Análisis

¡Feliz 2015! El año de Regreso al Futuro II

Por Borja Abadie
-

CRÍTICA DE Regreso al Futuro II - 1989 - DIRIGIDA POR: Robert Zemeckis - PROTAGONIZADA POR:  Michael J. Fox, Christopher Lloyd, Lea Thompson, Thomas F. Wilson, Elisabeth Shue, Jeffrey Weissman.  ARGUMENTO: Una vez que Marty regresa triunfante a 1985 tras la primera entrega, Doc aparece en escena para decirle que deben viajar al futuro, al año 2015. Allí, las cosas se somplican. Biff roba la máquina del tiempo y consigue alterar el curso de la historia una vez que nuestros héroes vuelven a 1985. Por eso, deberán viajar a 1955, momento en el que Biff alteró la historia, y asegurarse de que las cosas vuelven a su orden natural.

ACTUALIZADO 1-1-2015: Celebramos la llegada de 2015 recuperando nuestra crítica de Regreso al Futuro II, la gran aventura de Michael J. Fox que tenía lugar... ¡Justo en este año!

El final de Regreso al futuro fue, según el propio Robert Zemeckis, un gag, una broma... En ningún momento pensaron en que llegaría Regreso al futuro II. Al director y al guionista les pareció bien acabar la primera entrega con un Delorean volador y con un hipotético viaje al futuro. Como confirmó el director, nunca hubiera ambientado la película en el futuro de saber que habría una continuación, al igual que tampoco habría metido a Jennifer (la novia de Marty) en el coche. Pero la escena estaba ahí y tenían que resolverlo de alguna manera. ¡Y vaya si lo hicieron!

Como comentábamos en la crítica de Regreso al Futuro, la mayor virtud de la cinta original fue encontrar un concepto universal (conocer cómo eran nuestros padres de adolescentes) al amparo de una obra de ciencia ficción. Por eso, la premisa de su continuación se centra más en la ciencia ficción pura y dura. El tono de comedia, aventuras y de cine familiar sigue estando ahí, pero los viajes en el tiempo le quitan gran parte del protagonismo.

Por fin regresamos al futuro

Vale que estrictamente ya regresaban al futuro al volver a 1985 en la película, lo que era su presente pero, aunque no le gustase a Zemeckis, siempre soñamos con ver a Marty y Doc en el futuro. El escenario sigue siendo el mismo, Hill Valley, pero en el año 2015. Ya hemos aterrizado en ese año y aquí no hay ni rastro de coches voladores, hologramas 3D en mitad de la calle, chaquetas que se ajustan solas a la medida del que se las pone y, sobre todo, no hay nada de monopatines voladores (aparato por el que vendería mi alma a quien quisiera comprarla, diablo o no).

El caso es que Marty, además de quedarse flipado con los prodigios técnicos del futurista año 2015, también tiene tiempo para echarse unas partidas a Wild Gunman en un bar de los 80 y chulearse en toda la cara de Elijah Wood (en la que fue su primera aparición en el mundo del cine). Además, allí conoce a su hijo y escapa de Griff y su pandilla de malotes en la mítica escena del monopatín volador.

Cuando el futuro de los hijos de Marty parece solucionado, McFly comete un error: comprar un almanaque con todos los resultados deportivos desde 1950 al año 2000. Doc le quita la idea de la cabeza (idea muy buena, por cierto), que acaba tirando el almanaque a la papelera. Pero, cual Gollum husmeando a la espera de que Frodo o Bilbo tiren el anillo a la basura, Biff (el villano de la trilogía) coge el almanaque.

Antes de partir, Marty y Doc deben recoger a Jennifer en su casa del futuro. Es, sin duda, la peor escena de toda la película, con Michael J. Fox interpretando varios papeles: de él mismo en el futuro, de su hijo y hasta de su hija, al más puro estilo Eddie Murphy en el Príncipe de Zamunda (aunque aquellos personajes de la peluquería tenían bastante más gracia). Minetras tanto, el malvado Biff Gollum roba el Delorean, viaja a 1955 y le entrega el almanaque a su yo joven. Cuando Marty y Doc regresan triunfales a 1985, las cosas han cambiado mucho.

