilidad de la familia Atreides. Es el único lugar donde se encuentra una especia que, además de ser una potente droga, es indispensable para los vuelos espaciales. Tendrán que hacer frente a a los Harkonnen, los déspotas que gobernaban el planeta cuando regresen para tratar de recuperarlo.   1984 - DIRIGIDA POR: David Lynch - PROTAGONIZADA POR: Kyle MacLachlan, Francesca Annis, Jürgen Prochnow, Patrick Stewart, Kenneth McMillan, Sting, Max von Sydow, Sean Young y Virginia Madsen.

Visionar Dune es meterse en un torbellino de sensaciones contrapuestas: horas de metraje que basculan entre pasajes cargados de información sobre un universo que desconocemos y momentos que pasan muuuuuy despacio. Por un lado, la película cuenta con una ambientación deslumbrante y habría estado llamada a convertirse en un verdadero clásico de la ciencia-ficción, con letras de oro, de haber tenido su guionista y director, David Lynch, una idea más cabal para adaptar la novela del mismo título de Frank Herbert.

 

Éste es un claro caso de qué sucede cuando todo se va de las manos: convertida en un claro fracaso de crítica y público, solo ha conseguido el favor del respetable más especializado con el paso del tiempo, cuando se ha puesto de manifiesto su repercusión en otras obras.

 

 

Aunque en un principio la película tenía un metraje de ocho horas, el propio director redujo la duración a cinco para su exhibición. La productora presionó entonces para comprimir la historia en 131 minutos, en los que, obviamente, la mutilación era patente. Dune naufragó estrepitosamente entre sus propias arenas y Dino de Laurentiis intentó vender parte del trabajo rodado por Lynch a las cadenas de televisión norteamericanas, de donde surgió la versión extendida de aproximadamente tres horas que es la que vamos a comentar hoy y que pudo verse ya en el 88.

 

Hay mucha tela que cortar: vamos a empezar por el sonido, que le valió la nominación al Oscar a la película, y por esa ochenterísima banda sonora de Toto que conjuga elementos orquestales con guitarras eléctricas (¡oh, yeah! Como anécdota el grupo volvió a unirse en 2010 y sigue tocando, de hecho hizo una gira el año pasado para conmemorr su 35 aniversario). En realidad, el acompañamiento sonoro de la acción es impecable: desde que en un largo prólogo nos presentan el conflicto principal hasta que se resuelve la acción al final.

 

Un enorme lastre que arrastra la película es el de tirar demasiado a menudo de elementos muy poco cinematográficos para sacarle las castañas del fuego al realizador: la voz en off, que nos aporta una cantidad de información farragosa al comienzo; los apartes de los actores, que son demasiado teatrales y, por último, una celeridad en el montaje que pasa a ralentizarse demasiado en la hora final.

 

 

Respecto a la historia, es en principio sencilla: hay una sustancia a la que se denomina "especia" que se extrae exclusivamente de Arrakis (el planeta también denominado Dune) a pesar de la escasez de agua y de las interferencias que causan unos enormes gusanos gigantes que habitan las arenas. El emperador de la galaxia decide quién explota las minas y hay dos casas imperiales que se debaten su favor: la de los Atreides y la de los Harkonnen. Los primeros cuentan con un favor mayoritario por parte del resto de los planetas, lo que hace peligrar el liderazgo del emperador, por lo que éste les tiende una trampa ofreciéndoles Arrakis y echándoles encima a los Harkonnen.

 

Una vez allí, el heredero del duque, Paul Atreides y su madre sobrevivirán al ataque inesperado de los Harkonnen y se mezclarán con los Fremen, los lugareños, que tienen una profecía acerca de un elegido que les traerá la paz. Si Dune, en lugar de introducir los setecientos nombres de los personajes, los planetas, las casas, los artilugios místicos y mágicos, etc. hubiera centrado su atención en contar la historia de la evolución de Paul desde que es un joven que se entrena hasta que lidera a los fremen a la victora, la película ganaría enteros y habría podido prescindir del exceso de situaciones y escenas que aportan poco a la narración, aunque, todo hay que aceptarlo, introducen muchos elementos oníricos y fantásticos.

