Análisis

Counter-Strike Global Offensive, analizado

Por Daniel Quesada
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Descargar este juego es como reencontrarse con un viejo amigo: te pones algo nervioso al principio, pero en seguida te sientes como en casa. Counter-Strike Global Offensive llega para demostrar que hay otra forma de disfrutar de un shooter online... aunque lo hubieras olvidado.

¡Ah, la época dorada de los cibercafés! Durante años era normal ver a montones de jugones perfeccionando su técnica en Counter-Strike, el gran shooter multijugador de Valve, que nació como un "simple" mod de Half-Life. El objetivo era claro: dos bandos que tenían que hacerse la puñeta mutuamente, ya fuera matando a los rivales o saboteando sus objetivos. Han pasado casi 12 años desde que viera la luz, pero sigue siendo la referencia para muchos puristas del género.

Pues bien, ese mismo juego vuelve ahora a nuestras tiendas virtuales, pero con interesantes añadidos. El más evidente es la modernización de los gráficos. Aunque se parte de la misma base, el detalle de texturas y modelos es apañado. Los movimientos resultan un tanto robóticos para los tiempos que corren y los NPCs se mueven de forma artificial (cuando toca rescatar rehenes, éstos tienen propensión a pegarse a las paredes), pero las partidas resultan muy fluidas y el online se mueve sin lag. Lo cual es más de lo que muchos shooters modernos pueden decir...

Guerra contra el terror

En Counter-Strike Global Offensive no hay Campaña como tal, sino en rondas de escaramuzas multijugador. Es posible superarlas en solitario contra bots (lo cual vendrá bien a los recién llegados para practicar), pero la gracia está en el multijugador online. Podemos elegir cuatro modalidades de juego: Carrera de armamentos, Demolición, Casual Clásico y Competitivo Clásico. En la primera, recibimos un arma nueva cada vez que matamos a alguien. Hay que conseguir bajas con cada una de las armas disponibles (26 en total). En la segunda modalidad, nuestra mejora de arma se produce en la ronda siguiente. Los otros dos nos permiten comprar armas durante la refriega, gracias al dinero que vayamos acumulando con nuestras victorias. En Casual nos esperan 10 rondas y en Competitivo, 30.

Sea cual sea nuestra opción, siempre hemos de elegir bando: terroristas o antiterroristas. Dependiendo de la misión, los terroristas pueden encargarse de mantener a buen recaudo unos rehenes o de buscar puntos clave del mapa donde colocar una bomba y esperar a que se detone. Los antiterroristas han de aguarles la fiesta. Son partidas de cinco contra cinco divididas en rondas. Si nos matan en una ronda, no "resucitamos" hasta la siguiente. Si los cinco de nuestro equipo mueren, perdemos esa ronda.

En esencia es sencillo, pero los expertos saben que la estrategia juega un papel muy importante, a diferencia de juegos más modernos y directos como Call of Duty: no vale con lanzarse a lo loco o tener las armas más punteras para ganar. Un buen jugador, armado con una triste automática, puede acabar contigo si conoce bien el mapa.

Medalla a los servicios distinguidos

La acción de Counter-Strike Global Offensive no se basa solo en ganar las rondas de una partida. Cuanto mejor lo hagamos (más bajas seguidas, ser el más activo del equipo, etc.), más insignias obtendremos. Por supuesto, también ganaremos pasta, con la que adquirir más armas, granadas o equipamiento. Este sistema nos atrapa rápidamente, de forma que no podemos parar de echar "una última partida" para sacar todo el jugo.

Por tanto, lo que hacía bueno al juego en el año 2000 sigue funcionando hoy día. Los años pasan factura al apartado técnico (por mucho que lo hayan remozado) y el particular sistema de apuntado no gustará a todo el mundo, pero su mecánica de "polis y ladrones" es un valor seguro. Poniéndonos tiquismiquis, hubiéramos agradecido más mapas nuevos (sólo hay ocho incorporaciones) y hubiéramos preferido un precio más bajo en vez de esos 1200 Microsoft Points/10,99 euros (en PC, aún no está en PS3) pero no se puede tener todo.

¡Ah! Por si os preguntáis qué ha pasado al final con ese comando "inspirado" en ETA, hemos de deciros que sí está en el juego. Lógicamente, en el bando de los terroristas. Si Valve ha hecho bien o no en incluirlos es algo a debatir en otro lugar, pero nosotros hemos manejado ese bando y el contrario y lo que nos preocupaba era jugar y punto. Durante la partida no piensas si son españoles, rusos o marcianos. Solo piensas en obtener la siguiente insignia...

Por cierto, la versión usada para este análisis ha sido la de Xbox 360. ¡Ojalá se una pronto a la "familia" la de PS3!

Valoración

Si bien los tiempos han cambiado mucho desde que este juego lo "petara", sus partidas estratégicas y, sobre todo, su confianza en el trabajo en equipo siguen siendo muy disfrutables.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

El equilibrio entre profundidad y acción directa que ofrece.

Lo peor

Que su estilo más estratégico puede asustar a los que busquen un Call of Duty.

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