Cuentos de Terramar
Análisis

Cuentos de Terramar - Crítica de la película de Gorō Miyazaki

Por Thais Valdivia
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Épica y tradición se dan la mano en Cuentos de Terramar, película de animación de Gorō Miyazaki que es la siguiente en nuestro ciclo de clásicos del anime.

Argumento: Algo misterioso se cierne sobre la Tierra. El reino se está deteriorando. La gente comienza a actuar de una forma muy extraña... La misma gente que dice haber visto dragones, los cuales no deben estar en el mundo de los humanos. Debido a todos estos sucesos el archimago Gavilán viaja en busca de respuestas. Durante su periplo se cruza con Arren, un príncipe que parece guardar un oscuro secreto. Juntos emprenden un camino en el que los peligros les acecharán en todo momento.

Nuestro ciclo de clásicos del anime vuelve a detenerse en uno de los muchos largometrajes del conocido Studio Ghibli, Cuentos de Terramar (Gedo Senki). Dirigida por el hijo de Hayao Miyazaki, Gorō Miyazaki, la cinta se estrenó en Japón el 29 de julio de 2006. Esta película está basada en la saga literaria Terramar de la escritora Úrsula K. Le Guin, concretamente en el tercer y cuarto libro de esta historia, La Costa más Lejana (1972) y Tehanu (1990).

Aunque en Japón logró unas cifras bastante aceptables en taquilla, lo cierto es que en lo relacionado a la crítica Cuentos de Terramar no salió muy bien parada debido al trabajo de Gorō Miyazaki en la dirección. Su padre ya supo antes del estreno del filme que la inexperiencia de Gorō al frente de un proyecto así no traería nada bueno, por lo que se negó en rotundo a que lo dirigiese. Finalmente, y tras varias insistencias, Gorō Miyazaki logró ponerse al frente de Cuentos de Terramar.

Un viaje hacia el autodescubrimiento

Como hemos mencionado antes, Cuentos de Terramar está basada en la historia creada por Úrsula K. Le Guin, por lo que los que hayan leído esta saga literaria se sentirán como en casa durante el visionado de la cinta. El resto, por otro lado, será testigo de una serie de escenas sin apenas relación entre ellas que intentan narrar una historia. Una historia que, desgraciadamente, se queda en un quiero y no puedo debido a varios factores. Uno de ellos es, claramente, la poca experiencia del director, quien no parece saber a ciencia cierta qué quiere mostrar durante las casi dos horas que dura la película. Por otro lado, otro de los puntos que no benefician en nada a la cinta, es un guión repleto de agujeros por los que se van colando los datos más importantes y con los que podríamos conocer mucho más acerca del universo y los personajes de Terramar. Estos datos se podrían haber metido perfectamente en cualquier momento del desarrollo de la historia en lugar de abusar una y otra vez de planos generales para mostrarnos una y otra vez el escenario en donde se encuentran los personajes. Asimismo, la narración lenta y pausada ayuda muy poco al espectador a que se quede enganchado a la pantalla.

Cuentos de Terramar

Hablando de los personajes, estos tampoco muestran del todo su verdadera naturaleza y todo lo que guardan en su interior. De repente se nos van presentando a personas que tienen un peso importante en la trama y apenas se nos indica qué les ha ocurrido en el pasado (y por qué) y qué es lo que les mueve a seguir hacia adelante. Esto de la sensación de poca profundidad y evolución, en especial el dúo formado por Arren y Therru. Una verdadera pena, pues hay material más que de sobra para crear unos protagonistas carismáticos e inolvidables.

A lo largo de la película podemos ver algunas pinceladas de otras películas del Studio Ghibli. Por ejemplo, el atuendo que lleva el archimago Gavilán recuerda enormemente al que lleva Ashitaka, protagonista de La Princesa Mononoke.

La animación es uno de los puntos fuertes de la película, pues es incluso mejor que producciones realizadas actualmente. Como si de un cuadro se tratara se nos van presentando todos los enclaves de Terramar. Delicados y repletos de color y luz, así son los escenarios que vemos. No obstante, la cosa cambia si nos centramos en los personajes, pues sus diseños son realmente simples y sin gracia.

Cuentos de Terramar

La banda sonora, compuesta por Tamiya Terashima, cuenta con unos tomas muy bueno en los que encontramos tanto melodías instrumentales clásicas como toques de gaita, algo que le da un aire de melancolía y epicidad a partes iguales. También hay que destacar el tema Teru no Uta que interpreta a la perfección Aoi Teshima. Una canción con encanto y mucho sentimiento.

Cuentos de Terramar llegó a dos cines de nuestro país el 21 de diciembre de 2007, poniéndose a la venta en DVD en marzo del año siguiente tanto en edición simple como coleccionista. En mayo de 2012 fue cuando se puso a la venta la edición Blu-ray. El doblaje al castellano está lleno de altibajos, pues al gran trabajo de unos (Therru, Lord Cob) se le une el sencillo trabajo de otros (Arren). Estos últimos no le dan la emoción que la historia y su personaje requiere. Una verdadera pena.

Cuentos de Terramar

Todavía nos quedan muchas otras por disfrutar en nuestro ciclo de clásicos del anime. No dejéis de visitarlo, amigos otakus.

Valoración

Película que se deja ver y disfrutar gracias a una animación a la altura, pero que deja bastante que desear en lo que a historia se refiere, pues los vaciós argumentales enturbian bastante el resultado final.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

Animación colorida y sorprendente que se complementa a la perfección con una banda sonora a la altura.

Lo peor

Historia que se queda a medias, dejándonos con muchas preguntas sobre elementos importantes.

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