 

 

¿Por qué la película está tan mal explicada? ¿Encontrará una buena adaptación literaria quien flipara con la novela? Para la primera pregunta no me alcanza la comprensión salvo que la tijera hiciera tales estragos con el negativo que lo dejara irreconocible, y para segunda tengo un "no" rotundo. De hecho, acercarse a la película sin haber rozado la tapa del libro puede llevar a dos situaciones: que el espectador se quede sopa cuando desconecte la neurona (lo que sucede aproximadamente a los quince minutos cuando aparece en pantalla una especie de cerebro gigante con brazos que habla a través de una vagina asquerosa) o que acabe con una empanada mental importante preguntándose "¿por qué?".

 

Pero no todo es antipático en la visualización de la película: muy al contrario. La estética es uno de los puntos más fuertes con los que cuenta. Además de los decorados, las localizaciones y el mimo que avala la dirección artística tenemos un equipo de estilismo que hace maravillas con los toques punk de los uniformes de los Harkonnen o la rectitud militar de los Atreides, además de bordar la caracterización bizarra de todos los que les rodean (muy cool ver a un jovencísimo Sting en calzones luciendo tableta).

 

 

De largo se aprecia que los efectos especiales, dentro de ser bastante punteros en su momento, acusaban graves problemas. Mientras que los gusanos (que parecen lampreas gigantescas) están bien plasmados y sets de rodaje son una maravilla junto al vestuario y el apartado de maquillaje y peluquería, las naves espaciales se parecen a las que podría grabar tu sobrino en el salón utilizando un cartón de leche pintado.

 

Lo que sí es digno de admiración es el elenco de la película y el hecho de que, aunque las relaciones personales estén plasmadas de una forma deficiente (en gran parte achaco esto de nuevo al montaje) haya cierta cohesión interna entre ellos. Tenemos a un casi imberbe Kyle MacLachlan en su primer papel, acompañado por la bellísima Francesca Annis (Jericho), Sean Young (Blade Runner), Max Von Sydow (El exorcista), Patrick Stewart (Star Trek), Jürgen Prochnow (Luck) o Kenneth McMillan (Amadeus).

 


 

Y ahí va la anécdota más curiosa relacionada con Dune: a mediados de los años 70, el director de origen chileno Alejandro Jodorowsky estuvo a punto de tomarle la delantera a David Lynch. La película iba a contar con un equipo brutal que incluía nombres como Orson Welles, Mick Jagger, Pink Floyd, David Carradine e incluso Salvador Dalí.


Por desgracia, el proyecto no llegó a buen puerto y ahora, el documental dirigido por Frank Pavich titulado Jodorowsky's Dune nos aclarará por qué y nos mostrará imágenes inéditas. Se espera que esta película salga a la luz a partir de marzo después de haberse proyectado en el Festival de Sitges de 2013 donde se hizo con dos galardones: el premio del público y la mención especial del jurado.


En este adelanto de poco más de dos minutos vemos todos los diseños y los storyboards que ya habían preparado sus colaboradores,entre los que se encontraba el experto en efectos especiales Dan O'Bannon, Moebius Hans Ruedi Giger, el futuro diseñador de Alien.

 


Como veis, la transposición de la novela de Frank Herbert al cine podría haber sido muy diferente, quizás habría envejecido de una forma más digna, pero ese es un capítulo de la Historia del Cine que nunca llegó a escribirse...

Tu turno: ¿quieres más ciencia-ficción?

Estamos realizando un emocionante viaje por las películas del género, ¿te apetece leer más críticas? Pues prosigue tu camino visitándolas en nuestro especial de ciencia-ficción.

Valoración

Dune es la historia de lo que pudo ser y no fue: contaba con todos los ingredientes para deslumbrar pero a pesar de todo tiene importantes problemas de guión en el montaje final.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

Sting con cara de loco, la ambientación, los protagonistas y la originalidad.

Lo peor

¡El montaje es horroroso!, la saturación de información y la voz en off para dar explicaciones.

Lecturas recomendadas