Análisis

Crítica de Las aventuras de Peabody y Sherman

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Las aventuras de Peabody y Sherman se basa en el personaje clásico de Jay Ward, un perro que desde que es un cachorro da muestras de ser el ser vivo más inteligente del planeta y que decide adoptar a Sherman, un niño humano. Pronto se meterán en un gran lío cuando se descontrole su máquina del tiempo en el momento crucial en el que se decide si Peabody puede hacerse cargo de la custodia de su hijo adoptivo.2014 - DIRIGIDA POR: Rob Minkoff - CON LAS VOCES DE: Ariel Winter, Leslie Mann, Stanley Tucci, Patrick Warburton, Allison Janney, Mel Brooks, Ty Burrell, etc. En cines a partir del 7 de marzo.

Rob Minkoff, el director de El rey león y de la saga Stuart Little, regresa al cine de animación con esta comedia de aventuras y viajes en el tiempo después de probar fortuna con otros géneros en La mansión encantada, El reino prohibido o Atraco por duplicado.

 

Sorprendentemente para ello ha escogido actualizar a dos personajes de la serie The Rocky and Bullwinkle Show (que tenían su propio espacio titulado Peabody's Improbable Historyde principios de los 60: Mr. Peabody y Sherman. Así que esta curiosa familia monoparental ha recorrido más de medio siglo para instalarse en la pantalla en 3D, ¡toma ya!

 

Se nota que el director es un enamorado de los personajes y que al menos, ha tratado de remozarlos para hacerlos más atractivos agrandando sus cabezas, acentuando sus expresiones faciales y tratando de modernizarlos un poco.

 

 

El primero es el perro más inteligente del mundo, que adopta al pelirrojo Sherman, un enérgico jovencito que la liará en más de una ocasión. En este caso, de forma accidental avería la máquina del tiempo de Mr. Peabody, "el vuelta-atrás" lo que hace que ambos tengan que recomponer los hechos para que el flujo espacio-temporal no se vea afectado. Para colmo de males todo sucede en el momento más inoportuno: justo cuando está en tela de juicio la educación de Sherman.


En general se trata de una película simpática que, bajo su manto de aventuras, nos muestra ciertas pinceladas de las dificultades que entraña que un perro (por más que sea el más ser más inteligente del mundo), tenga que criar a un niño humano. Y es que no hay nada más costoso que dejar que los niños se equivoquen para que aprendan por sí solos, darles alas para que sean independientes y proveerles de las herramientas que les permitan salir adelante sin sobreprotegerlos en exceso. En ese punto será muy importante la compañera femenina de Sherman, Penny.

 

 

Todo eso pulula por ahí como mensaje para los adultos y no funciona mal porque no es excesivo y está bien insertado en la acción. Sin embargo, es el contenido destinado a los pequeñecos el que funciona un poco peor (y tengamos en cuenta que ellos son el público objetivo de la película).

 

Es muy difícil que, a pesar del tono pretendidamente didáctico de los viajes en el tiempo, los niños puedan sacar algo en claro de una acción que salta de una época a otra: de la Revolución Francesa al Renacimiento, del Antiguo Egipto a Troya y suma sigue hasta generar un cierto pastiche histórico de difícil asimilación.

 


 

En general, al guión le falta pimienta: ese toque de descaro tan sanote y divertido que hemos encontrado en cintas recientes como Gru: mi villano favorito 2. Cuando pretende hacer un chascarrillo se queda a medias y cuando tira la casa por la ventana en un giro más espectacular o llega tarde o se enfría con cierto gafapastismo que tampoco añade información realmente sustanciosa.

 

¿El mejor tramo? Sin duda, el de Troya, aunque es improbable que la gente menuda consiga sacarle toda la punta a los sketches, los adultos lo disfrutarán bastante.

 

 

Admitámoslo: los tiempos han cambiado y por más que el escenario se actualice y se propongan máquinas del tiempo maravillosas, la película rezuma un cierto aire demodé. Se aprecian y hay que valorar muchas buenas intenciones: una historia dulce, animación de calidad con un 3D muy digno, una voluntad por acercar a la gente menuda al gusto por la historia, la física y la cultura, pero el resultado tiene poco gancho. Entretiene aunque pronto se olvida. ¿Demasiado amable? Puede ser...

 

Quizás es el momento de que por fin la industria despierte y se dé cuenta de que hay que renovarse: que el público está ávido de novedades y que lo que funcionaba en los 60 de forma fenomenal, no puede cambiarse de traje y funcionar igual de bien ahora.

Valoración

Todo un reto conjugar lo didáctico con lo lúdico en esta propuesta infantil en la que es difícil entrar para quedarse. Con una animación más que digna, los mensajes quedan diluidos entre saltos en el tiempo y chascarrilos pedagógicos.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

Algunos puntos que los niños no pillarán, sobre todo en el tramo de Troya, el mejor.

Lo peor

Un aire de obsolescencia recorre la cinta: los personajes están un poco pasados de moda.

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