Harry Potter y la piedra filosofal
Análisis

Harry Potter y la piedra filosofal - Crítica de la película

Por Jesús Delgado
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Harry Potter y la piedra filosofal fue la primera película de la serie Harry Potter. Con motivo del estreno de Animales Fantásticos y donde encontrarlos, recordamos esta película, iniciando un ciclo de crítica sobre la antología original del mago más famoso del cine fantástico. Con permiso de Gandalf, claro.

Harry Potter y la piedra filosofal llegó en 2001, dando el pistoletazo de salida a una de las series de películas más rentables y populares de la pasada década. Basada en la primera novela de la serie de libros escritos por J.K. Rowling, Harry Potter y la piedra filosofal narraba las peripecias de un huérfano muy especial: Harry Potter, el "Niño que Sobrevivió". 

Detrás de este lúgubre mote, la historia de Harry se construía en torno a una tragedia familiar que le había dejado sin padres siendo un bebé, habiendo de ser criado por sus nada amorosos tíos, los Dursley. Harry crecía sin saber nada de esto hasta su undécimo cumpleaños, cuando descubría que le había sido ocultado su pasado y su origen. En realidad era un mago y estaba destinado a estudiar en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, a donde iban casi todos los hijos de hechiceros de Reino Unido. Así comenzaba un viaje nada exento de peligros a lo largo de ocho películas (y alguna obra de teatro), que desarrollarían su tránsito hasta la madurez. 

Pero volviendo a Harry Potter y la piedra filosofal, con esta película estamos ante un ambicioso proyecto en el que Warner Bros puso mucha carne en el asador para que nada saliera mal. Desde la elección de su director Chris Columbus (Aventuras en la gran ciudad, Pixels, Percy Jackson y el Ladrón del Rayo), hasta su elenco, encabezado por unos siempre magníficos, pero tristemente desaparecidos, Richard Harris y Alan Rickman.

La apuesta no les salió nada mal. Warner invirtió 125 millones de dólares y recaudó casi ocho veces veces más, 975 millones. La crítica la aplaudió de manera unilateral y es la segunda mejor valorada entrega de toda la saga, siendo la más laureada Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2.  Ahora bien, ¿en qué se fundamenta este éxito?

Cuidada hasta el más mínimo detalle

Buena parte del éxito de Harry Potter y la piedra filosofal deriva precisamente del cuidado que se tuvo en hacer esta película. De hecho, Warner había estado dando muchos palos de ciego hasta comenzar su desarrollo, buscando maneras de adaptar las aventuras del pequeño mago a cine. Una de ellas, por cierto, pasó por Steven Spielberg, quien quería haber hecho una película animada, con Haley Joel Osment (el niño del Sexto Sentido, que además es la voz de Sora en Kingdom Hearts) doblando a Harry. Sin embargo, al final acabaron decantándose por una película de acción real, confiando en Chris Columbus, un señor que como productor y guionista también había trabajado en el género de películas infantiles, como Los Goonies

Para que la cosa además funcionara, se buscó un guionista que supiera adaptar los libros de Rowling. Este fue Steve Kloves, quien se mantendría como escritor de los screenplays de las secuelas. Para esta película, Kloves prescindiría de los apuntes de Warner y trabajaría sobre el libro original. Esto buscaba plasmar el libro con un alto índice de fidelidad, perdonando las licencias mínimas para agilizar el desarrollo de la película.

El resultado es de sobra conocido. Dos horas y media de película que adapta de manera muy, muy fiel la novela infantil original, sin saltarse casi ningún detalle y, a su vez, creando una ambientación mágica, única y reconocible, y que encantó tanto a mayores como a pequeños. Y esto es un detalle que hemos de tener en cuenta: Harry Potter y la piedra filosofal no pretende ser sombría ni "madura". Lejos de tener un arrebato de adolescente de sobrecompensar con "oscuridad y drama" los elementos infantiles como sus posteriores entregas, esta cinta tiene muy claro el terreno en que se mueve.

Harry Potter y la piedra filosofal es una película para todos los públicos, pero en especial para los más jóvenes. Tiene muy ajustado su punto siniestro y es conscientemente condescendiente con muchos detalles narrativos que los más críticos considerarían pueriles. Pero es que su fin no es el de ser una películas "seria y de rechinar de dientes", sino que es una aventura fantástica que favorece la introducción del público en el mundo mágico de una manera fácil, atractiva y accesible.

En buena parte, el encanto de la película reside, y esto no lo hemos de olvidar, en su elenco, el cual por imposición de la autora original de los libros había de ser británico o irlandés. La concesión de este "capricho" es posiblemente una de las mejores decisiones de la producción. Ora hablemos del trío de protagonistas Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson, que en su infancia supieron defender muy bien sus roles; ora hablemos de los secundarios veteranos como Richard Harris, Maggie Smith, Robbie Coltrane y, en especial Alan Rickman

Como detalle: ¿sabíais que Alan Rickman era el único de todo el reparto que sabía como acabarían los libros antes de que se publicasen y qué secreto escondía Snape? Por lo visto, J.K. Rowling se lo confió en secreto para ayudarle a preparar el papel. De ahí que el actor hiciera a veces cosas que no estaban en el guión o que hiciera cosas que no nos esperábamos, puesto que actuaba en consecuencia, sabía todo cuanto había detrás. ¿Mola o no mola? 

Por otro lado, también tiene algunos defectillos, como el hecho de que precisamente por querer ser tan simplona, recae en uno de los pecados de la serie, como su simpleza a la hora de presentar antagonistas maniqueos. Además, escuece el hecho de que retraten al personaje de Ron como un bobalicón en beneficio de Hermione, para que esta "mole más" (algo que tanto Rowling  como el director han admitido como una equivocación intencionada por su debilidad hacia el personaje)... Pero, quizá lo más duro de la película sea el hecho de que dure dos horas y media largas, que en algunos casos puede hacerse pesadas. Sobre todo en un revisionado, en el que la sorpresa inicial por el trabajo de construcción de mundo ya no existe. 

En cualquier caso, hemos de decir que Harry Potter y la piedra filosofal es una de las películas más solidas de la antología. También de las más divertidas, honestas y completas. Ah, y una que además cuenta con un John Williams bastante lúcido, con uno de sus más frescos trabajo de composición en mucho tiempo.

¡Vuelve a Hogwarts!

Esta crítica es solo una de las que estamos preparando sobre los magos de JK Rowling. Conoce las demás en nuestro especial de críticas de Harry Potter.

Valoración

La primera entrega de la saga es visualmente mágica y bastante fiel a la novela original. Un buen principio para el resto de películas.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Ese tono inocente que aún guarda. El casting, empezando por Alan Rickman y Richard Harris. La BSO, de lo más fresco de John Williams en mucho tiempo.

Lo peor

Sus dos horas y media de película pueden hacerse largas. El discurso maniqueo que impera en toda la serie.

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