Análisis

Crítica de Misión imposible: nación secreta

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Mission impossible: Rogue Nation (Misión imposible: nación secreta) - DIRIGIDA POR: Christopher McQuarrie - PROTAGONIZADA POR: Tom Cruise, Rebecca Ferguson, Sean Harris, Alec Baldwin, Jeremy Renner, Paula Patton, Simon Pegg, Ving Rhames, Simon McBurney y Jingchu Zhang.ARGUMENTO: Con la FMI disuelta y nuestro protagonista Ethan Hunt abandonado a su suerte, el equipo tiene que enfrentarse contra el Sindicato, una red de agentes especiales altamente preparados empeñados en crear un nuevo orden mundial mediante una serie de ataques terroristas cada vez más graves.

Christopher McQuarrie demuestra tener buena química con Tom Cruise por segunda vez tras sorprender con Jack Reacher hace dos años. Misión imposible: nación secreta comienza con una exhibición de músculo: la famosísima secuencia del actor pendiendo de una aeronave que arranca el vuelo. Mira que la hemos visto en tráilers y adelantos, pero sigue impresionando al verla en pantalla grande. ¡Y la acción ya no cesa!

Pero es que además McQuarrie es el encargado del guión que se caracteriza por dos grandísimos aciertos: ceder parte del protagonismo de Tom Cruise al resto del elenco y no permitir que el ritmo de la película se venga abajo en ningún momento manteniéndonos enganchados a la trama de principio a fin.

Se aprecia el enorme trabajo de producción, la elección de las localizaciones es inmejorable, el vestuario y la puesta en escena están al servicio de la trama en todo momento, pero también se le saca partido a los matices de las interpretaciones y los detalles de cualquier buena película de espías: los giros de guión, los juegos de bandos e identidades, las peleas cuerpo a cuerpo, los retos a priori imposibles...

Y lo mejor de todo es que el guión se hilvana con un tremendo respeto por el origen de la saga cinematográfica: la serie de televisión y la individualidad de los integrantes del equipo. Cada uno cumple su función con precisión de cirujano: Simon Pegg es el alivio cómico sin ser cargante, Jeremy Renner libra las batallas en los despachos y Ving Rhames es el amigo fiel que amalgama al grupo.

Tom Cruise a sus 53 años sigue estando en forma y demostrando en Misión imposible: nación secreta su capacitación para encarnar a un héroe que no es infalible pero sí muy duro: lo vemos sufrir a lo largo de un metraje que confirma que nos queda actor para rato, sobre todo si sabe dosificar su carisma compartiendo ese halo estelar que le caracteriza con sus solventes compañeros de reparto.

El mayor y mejor descubrimiento de la película es el de Rebecca Ferguson como Ilsa: mucho más que la típica figura de "la chica" de la película, una verdadera agente enigmática, letal, dotada para la acción y para el engaño. Protagoniza algunos de los planos más estéticos de la secuencia de la Ópera de Viena, una de las más logradas de la película, pero también la mejor persecución de motos de toda la saga:

De esto que hablan precisamente en este clip de vídeo hay que hacer gala: Misión imposible: nación secreta no está saturada de CGI y los efectos especiales son muy creíbles, incluso cuando se decanta por alguna solución más fantástica como la de las máscaras.

Planos submarinos, secuencias en pleno vuelo, choques automovilísticos con airbags incluidos, tiroteos a toda velocidad y hasta peleas a cuchillo. El fin es guardar o hacer salir a la luz secretos que podrían cambiar el orden mundial y que pasan, cómo no, por el uso de toda clase de gadgets: lentillas especiales, mensajes codificados en un vinilo, un USB camuflado en una barra de labios o los clásicos dardos tranquilizantes. No se echa nada en falta y quizás, si hay que ponerle un pero, es que las dos horas y cuarto que dura la película son extenuantes.


Protocolo fantasma ya empezó a elevar de forma notable el nivel de una saga que andaba un poco perdida tras el éxito del primer episodio cinematográfico, como si se le hubieran atragantado los laureles, pero McQuarrie consigue algo más: dar con el dardo en el centro de la diana. Esto es Misión imposible. Ahora sí que nos creemos a Ethan Hunt y constatamos que este equipo tiene muchos retos que superar. Repasa las claves de la película en HobbyCine.


Esta demostración de ingenio, respeto y buen hacer pone de nuevo bajo el foco a McQuarrie, que si sigue por esta senda nos va a regalar muchos momentos cinematográficos para quitarse el sombrero.

Valoración

Firmar una magnífica quinta entrega de una saga que ha tenido sus altibajos es toda una proeza; tocó fondo con MI2 y volvió a remontar en MI3 y Protocolo fantasma para seguir ascendiendo. ¡Un gustazo!

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Las secuencias de acción, el respeto al espíritu de la serie original y el equilibrado reparto.

Lo peor

Sales de la sala con agujetas de tanta tensión.

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