Análisis

Crítica de Grand Piano

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Grand Piano relata en clave de thriller el regreso del pianista Tom Selznick a los escenarios tras cinco años de autoexilio. En pleno concierto encuentra entre sus partituras una nota amenazadora: si falla un solo compás, será asesinado.2013 - DIRIGIDA POR: Eugenio Mira - PROTAGONIZADA POR: Elijah Wood, John Cusack, Alex Winter, Kerry Bishé, Allen Leech, Tamsin Egerton, Dee Wallace y Mino Mackic. En cines a partir del 25 de octubre.

El director valenciano Eugenio Mira ha sido seleccionado para inaugurar este año la 46ª edición del Festival de Cine de Sitges gracias a su elegante y extenuante thriller Grand Piano, su tercer largo tras The Birthday (2004) y Agnosia (2010).

La cinta nos presenta a Elijah Wood (Open Windows) en el papel de Tom Selznick, un brillante intérprete de piano que, tras tomarse un respiro, regresa al escenario casi "a la fuerza" de la mano de su esposa, una famosa actriz de cine a la que encarna Kerry Bishé. Un breve prólogo nos pone en situación adelantándonos la ansiedad que siente ante la idea de volver a tocar el piano y, en concreto "La Cinquiette", una pieza extremadamente complicada de ejecutar y que le bloqueó ante el público destrozando su carrera años atrás.

Pero comencemos por el principio porque Grand Piano arranca con unos inquietantes títulos de crédito en los que cobra protagonismo la anatomía de un piano de cola y un fabuloso tema compuesto por Víctor Reyes, el responsable de la magnífica banda sonora de la película, que ha sido nominado al Goya hasta en tres ocasiones por su labor en tres cintas bien interesantes como son En la ciudad sin límites, Concursante y Buried.

Esto ya nos adelanta que el instrumento será algo más que un sencillo componente del concierto más importante de la vida de Selznick y que casi se traducirá en una extensión de sí mismo por no decir que es un personaje en toda regla. Y es que se trata del piano de cola de su fallecido maestro (Jack Taylor, visto recientemente en Hijo de Caín), al que solo podemos ver en fotografías.

En un momento dado y cuando Selznick va pasando las partituras descubre una inquietante nota que le advierte: si falla una sola nota, morirá. De hecho el láser de una mira telescópica le señala de lleno... ¿Cómo podrá desenmascarar a su decidido agresor sin ser descubierto? ¿Y qué quiere de él? ¿Podrá superar su miedo escénico y llegar hasta el final sin cometer ningún error?

El guión de Damien Chazelle raciona con precisión quirúrgica la información de la que provee al espectador, que, en el momento en el que comienza el concierto, conoce la estructura del teatro, el lugar en el que está sentada la esposa del pianista y la forma del escenario, en la que el piano cobra un absoluto protagonismo. Enmarcado por una inmensa cortina roja, la escala cromática de la fotografía casi se reduce a los colores rojo, ocre, negro y blanco durante buena parte del metraje.

 


 

Y pensaréis, ¿en serio? ¿Un thriller en el que durante el 80% del metraje solo vemos a un tipo tocando el piano? Pues sí, amigos, el trabajo de realización de Eugenio Mira es tan brillante y la libertad de cámara tan abrumadora que consigue planos desde casi todos los puntos de vista posibles (complejos planos secuencia ente bambalinas; con grúa, sobrevolando las cabezas de los espectadores; planos cenitales; elegantes panorámicas, etc.), pero la fuente del ritmo de la película es la impecable banda sonora y la edición de las imágenes (de la que es responsable José Luis Romeu).

 


 

Por supuesto la premisa de la que parte la película es casi un pretexto para hablarnos de otra cosa: la evolución del personaje principal. Sobre la magnífica incorporación de los efectos digitales hay que decir que hasta 500 planos han sido retocados ya que el concierto se rodó en tres escenarios diferentes.

 

Elijah Wood interpreta realmente en pantalla las piezas de piano que acomete su personaje ya que la banda sonora fue compuesta antes del rodaje. El actor recibió algunas nociones musicales de pequeño, pero dispuso de un coach a lo largo de toda la preparación y en el mismo rodaje, ya que había partes casi imposibles de ejecutar incluso para pianistas profesionales. De hecho, el propio guión denomina a una de las piezas fundamentales en la película ("La Cinquette", aquella que le hizo venirse abajo en el pasado al personaje ficticio) como "la pieza imposible", ya que contiene fragmentos técnicamente inejecutables en la realidad.

 

Muy reseñable es también otro de los actores del reparto, Don McManus, que interpreta al director de orquesta William Reisinger y que asimismo contó con un asesor personal. Sus incisos aportan cierto sentido de humor irónico que ayuda a distender la tensión.

 


 

Quienes conozcáis la minuciosa forma de rodar de Hitchcock os daréis cuenta al instante de que esta película fue prácticamente montada antes de ser rodada (tal y como hacía el maestro del suspense, que tenía medidos los tiempos con absoluta precisión). Si nuestro orondo Hitch se valía de storyboards, ahora nos socorre la informática, de forma que se realizaron animatics de las secuencias narrativamente complejas (que son muchas) para poder ser previsualizadas de antemano.

 

En suma, un trabajo inmenso para ejecutar un guión muy arriesgado en el que vamos descubriendo lo que sucede a la vez que nuestro angustiado Tom Selznick, cuyo punto de vista es el que prácticamente adoptamos durante buena parte del metraje.

 


 

La película es tan buena que terminará por estudiarse en las escuelas de cine como ejemplo ya que algunas secuencias son magistrales y el apartado de sonido brutal: escuchamos palpitar al auditorio con cada suceso, casi oímos respirar a los integrantes de la banda sumergiéndonos en el foso de la orquesta y todo ello nos permite una inmersión magnífica en esta hora y media de auténtico disfrute para cualquier cinéfilo. Excepcional.

Valoración

Arriesgado thriller en el que cada secuencia es relevante desde los títulos de crédito. Perfecta en cuanto a fotografía, planificación de rodaje, banda sonora y ejecución artística es uno de los thrillers más brillantes del año.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Los largos planos secuencia, el sonido, la banda sonora, la genialidad y la valentía.

Lo peor

El MacGuffin puede desinflarle la película a algunos... pero pensad en grande y disfrutaréis.

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