Análisis

Crítica de Dragon Ball: La súper batalla

Por Daniel Quesada
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ARGUMENTO: Tulece es uno de los pocos saiyanos que quedan con vida. Acompañado por su pequeño ejército, viaja a la Tierra para plantar un misterioso árbol, el cual otorga una gigantesca fuerza a quien coma su fruto. Goku y sus aliados intentarán abortar sus planes. 1990 - DIRIGIDA POR Daisuke Nishio - GUIÓN DE Takao Koyama.

Nada más comenzar la década de los 90, la saga de los saiyanos estaba en su apogeo en Dragon Ball. Por eso, no es de extrañar que una de sus películas ideara nuevos personajes de esa raza, que parecía extinta, pero al final resultó ser de lo más prolífica, oigan. La súper batalla nos presentaba a Tulece, un guerrero de casta menor que, debido a ello, es muy parecido físicamente a Goku. ¿Qué significaba eso, que todos los guerreros de casta menor tenían la misma cara o provenían del mismo ancestro? Probablemente, la explicación más clara era que molaba mucho ver a Goku con armadura saiyana y visor "scouter", así que se sacaron a este villano de la manga para contentar a los fans.

Ya que los nombres de todos los saiyanos provienen de verduras, éste no podía ser una excepción: Tulece es un anagrama de "lettuce", lechuga en inglés. Todos sus esbirros tienen nombres de frutos secos.

Sí, esbirros otra vez, pero a diferencia de la anterior película El más fuerte del mundo, aquí no tienen ninguna característica distintiva que el ser muy fuertes. Vamos, que son muy sosos. El único que se salva es Cacao, una suerte de saiyajin-androide, que no tiene ningún golpe característico, pero al menos tiene un diseño diferente.

Por supuesto, los aliados de Goku acuden para hacer de "punching ball" para estos personajes. Al menos, esta vez se les da la ocasión de lanzar sus ataques más característicos: Krilin usa el Kienzan ("disco infernal", que decían en castellano), Piccolo lanza un Makankosappo y Ten Shin Han se marca un Taiyoken. ¡Hasta Yamcha usa su bola Soukidan! ¿Y Chaotzu? Bueno, Chaotzu grita muy bien cuando lo golpean...

Resulta decepcionante que estos personajes no consigan hacer nada en toda la película. ¡Hasta Piccolo es un pelele durante todo el metraje! Una vez más, la responsabilidad recae en Gohan y, sobre todo, Goku, que remata el combate con... ¡Oh, sorpresa, un Genkidama!

Tulece es un malo muy malo, lo que le resta bastante atractivo, aunque al menos hace gala de un orgullo saiyano muy marcado, por lo que intenta llevar al "lado oscuro" a Goku y Gohan, algo que ya probara Raditz sin éxito. Vegeta sacará lo mejor del orgullo saiyano al avanzar la historia principal, pero siempre resulta interesante explotar esa faceta de la raza guerrera.

El dragón menos molón

Esta película presentó a un personaje que repetiría presencia en la siguiente y en algunos capítulos del anime... Muy a nuestro pesar. Nos referimos al Haiya Dragon o "dragoncito", como se lo conocía en castellano. Ya sabéis, esa mascota morada de Gohan, con ojos de gato de Shrek y graznido insoportable. No sé a vosotros, pero a mí me parecía totalmente fuera de lugar en la estética y la progresión de la serie. Entiendo que a ciertas personas pudiera parecerle mono y que sirviera para "humanizar" más a Gohan, pero resultaba bastante cursi y cargante en mi opinión.

Para rematar la faena, Chichi vuelve a aparecer en escena, aunque esta vez es tratada con algo más de humor y, de hecho, sus "hachazos" a su hijo son la única parte cómica que se salva de la película.

Quizá estemos dando una imagen excesivamente negativa de la película, pero lo cierto es que también guarda muchos aspectos destacables. El principal podría ser el propio mcguffin de la película: el Árbol de la Vida. Se trata de una planta de tamaño gigantesco que, como si de un Yggdrasil oscuro se tratara, absorbe toda la energía del planeta para concentrarla en unos frutos que dan una fuerza desproporcionada a quien los come. Cuando crece ese colosal árbol, la película ofrece algunos planos verdaderamente surrealistas, estéticos y llamativos: las raíces destruyendo ciudades o la imagen de los bosques marchitándose tienen una fuerza especial, lo cual redunda en cierto trasfondo ecologista que posee esta película.

Hay algún experimento visual más, como el uso de zooms muy largos y un montaje lento y pausado, muy arriesgado para lo que suele ser un shonen de este tipo. El director se permite hasta incluir una escena con un montaje clavado al de los duelos que aparecen en los westerns de Sergio Leone. Se agradece la valentía.

Es una pena que el guión vuelva a ser algo forzado (Tulece es obscenamente poderoso incluso antes de comer el fruto del Árbol de la Vida, algo difícilmente justificable en un guerrero menor como él), porque la cinta tiene bastante buen material.

¡Ah! No queremos terminar esta crítica sin mencionar a Masako Nozawa, la gran actriz que ha puesto voz a Goku en japonés desde el principio. Aunque en el resto de doblajes tienen actores diferentes, en el japonés es ella la que pone voz a Goku, Gohan y Tulece, con lo que se marca un triplete en esta película. Eso sí es currarse las interpretaciones y no lo que hace José Mota (con todos mis respetos para José Mota).


Si queréis leer nuestras críticas del resto de películas de Goku, podéis visitar nuestro especial Dragon Ball.

Valoración

Nuevo intento de presentar un rival temible, que no acaba de cuajar porque se intenta forzar demasiado el climax final. Aun así, se agradece su osadía en algunos aspectos.

Hobby

69

Aceptable

Lo mejor

Algún experimento audiovisual.

Lo peor

El "dragoncito" se lleva el premio al personaje más cursi de Dragon Ball.

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