Análisis

Crítica de Sherlock: La novia abominable

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Sherlock: la novia abominable (Sherlock: The Abominable Bride) - DIRIGIDO POR: Douglas Mackinnon. PROTAGONIZADO POR: Benedict Cumberbatch, Martin Freeman, Amanda Abbington, Mark Gatiss, Catherine McCormack, Rupert Graves, Tim McInnerny, Una Stubbs, Louise Brealey, Natasha O’Keeffe, David Nellist, Jonathan Aris, Gerald Kyd y Yasmine Akram. Emitido en TNT España el 7 de nero a las 22:30 h.ARGUMENTO: El fantasma de la señora Ricoletti recorre las calles de Londres con sed de venganza, y sólo Holmes y el doctor Watson pueden hacer frente a esta (aparente) novia de ultratumba.

Si hay algo que se le puede echar en cara a Sherlock: la novia abominable es el hecho de que, como espectadores, nos deja en jaque con un final cliffhanger de esos que tanto les gustan a Steven Moffatt Mark Gatiss. Si habéis seguido la serie en sus tres temporadas anteriores cuya duración es inversamente proporcional a su intensidad, ya sabréis lo que les gusta a sus creadores jugar con la narración y en esta ocasión se permiten llevarlo todo mucho más lejos gracias a los trucos de la mente de nuestro magnífico Sherlock.


Decía en una entrevista Benedict Cumberbatch que deseaba envejecer interpretando al detective... ¡Y que nosotros lo veamos! Si hasta ahora su química con Martin Freeman era irreprochable, en este último episodio, que sirve de engranaje entre la tercera y la cuarta temporada es especialmente chispeante y también se exprime con inteligencia el abanico de secundarios que hay a su alrededor: desde la figura del ama de llaves hasta la doncella patosa de Watson o el propio Lestrand.

Si ya era difícil ver cómo el mundo creado por sir Arthur Conan Doyle era actualizado y retorcido sin hacernos perder el hilo de conexión con su obra en los nueve episodios precedentes, ahora hay un doble salto de tirabuzón añadiendo una capa metalingüística extra al relato.

Las referencias literarias asoman a cada instante con varios homenajes: a la historia de "Las cinco pepitas de naranja", menciones a "El sabueso de los Baskerville", el paso de Sherlock por el Tíbet, la aparición de Mycroft en el Club Diógenes o la cronología de los personajes, haciendo alusión a las aventuras que el doctor Watson escribe en The Strand Magazine como la de "El carcunclo azul" (no hará falta que os recuerde que es la revista en la que se publicaron las aventras originales de Sherlock desde 1891).

Me resisto a spoilearos pero ojo al duelo en las cataratas Reichenbach, que también tienen su certera traslación. ¡Cuánto hay de quijotesco en este episodio!

Y así viajamos al siglo XIX, a esa época victoriana que tan nítidamente se nos ha mostrado siempre para desarticularlo desde dentro y para ver cómo la versión más clásica de las aventuras de Sherlock es recreada introduciendo por supuesto elementos subversivos de toda clase: proponiendo tramas vinculadas a los derechos sociales de la época sin perder la mirada acre sobre la nobleza y hundiendo las raíces en el Londres brumoso de sociedades secretas, misterios que rozan lo sobrenatural o los aparentes callejones sin salida de los que solo puede sacarnos la deducción de una mente privilegiada.

Las caracterizaciones más reconocibles de los personajes (creadas por cierto por el ilustrador Sidney Paget y jamás mencionadas por Doyle) son un pretexto que se desarticula en la propia narración, un baile de máscaras para hablarnos de motivaciones y búsquedas mucho más profundas y que convierten a nuestra novia cadáver en un MacGuffin en toda regla... pero eso es algo que tendréis que descubrir por vostros mismos viendo este episodio que recuerda un poco a las matrioskas. ¡Lastima que cuando llegamos al corazón nos emplazan a la cuarta temporada de la serie!

Sherlock versiona, actualiza y le da renovadas alas a la obra de Doyle (por más que haga que le rechinen los dientes a los más puristas defensores de su legado literario) transmitiendo de paso el enorme respeto y pasión que irradia el guión de esta pieza, una película en toda regla con su hora y media de duración y su trama supuestamente autoconclusiva que nos catapulta a lo que está por llegar con unas inmensas ganas de que todo encaje como hasta ahora.

Tanta manifiesta voluntad por no caer en el estereotipo, por romper con todo (salvo con la esencia de los personajes, eso sí) ha llevado a la serie a veces a ser un pelín tramposa y asomarse al abismo, pero en esta ocasión hay que ceder ante el sencillo hecho de que el laberinto de espejos está construido con brillantez.


Ahí va la promo que ha lanzado TNT para promocionar el estreno, esta noche, de este episodio especial de Sherlock titulado La novia abominable:

Valoración

A medio camino entre epílogo de la tercera temporada y de prólogo de la cuarta, supone una excelente bisagra que juega con las raíces de la serie sacándole partido a las referencias literarias y renovándolas.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

Lo bien que encajan los diálogos en la relación de Sherlock Holmes y John Watson.

Lo peor

La novia abominable no es más que una excusa para algo que no nos narran... ¡qué intriga!

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