Análisis

Del juego al cine: crítica de Alone in the Dark II

Por Daniel Quesada
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ARGUMENTO: Edward Carnby ha de enfrentarse a una nueva amenaza paranormal. Una daga provoca heridas capaces de hacer perder la razón a la gente. Lo peor es que también atrae a una temible bruja.2008 - DIRIGIDA POR Michael Roesch y Peter Scheerer - PROTAGONIZADA POR Rick Yune, Rachel Specter, Lance Henriksen y Danny Trejo.

"Es mejor que hablen mal de tí a que no hablen". Esa parece ser la máxima que sigue Uwe Boll, el director de cine videojueguero más infame de la Historia. Joyitas como BloodRayne o Alone in the Dark se perpetraron bajo su batuta.

Para la secuela de esta última película decidió dejar la dirección en manos de los dos guionistas originales, Michael Roesch y Peter Scheerer (los cuales han estado siempre vinculados a las pelis de acción y terror "a lo cutre", con pifias como Far Cry o Hermandad de Sangre). El señor Boll adoptó el rol de productor en el film que ahora nos ocupa, dejando en manos de sus compañeros este proyecto. ¿Cuál fue el resultado de esta maniobra? El horror... el horror.

Carnby-o radical

¿Visteis la primera película? ¿Y aún así os atreveis con la segunda? Si es así (allá vosotros), lo primero que notaréis es que el personaje protagonista, como sucedía en los videojuegos, vuelve a ser el investigador Edward Carnby. Sin embargo, esta vez no lo interpreta Christian Slater (que debió de terminar en tratamiento psiquiátrico tras grabar la primera parte), sino Rick Yune, otro actor bastante especializado en películas de acción. Cambiar de actor de una película a otra ya queda raro, pero pasar de un caucásico a un asiático directamente despista al espectador.

Tampoco ayuda el papel secundario de "la chica", Natalie, interpretada por Rachel Specter. Este personaje es bastante importante para la trama, pero su actriz parece no darse cuenta. En las escenas en las que debería sentir pavor o tensión, la chica tiene pinta de estar distraída, como repasando la lista de la compra.

A su favor diremos que no ayuda el hecho de que el "ser espectral" es una chica maquillada como para salir en el Tren de la Bruja. ¿Se supone que eso es un ser demoniaco y temible? Si dan más ganas de echarle limosna que de salir corriendo...

Sigamos con el reparto. Hay ciertos actores que, a pesar de ser talentosos, no tienen problema en abordar cualquier película, por muy de serie B que parezca. Tal es el caso de Lance Henriksen, el cual es conocido entre los cinéfilos por encarnar al androide Bishop en Aliens y entre los jugones por prestar su voz al Almirante Hackett en Mass Effect). En esta película encarna a Abner, un antiguo "luchador de lo paranormal", que se ve obligado a volver a la acción para detener a la bruja piruja.

Más escueto es el papel de Danny Trejo (Machete, Breaking Bad), el cual simplemente hace de tío con escopeta que ayuda a los buenos. Durante una escena, está en pleno tiroteo, pega un grito y no se le vuelve a ver en toda la película. Pues nada, se habrá muerto...

Y es que el montaje es uno de los principales fallos de la película. En filmes de este tipo mola ver cómo mueren los personajes, pero aquí se juntan los planos de tal forma que no sabemos a qué distancia están las apariciones fantasmales respecto a los héroes o por qué de repente alguien está herido y no puede moverse. Así pues, los minutos van pasando y vemos cómo unos van cayendo, los ataques se van sucediendo... Pero ni se acaba de entender la acción, ni, en definitiva, nos importa.

Sumidos en la oscuridad

En ocasiones, la bruja se muestra en una versión fantasmal. Pues oye, esas apariciones recreadas por ordenador no están mal hechas. En otros tramos, vemos desde los ojos de esas apariciones, con efectos de distorsión visual resultones. Eso es lo único medianamente salvable de la película. Por otro lado, el hecho de que esta secuela sea menos "flipada" que la primera parte (aquí no hay un Christian Slater que dé piruetas imposibles ni mega-explosiones ) puede ser visto como una virtud o un fallo.

Como una virtud, porque parece más "realista". Pero también es un fallo porque, en la primera parte, esas flipadas te hacían reirte de puro ridículas. En esta secuela sólo hay aburrimiento, uno que dura hasta los créditos finales. De la forma en que "despachan" a la bruja al final, mejor ni hablamos. Bueno, sí, hablemos: es la muerte más cutre que hemos visto en cualquier película.

Al menos, ¿hay alguna relación con los videojuegos? Esta cinta parece basarse, muuuuuuy remotamente, en el Alone in the Dark que vimos ese mismo 2008 (para PS2, Wii, PC, 360 y PS3). Ahí están los planos en Central Park y... bueno, poco más, porque el resto es un conjunto de sinsentidos y situaciones "chusqueras" que nos hacen entender por qué esta película salió directamente en DVD, sin pasar por los cines. Se puede crear un producto más amateur y aburrido... pero no mucho.

Para ver la crítica de la primera película o de los otros films basados en videojuegos no dejéis de visitar nuestro especial Del juego al cine... ¡si os atrevéis!

Valoración

Más contenida que la primera, pero igual de aburrida. Los diálogos parecen de guionista becario (con perdón para los becarios) y su capacidad para aterrorizar es más escasa que el número de Oscars de Uwe Boll.

Hobby

35

Malo

Lo mejor

Que no existe Alone in the Dark III.

Lo peor

Que Lance Henriksen y Danny Trejo participaran en esta "tontá".

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