Análisis

Kirby: Planet Robobot - Análisis para Nintendo 3DS

Por Laura Gómez
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Versión comentada: 3DS

El análisis de Kirby Planet Robobot nos descubre un plataformas bonito, detallista y sencillo, aunque su nuevo vehículo robótico aporta bastante variedad a un cartucho de Nintendo 3DS  que, además, tiene tres modos extra que alargan su vida.  

Cuando Kirby: Planet Robobot se anunció por primera vez, muchos fans dudaron de si darle un robot a un personaje tan sencillo y afable como este era algo apropiado. La violencia en los juegos de HAL Laboratories y su bola de chicle siempre ha sido cómica, y meter un robot gigante que aplastara a los monísimos enemigos de esta saga parecía un poco fuera de lugar.

Tras jugar y rejugar al nuevo plataformas de Kirby, estamos bastantes seguros de que introducir a Robobot como vehículo todoterreno de la bola de chicle de Nintendo ha sido un acierto, incluso si esas pequeñas incoherencias siguen ahí. ¿De verdad es necesario romper los coches que vienen del fondo de la pantalla cuando avanzamos montados en nuestro robocito?

Menos mal que estas ideas se nos van rápido de la cabeza cuando caemos en la cuenta de que este es un juego donde una criatura rosa puede obtener poderes de otras criaturas de mil formas y tiene como objetivo acabar con una invasión alienígena/robótica que ha acabado con el Rey Dedede, que no sabemos cuánto manda realmente viendo que se pasa el día jugando al ajedrez; y con Meta Knight, que no sabemos muy bien qué papel político juega en el mundo de Dreamland.

Al final, es Kirby el que se lía la manta a la cabeza (literalmente en con uno de sus nuevos poderes) y el que combate al enemigo volviendo en su contra una de sus máquinas.

Invasión en Dreamland


Como os podéis imaginar, Dreamland ha sido rehecha por estos invasores y hay toques robóticos y mecánicos por todas partes en los escenarios y también en algunos enemigos que no pertenecen al mundo en sí, y que a veces son más grandes en formas de jefes medianos y otras en jefes finales.

HAL Laboratories parece haberse esforzado porque todo funcione bien como conjunto y que sintamos que hay una ambientación más o menos nueva en un entorno conocido, y lo consigue realmente con sus enemigos finales, que dan una vuelta de tuerca a viejos conocidos, pero que también muestran caras nuevas.

Esto puede servir como un buen resumen de lo que aporta Kirby: Planet Robobot a la saga de la bola de chicle: todo es familiar, un poquito diferente, pero todavía sencillo y entretenido. 

Kirby sigue siendo muy poderoso, y ya no porque pueda volar aspirando aire para luego lanzarlo y hacer daño a sus enemigos (herir con aire soplado, eso es estar fuerte), sino porque tiene un total de 27 poderes a su disposición. Puede ser arquero, lanzar bombas, cortar con espada, cortar con cuchillas, lanzar shurikens, helar, aplastar con un martillo, lanzar otro tipo de bomba, electrocutar, electrocutar de otra manera, convertirse en un pedrolo, en una rueda, restallar un látigo...

como nuevas habilidades, lanzar veneno y ser médico. No hay nada como masacrar a enemigos (muy monos, de nuevo) con píldoras gigantes. No hagamos comparaciones con lo que supondría esto en un ambiente realista por pura salud mental y por seguir viendo a Kirby como algo mono e inocente. Por favor os lo pido.

Cada poder tiene sus distintas formas de funcionar, por cierto: ataques simples, ataques cargados, ataques manteniendo pulsada una dirección... Casi parece que Kirby se ha traído los truquitos aprendidos en Super Smash Bros. a sus juegos, pero lejos de complicar la jugabilidad, seguramente muchos ni tan siquiera utilicen los poderes en todas sus posibilidades porque... porque bueno, nunca hacen demasiada falta todas las variantes.

Aunque hay puzles donde se requiere un tipo de ataque para conseguir alguna habitación nueva con un desbloqueable o una fase de bonus, se puede disfrutar plenamente de los poderes sin estarlos disfrutando por completo, lo cual parece irónico pero es un canto más a favor de la simplicidad de esta saga. 

Un robobot para dominarlos a todos


Llegados a este punto, hablemos del Robobot, esa herramienta destructiva que se apropia Kirby del enemigo y que utiliza como una extensión un poquito más bruta de sí mismo. El robot también es rosa y redondo, y como viene comentándose desde su avance, usa varios de los poderes de Kirby de una forma más espectacular. ¿Que Kirby usa una cuchilla para atacar?

El robobot convierte sus brazos en dos radiales inmensas. ¿Que hay unos cuadrados muy duros en su camino y Kirby solo no puede con ellos? Cuando está dentro del robot, puede destrozarlos como si fueran de papel. Y así con muchos de los elementos de la pantalla.