Si cambias el futuro, el presente será como Mad Max

El apacible pueblo de Hill Valley ha cambiado mucho en el 1985 alternativo. Biff es el hombre más rico de EE.UU. y ha convertido su pueblecito en una especie de Mad Max post-apocalíptico versión Zemeckis. Las tiendas han dado paso a los cines porno, prostíbulos, etc... los ángeles del infierno campan a sus anchas, todo el mundo parece pobre y el nivel de delincuencia se ha disparado desde que Biff comprara a la policía.

Una de las secuencias más memorables sucede cuando Doc le explica a Marty que no pueden cambiar el presente sin volver al pasado, a 1955, cuando el Biff Gollum del futuro le entrego el almanaque al joven Biff. Y ahora, una confesión personal. Ví la película el día del estreno en cine, cuando era pequeño. En el momento álgido en el que Doc saca la pizarra para explicar el follón temporal, la escena me parece tan genial que miro a mi padre en busca de complicidad y... Y lo encuentro durmiendo profundamente. Un sacrilegio que aún no he terminado de perdonar.

Regreso a los 50

El resto de la película transcurre sobre los mismos acontecimientos de la primera entrega en el año 55, con el baile del encantamiento bajo el mar incluido. Como Crispin Glover no quiso participar en las continuaciones por disputas salariales, Zemeckis recurrió a uno de los trucos más cutres que hemos visto en mucho tiempo. El primer error que cometió el brillante director fue no pagar a Glover lo que se merecía. La brillante interpretación de la primera entrega debió bastar para ganarse un aumento de sueldo como el de sus compañeros de reparto.

El segundo error fue tratar de hacer como si nada hubiese pasado. En lugar de cambiar simplemente de actor (como hicieron con el personaje de Jennifer, que interpretó Elisabeth Shue) decidieron usar las prótesis de Crispin Glover que habían creado para la entrega original y ponérselas a Jeffrey Weissman. Unas gafas de sol para taparle un poco, unos planos sin detalle y una prótesis y violá, ya tenemos a Crispin Glover. Afortunadamente, Glover entró en juicio con la productora de Regreso al futuro II y además de pagarle una indemnización por utilizar su cara (casi literalmente) sin su permiso, se prohibió para siempre hacer ese tipo de cosas en Hollywood. Cuesta mucho recordarlo, pero aquí tenéis la pedazo de careta que llevaba ese pobre hombre para hacerse pasar por el gran George McFly.

Además de la reinterpretación del baile de la cinta original y de la huida en hover board (aeropatín) por el tunel de Hill Valley, Zemeckis aún tuvo tiempo de ofrecernos dos momentos realmente brillantes. El primero es cuando el Marty original que visitó 1955 vuelve a 1985 aprovechando la tormenta. El Marty de la segunda entrega aparece y Doc no comprende nada. Sencillamente genial. El segundo momento es el final de la película, cuando Doc desaparece en el tiempo al ser golpeado el Delorean por un rayo. En ese momento aparece un hombre con una carta que Doc escribió en 1885 para que fuera entregada ese día justo después de desaparecer él. Sencillamente impresionante. Hasta el propio Carl Sagan se cagaba en los pantalones al verlo.

En general, Regreso al futuro II es una película excepcional, pero no puede llegar a obra maestra porque le falta ese algo mágico que sí tenía la primera. Para los que vayan a acusarme de cantamañanas, me explicaré. Ese algo mágico es que no tiene una fuerza tan brutal como contar el shock que supone conocer a tus padres cuando eran jóvenes. El viaje al futuro mola, los tiempos alternativos también, el monopatín volador sería lo más, pero hace que esta entrega sea mucho menos universal.

Adonde va la ciencia-ficción no necesitamos carreteras

Si no queréis que nadie os llame gallina, echad un vistazo al resto de clásicos del género en nuestro especial cine de ciencia ficción. ¡Es muy fuerte!

Valoración

Una película excelente de ciencia ficción, pero una película menos universal y atemporal (valga la gracia) que la original.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Todo, menos la escena de la familia McFly. Y al que diga lo contrario...

Lo peor

Nada, menos la escena de la familia McFly. Y al que diga lo contrario...

Lecturas recomendadas