Análisis

Crítica de la película Need for Speed, ya en Netflix

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: La adaptación al cine de Need for Speed cuenta la historia de un piloto de carreras clandestinas que posee su propio garaje para modificar sus coches y hacerlos más rápidos. Sin embargo, es enviado a prisión cuando su mejor amigo es asesinado en una de estas competiciones, y buscará vengarse cuando quede en libertad.2014 - DIRIGIDA POR: Scott Waugh - PROTAGONIZADA POR: Aaron Paul, Imogen Poots, Dominic Cooper, Scott Mescudi, Dakota Johnson y Rami Malek. Estreno en España: 4 de abril.

Actualizado 31-3-2017: Need for Speed, la película protagonizada por Aaron Paul, lya se encuentra disponible en Netflix, así que aprovechamos para refrescaros la crítica que hicimos cuando llegó a los cines.

TEXTO ORIGINAL 13-3-2014: Carreras de vértigo y diálogos pueriles. No es baladí: la venta de entradas está más que asegurada porque los fans del videojuego Need for Speed y de la automoción sencillamente no os podéis perder la película. Aunque los tiempos entre las carreras se alarguen muchísimo, cuando tienen lugar, molan un montón.

¿La razón? Scott Waugh, que demuestra un escaso talento en cuanto a la dirección de actores y que además tiene entre manos un guión bastante mediocre escrito a tres manos por George Gatins, John Gatins y George Nolfi (¿en serio? ¿tres personas para esto?), echa el resto en el rodaje de las secuencias clave de la película, optando por dejar de lado totalmente los efectos digitales y rodando casi de forma artesanal desde el interior de las cabinas de los coches o con grúas acopladas a las carrocerías.

 

 

No falta más de una fantasmada que, aunque no tiene ni el brillo ni el carisma de las de la saga A todo gas (inevitable la comparación) sí que tiene el peculiar encanto de parecer creíble: saltos, explosiones, repostar a toda velocidad o ser remolcado como un paquete por un helicóptero forman parte de estas hazañas, pero lo dicho, éstas secuencias están tan bien rodadas que "parecen reales". Si esto le hace un favor a la película o no, dependerá de las expectativas del espectador pero desde luego demuestra el punto fuerte del director que, como decimos, poco despunta en otros apartados.

 

Y ¿qué hay de Aaron Paul? Pues, probablemente la intensidad dramática de su papel como Jesse Pinkman en Breaking Bad ha magnificado las esperanzas puestas en él, de modo que su trabajo parece bastante plano en la película. ¡Y es que lo que hace grande a un personaje es el texto!

 

Con todo y con eso es el alma de la misma, protagonista absoluto y motor, y nunca mejor dicho, de los sucesos que recorren la cinta y que le harán enfrentarse a Dino Brewster (Dominic Cooper), un malo maloso de los que son tan pérfidos como para pagar a un equipo de matones para que vayan a por él y a su vez de guardar las pruebas que lo incriminan en una carrera ilegal como si tal cosa. En fin, la lógica del guión como decía brilla por su ausencia y las relaciones entre los personajes tampoco es que se desarrollen con atino.

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Entre los grandes socavones Need for Speed: Imogen Potts en el papel de parteneur femenino más petardo de los últimos tiempos, la cutrísima aparición de Michael Keaton como organizador de la supercarrera final y sobre todo, la falta de pimienta de una historia que se alarga de forma innecesaria en su preludio y desarrollo (con momentos road-movie que no vienen a cuento) y demanda más velocidad, ¡qué ironía!

 

Eso sí, los fans del motor tendrán muchísimas alegrías que pueden compensar con creces todo el trasfondo de la historia si se centran en disfrutar de las chispas que los cochazos hacen saltar cuando tocan la carretera con los bajos o alcanzan velocidades que parecen inverosímiles. Entre los carros que os dejarán alucinados, estará el superdeportivo GTA Spano, un bicharraco que alcanza velocidades que parecen de locura y del que por cierto saldrá a la venta una remesa de apenas 99 unidades a precios prohibitivos. ¡Y con pedigree valenciano!

 

Y no es el único, sumad a la lista el McLaren P1, uno de los coches más veloces del mundo, tres versiones del Koenigsegg Agera, también conocido por su aceleración de 0 a 100 km/h en poco más de 2.5 segundos, el Saleen S7, el Lamborghini Sesto Elemento, el Ford Mustang o el Bugatti Veyron, considerado por muchos como el vehículo más rápido del mundo. En fin, un orgasmo para los sentidos de los aficionados a revolucionar el cuentakilómetros en la consola o en un circuito. ¡Ojalá la historia estuviera al nivel de los motores!

Valoración

La adaptación de videojuegos sigue arrastrando su mala fama... Carente de gancho, con unos personajes bastante planos y un guión predecible y carente de personalidad se nos escapa otra oportunidad entre los dedos.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Los cochazos que desfilan por la pantalla a toda leche, ¡deslumbran más que el reparto!

Lo peor

El tedio del metraje entre las carreras y la trama tan absurda que hay detrás.

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