Análisis

Crítica de Terminator: Génesis con Arnold Schwarzenegger

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Terminator: Génesis (Terminator: Genisys) - DIRIGIDA POR: Alan Taylor - PROTAGONIZADA POR: Emilia Clarke, Arnold Schwarzenegger, Jason Clarke, Jai Courtney, J.K. Simmons, Dayo Okeniyi.ARGUMENTO: Cuando John Connor, líder de la resistencia humana, envía al sargento Kyle Reese al año 1984 para proteger a Sarah Connor y salvar el futuro, un inesperado giro de los acontecimientos crea una línea temporal fracturada. Ahora, el sargento Reese se encuentra en una versión nueva y desconocida del pasado, donde descubre aliados insólitos, como el Guardián, nuevos y peligrosos enemigos, y una misión nueva e inesperada: reconfigurar el futuro.

Aunque Terminator: Génesis pretende ser una película complicada, no lo es absoluto aunque sí resulta farragosa en su desarrollo por su voluntad de explicarlo todo, incluso las licencias que se toma y que de por sí son inexplicables. Es, por así decirlo, más de lo mismo, pero de forma actualizada y algo descuidada, con importantes flecos que quedan sin solución.

En los primeros impases de Terminator: Génesis, los más contundentes, creíbles y mejor contruidos del metraje, vemos el futuro tras el día del juicio final. Las máquinas dominan el planeta y solo un hombre consigue detener su avance: John Connor (Jason Clarke), la mayor amenaza para el reinado absoluto de Skynet. Por eso el sistema lanza un ataque frontal enviando un emisario al pasado para terminar con su madre, Sarah Connor, aunque finalmente resulta ser un señuelo dentro de un plan más complejo.

Sarah Connor, una prepper aplicada

Seamos sinceros, que Sarah Connor sea Emilia Clarke, una actriz con cara de angelito y baja estatura, ya nos deja un poco fríos de antemano, sobre todo si recordamos a la musculosa y luchadora Linda Hamilton que sudaba a borbotones para salvar la vida.

 

En su lugar tenemos ahora a una de las actrices más mediáticas del momento encumbrada por su papel en la serie Juego de tronos que subraya una de las constantes de este reboot: la "humanización" de la franquicia, su actualización y la búsqueda de un público amplio dejando de lado ese lenguaje cinematográfico en el que las palabras sobraban y la oscuridad se abría paso.

 

 

Si has llegado a ver la película sin haberte tragado ningún spoiler, enhorabuena, no seré yo quien te machaque la historia por más que se hayan empeñado con la profusión de spots, tráilers, avances y hasta carteles que contaban más de lo necesario, solo os diré que el hecho de que Schwarzenegger pueda envejecer (externamente) tiene su explicación y ya lo humaniza lo suficiente, aunque lo más importante es la evolución de su personaje con el paso del tiempo y la adquisición de nuevas destrezas entre las que sigue sin estar... la simpatía. 

Todo cuadra, teóricamente

Lo que mola de Terminator: Génesis es lo mismo que molaba en las dos primeras entregas de la franquicia. Es decir, por este orden: Arnold Schwarzenegger (muy chula la secuencia de su pelea con su yo joven recreado digitalmente y olé el currazo que hay detrás de ella), el Terminator de metal líquido, el sentido del humor característico de la casa (bien por J. K. Simmons) y los viajes en el tiempo, aunque argumentalmente su coherencia esté cogida con pinzas.

Y lo que no mola es todo lo que inventa de nuevas: desde la personificación de Skynet y su proceso evolutivo hasta el nuevo Terminator sensible a los campos magnéticos que incluso visualmente es inferior a los anteriores, amén de las trampas varias que nos tiende el guión.

No será porque el diseño de producción y los efectos especiales no estén a la altura... Ni a Alan Taylor le tiembla el pulso en la dirección ni faltan secuencias de acción, persecuciones y situaciones extremas, puro ci-fi que sigue empujando los límites de la creación digital y una de las mejores cartas de presentación de la nueva aventura robótica, aunque la historia no está pulida ni de lejos y el tratamiento de los personajes pudiera haber sido más profundo.

Viejo, no obsoleto 

Decía James Cameron tras el visionado de la película que la primera parte era muy respetuosa con The Terminator y Terminator 2: el día del juicio final y que luego volaba sola... Pues ese vuelo resulta bastante forzado, aunque se aprovecha para emplazar la siguiente lucha hasta el 2017, fecha muy próxima a la nuestra y momento en el que una app llamada Génesis sincronizará todos los aparatos tecnológicos del mundo, rindiendo a los pies de Skynet a la Humanidad entera. 

Hemos cambiado de siglo y los miedos también se trasladan a lo que ahora nos resulta cotidiano: los dispositivos móviles, las redes sociales, la búsqueda de la interconexión completa, absoluta e ininterrumpida.

Quizás el próximo apocalipsis no se libre con armas y el exterminio del ser humano no sea físico sino de una forma más insidiosa que pase por la hibridación con las máquinas. Reconozco que a mí esas lineas argumentales que se esbozan me han parecido de lo más sugerentes entre el estruendo de las peleas por salvar la vida de los protagonistas.

¿Es Terminator: Génesis un buen reboot? A mí me lo parece, pero es cierto que, sobre todo la segunda película de la franquicia, tan redonda y visionaria en todos los sentidos, queda muy lejos dejando un listón tan alto que es insuperable aun con la tecnología de hoy.

Esta quinta entrega es otra cosa diferente, que aprovecha grandes ideas, grandes personajes, grandes dosis de nostalgia pero que tira por un camino virgen e inexplorado. Hasta ahora todo dependía de evitar el día del juicio final, pero, en esta nueva línea temporal, ¿qué está por llegar? ¿Hacia dónde evolucionará Skynet? ¿Podremos siquiera comprenderlo? Ya no hablamos de un versus en toda regla: el hombre contra la máquina, sino de algo que va más allá.

La crítica estadounidense ha hecho añicos Terminator: Génesis pero puede que sea más sensato tomarla como un punto de partida que, si sabe desligarse del legado que tiene detrás y explorar nuevas tramas sin embarullarse ni "tomarnos el pelo" sacándose conejos de la chistera, cuaje al fin de forma más sólida. 

Valoración

Terminator Génesis relanza la franquicia adaptándola a un público general y en un tono decididamente menos oscuro que los dos primeros episodios. Entretiene y sienta las bases de, al menos, una continuación.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Los efectos especiales, el regreso de Schwarzenegger, el diseño de producción y el humor.

Lo peor

El guión se toma muchas licencias y resulta demasiado autoexplicativo para justificarse.

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