Análisis

Crítica de The Purge: la noche de las bestias

Por Raquel Hernández Luján
-

ARGUMENTO: En The Purge: la noche de las bestias, se nos presenta una sociedad futura en la que se ha tomado la decisión de realizar una "purga" anual de doce horas durante las cuales se suspenden los servicios de emergencia y el asesinato, la violación y la tortura es legal.2013 - DIRIGIDA POR: James DeMonaco - PROTAGONIZADA POR: Ethan Hawke, Lena Headey, Max Burkholder, Adelaide Kane, Rhys Wakefield, Edwin Hodge, Tony Oller, Tom Yi, Tyler Jaye, Alicia Vela-Bailey y John Weselcouch. Estreno el 12 de julio.

Quien vaya al cine pensando que encontrará una tortuosa historia al estilo Funny Games, se va a llevar una decepción bastante grande porque no es ese el sendero que pretenden hacernos recorrer los creadores de esta arriesgada apuesta cinematográfica. Recordemos que detrás de ella están los productores de Paranormal Activity y Sinister, dos cintas que con un presupuesto moderado han conseguido seducir la taquilla.

 

James DeMonaco nos presenta una sociedad futura en la que los "nuevos padres fundadores", ante la saturación de las cárceles y la situación extrema de escalada de la criminalidad, convienen legalizar el crimen durante doce horas al año: es la conocida noche de la "purga". Eso significa que está permitido utilizar un determinado tipo de armas para evidentemente herir a quien se desee e incluso matarlo sin que por ello se cometa una ilegalidad, lo que suele implicar a aquellos que no pueden pagarse un sistema de seguridad que les aísle del exterior durante ese periodo de tiempo y sobre todo a aquellos que se consideran individuos "no contribuyentes" al estado de bienestar de la nación: enfermos, mendigos... Los efectos son inmediatos en la economía mientras que a nivel emocional supone un alivio para la tensión acumulada durante el año.

 

 

Una famiia acomodada de cuatro miembros compuesta por Ethan Hawke (Sinister), Lena Headey (Juego de tronos), Max Burkholder (Parenthood) y Adelaide Kane (Teen Wolf) se dispone a pasar una tranquila noche encapsulados en su fiable residencia gracias a un sistema de seguridad de última generación cuando sucede algo inesperado: un hombre herido pide ayuda en la calle en medio de la noche, despertando la piedad del hijo pequeño, que decide refugiarle dentro de la casa.

 

La idea de que durante un tiempo "todo vale" viene de antiguo y se me ocurre un ejemplo muy claro aunque menos extremo en el que también las máscaras tienen un protagonismo especial: el carnaval. Digamos que como hecho antropológico no es tan descabellado, si bien está claro que la película juega con llevarlo al extremo para inducir en el espectador a una reflexión acerca de estas cuestiones.

 

 

Y es que lo más interesante de The Purge es su planteamiento y las preguntas que suscita. Por eso no deriva en terror claustrofóbico ni en una batalla campal, aunque sí que tiene sus momentos sangrientos. ¿Necesita realmente nuestra sociedad "aliviar" sus pulsiones violentas? ¿Es el hombre intrínsecamente vengativo?

 

Otra analogía interesante que se me viene a la cabeza es la del clásico "El hombre invisible" que incide en otro de los puntos más controvertidos que toca la cinta: la impunidad. Si nadie puede culparte de un crimen, por abyecto o cruel que sea, ¿dónde queda la ética del conjunto de la sociedad? ¿Cómo puedes mirar a tus vecinos o a tu familia al día siguiente como si nada hubiera sucedido? Lo que se nos plantea es que necesitamos que nos regulen las fuerzas de seguridad del estado para conseguir aplacar a esas bestias que caricaturiza esta película escondiendo sus rostros tras máscaras. Pero entonces, ¿la norma hace que haya un orden? ¿Y quién hace las normas?

 

 

La cinta plantea que el orden elegido por los propios ciudadanos pasa por "comprar su tranquilidad" rubricando un contrato casi partiótico por el cual sacrifican un periodo breve de tiempo al mayor de los salvajismos pero eso divide a los individuos por clases sociales: están los que pueden permitirse sentirse seguros y los que pasan a ser carne de cañón. Entonces, si de forma puntual consideráramos legal lo que es inmoral y además contrario a la igualdad de derechos, ¿qué estaríamos haciendo?

 

Esas brechas que la película denuncia son las que la hacen más interesante, ya que otros leit motiv que se lanzan como la hipocresía de las zonas residenciales, la xenofobia o el instinto de supervivencia no están tan bien calibrados a lo largo del guión.

 

 

En cuanto al plano técnico se aprovechan algunos de los recursos clásicos para generar tensión: las videocámaras, la oscuridad, la ruptura del aislamiento protector, las armas (facas, cuchillos, abrecartas y por supuesto toda clase de armas de fuego) y por supuesto los individuos que están dispuestos a llegar hasta el final. Especialmente inquietante resulta Rhys Wakefield y su pequeño ejército de acólitos ataviados con largos camisones y uniformes que también recuerdan en cierta forma a La naranja mecánica. Esa disonancia de la que se valía Kubrik utilizando música clásica mientras mostraba escenas de extrema violencia es otro de las herramientas que se utilizan para generar inquietud así como un cierto aire documental al comienzo y al final de la cinta.

 

Resumiendo mucho: no es el thriller del año, posiblemente en su ejecución es poco brillante y poco novedoso, pero despierta reflexiones de lo más interesantes y solo por eso ya merece la pena echarle un vistazo a pesar de sus inconsistencias, que las tiene, sobre todo en la forma en que se muestran las relaciones entre los personajes y sus idas y venidas por una casa que obviamente no es segura.

Valoración

Mucho más interesante por las reflexiones que suscita que por su evolución a lo largo de su breve metraje, The Purge deja poso, que ya es más de lo que suele suceder con otras cintas de esta índole.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

El planteamiento y el arranque de la cinta en el que se lanzan las ideas fundamentales.

Lo peor

Los subrayados de lo evidente, en ocasiones se nota el tamaño de la brocha en las pinceladas...

Lecturas recomendadas