Harry Potter y la cámara secreta
Análisis

Harry Potter y la cámara secreta - Crítica de la segunda película de la saga

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de la segunda entrega de la saga de JK Rowling: Harry Potter y la cámara secreta (Harry Potter and the Secret Chamber) protagonizada por Daniel Radcliffe, Rupert Grint, Emma Watson, Kenneth Branagh, Richard Harris, Alan Rickman, Julie Walters, Robbie Coltrane y Tom Felton. Estrenada en cines españoles el 29 de noviembre de 2002.

Harry Potter y la cámara secreta no es el episodio mejor valorado de las adaptaciones cinematográficas de la saga literaria de JK Rowling aunque cuenta con distintas virtudes que iremos analizando.

La película narra la llegada del final del verano para Harry (Daniel Radcliffe), que no ve la hora de abandonar la casa de sus odiosos tíos, pero, inesperadamente, se presenta en su dormitorio Dobby, un elfo doméstico que le avisa de que correrá un gran peligro si vuelve a Hogwarts. A pesar de los esfuerzos del elfo por retenerlo, Harry es rescatado por Ron y sus hermanos, con la ayuda de un coche volador y recibido con los brazos abiertos en el cálido hogar de los Weasley.

Harry Potter y la cámara secreta

A pesar de que a Harry y a Ron les impiden entrar en el andén 9 ¾ y subir al Expreso de Hogwarts, ellos se las arreglan para llegar a tiempo de empezar el nuevo curso. Las hazañas de nuestro protagonista lo han convertido en una pequeña celebridad para su desesperación. Entre sus nuevos admiradores está Ginny (Bonnie Wright), la hermana pequeña de Ron; el aspirante a fotógrafo Colin Creevey (Hugh Mitchell) y Gilderoy Lockhart (Kenneth Branagh), el nuevo y vanidoso profesor de defensa contra las artes oscuras.

Sin embargo, ni siquiera él puede ofrecer una explicación al terror que se está apoderando del colegio. En tal circunstancia, la atención se centra en Harry, de quien todos comienzan a dudar a excepción de Ron, Hermione y la pequeña Ginny, que vive volcada en su misterioso diario. Finalmente no decepcionará a sus amigos y se enfrentará a la oscura fuerza que acecha Hogwarts.

Harry Potter y la cámara secreta realiza un tratamiento continuista de la historia en todos los sentidos: a nivel estético y narrativo nada cambia, Chris Columbus finaliza con esta entrega su contribución a la saga dejando, eso sí, que la atmósfera se impregne de un tinte un pelín más oscuro que va anunciando lo que llegará después en los siguientes capítulos.

Más apegada al material original y siendo mucho más fiel al relato, el guión de Steve Kloves peca de ser excesivamente largo y por tanto es difícil mantener durante tanto metraje un ritmo lo suficientemente ágil como para que no decaiga en algún momento. Columbus desaprovecha la gran ventaja respecto La piedra filosofal al no tener ya que invertir tiempo en presentarnos a los protagonistas, llegando casi a las tres horas de material en su versión extendida, pero sabe tirar de potentes recursos para salir adelante airoso.

Harry Potter y la cámara secreta

Su gran apoyo: la comicidad, un reparto nuevamente inspirado en el que hay notables incorporaciones y una grata fusión de ambos elementos con unos efectos especiales de lo más refrescantes, desde la profesora Sprout y sus mandrágoras hasta el encantador Lockhart. Es lo que salva la película de convertirse en una especia de dejà vu.

Algunas curiosidades: hay una extendida confusión respecto a cuándo se iniciaron los cambios en Hogwarts. La mayoría de la gente considera erróneamente que fue en la tercera entrega, El prisionero de Azkabán, pero en realidad ya pueden verse en esta cinta. El salón de clases del profesor Snape es completamente diferente al que aparece en la película anterior; éste es más oscuro y siniestro y el salón de defensa las artes oscuras es más grande, el campo de quiddich aparece más abajo y también hay variaciones en las torres.

En esta ocasión la trama adquiere ecos detectivescos que beben de obras de grandes literatos como Conan Doyle o Agatha Christie sin desdeñar la herencia de las leyendas artúricas. Cuando empiezan a producirse extrañas petrificaciones entre los alumnos de la escuela, a nuestro equipo de estudiantes de magia le tocará ejercer de improvisados detectives lidiando además con poderosas fuerzas mágicas y, claro, Harry es "el elegido", a pesar de su crisis de confianza.

Harry Potter y la cámara secreta

Tras el rodaje de Harry Potter y la cámara secreta falleció Richard Harris que había interpretado a Dumbledore en las dos primeras ocasiones: Michael Gambon tomaría el relevo y seguiría acrecentando la fama de su personaje, uno de los más queridos por los fans y que, por cierto, aparecerá en las secuelas de Animales fantásticos y dónde encontrarlos.

La película acusó el golpe de ser tratada por la crítica con mayor dureza al situarse entre dos aguas, entre las dos entregas que más gustaron al público. Vista hoy con mayor distancia y clemencia, resulta modesta en sus pretensiones: un notable ejercicio de entretenimiento al que le faltó mayor ambición más allá de la fidelidad como adaptación. Presentaba temas más profundos que quizás merecieron más atención como la fama, el clasismo o la segregación por no hablar del gran tabú: la muerte. Pero evidenciaba también que era necesario un completo cambio de aires, una "maduración" que llegaría con Alfonso Cuarón.

¡Potter, a estudiar!

Recordad que estamos analizando todas las películas ambientadas en el universo de Hogwarts con nuestro especial de críticas de Harry Potter. ¡No dejéis de visitarlo o Snape se enfadará mucho!

Valoración

Más fiel al material original pero también más larga y oscura, esta continuación cinematográfica acusa cierta falta de frescura y de libertad, aunque mantiene el interés de los espectadores sin problema.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

El sonido, el diseño de producción y los FX de su momento. La evolución más oscura y Kenneth Branagh en un papel que le va de fábula.

Lo peor

Es más de lo mismo, mucho más en realidad, casi tres horas. Los no lectores encuentran esta película más aburrida que su predecesora e infantiloide.

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