Es fantástico tener este poder, pero también ver cómo se te puede volver en contra cuando vas un poco a lo loco, rompes lo que no debes antes de tiempo y no puedes alcanzar un coleccionable. Toca repetir la pantalla o dejarlo estar para pasarse el juego entero otra vez más tarde y buscando estos pequeños despistescon tal de sacarse el 100% de todo. Avisamos: no es fácil.

A pesar de esto, el robot aporta bastante a Kirby: Planet Robobot, y no solo por los poderes, sino por el cambio de ritmo y la manera de jugar alterantiva que propone y que da más variedad a un juego de plataformas que es sencillote en casi todo lo que hace. 

En otras fases, por cierto, cambiaremos la familiaridad del Robobot por vehículos como un avión y nos dedicaremos a disparar a enemigos nuevos desde el aire, al más puro estilo shooter en scroll horizontal. Es otra muestra de la variedad que parece buscar este juego y que consigue entre la multitud de poderes, la presencia del Robobot, los jefes que necesitan ser derrotados casi con puzles en lugar de con golpes y con estas fases variaditas.

Pese a no ser especialmente largo en su modo historia, unas 7 horas, su recta final es muy satisfactoria, se pueden desbloquear nuevos niveles y no te deja con una mal sabor de boca. No será larga, pero está hecha con mimo, talento y buenas ideas.

Modos extra con chicha


Como ya comentamos en el avance, los modos extra de Kirby: Planet Robobot prometían mucho, y así ha sido: son casi nuestra parte favorita del juego. El más llamativo quizá sea el de Meta Knight, porque es un personaje carismático al que ya le tenemos cariño pese a no ser bueno del todo.

Este modo es algo decepcionante, sin embargo, porque es un modo contrarreloj en los niveles de la historia principal y no un nuevo modo totalmente nuevo. Aunque se agradece el reto, esta tercera historia de Meta Knight (ya vimos retazos de ella en dos juegos anteriores, Kirby: Nightmare in Dream Land y Kirby Super Star Ultra) debería haber sido mucho más completa.

Por fortuna, Desafíos 3D y Héroes Legendarios, los otros dos grandes modos extra, suplen de sobra este pequeño feo.

Desafíos 3D lo dice casi todo con el nombre: tendremos que superar unos escenarios en 3D, algo curioso dado que el resto del juego es en 2D, haciendo el mínimo posible de movimientos, lo que nos permitirá ir acumulando combos y sumar puntos y más puntos. Es un reto fantástico que nos recuerda un poco al tipo de jugabilidad diferente que vimos con los minijuegos de Captain Toad dentro de Super Mario 3D World

En cuanto a Héroes Legendarios, si tenéis un par de amigos con ganas de una versión alternativa de Kirby, sabed que podéis jugar en equipo contra jefes y enemigos en una especie de minijuego de rol donde escogéis clases (¡un Kirby mago!) y desarrolláis a cada una de vuestras bolas de chicle por niveles. Hay un montón de profundidad en este modo tan sencillo, así que os invitamos a darle con calma y tiempo, porque puede alargar mucho la vida de Kirby: Planet Robobot.

Es un gusto que un juego que de por sí tiene una buena campaña alargue su vida jugable con estas tres propuestas, dos de ellas francamente originales.

No cambies nunca, Kirby


Entendemos que haya jugadores que no aguanten a Kirby por tener juegos tan sencillos en sus últimas encarnaciones. Nintendo tira más por lo cuqui del personaje que por crear algo con un reto. Y aunque sabemos que ambos elementos pueden ir de la mano, porque Yoshi's Wooly World lo demostraba muy bien en Wii U; tampoco nos importa que Kirby: Planet Robobot sea fácil.

Puesto que suple esta pega con varios modos añadidos y unas cuantas ideas ingeniosas durante su modo campaña, pensamos que se le puede perdonar si te gusta la manera de hacer juegos de Nintendo o si tienes una 3DS y nada más que llevarte a las manos tras Fire Emblem Fates.

Seguro que tras lo difícil que es este juego, en cualquiera de sus tres acepciones, os sienta bien algo más de andar por casa. Y Kirby: Planet Robobot además es bonito, tiene un uso fantástico del 3D, personajes graciosetes, poderes que divierten ya solo por el aspecto nuevo que suman a Kirby y un nuevo añadido, el robot, que da un giro necesario a determinadas pantallas y mecánicas de juego. 

Valoración

Kirby: Planet Robobot no reinventa nada, pero es sencillo y para todos los públicos, tiene el encanto propio de su protagonista y algunas ideas curiosas

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Los dos nuevos poderes, lo diferente que se juega con Robobot, los modos extra, el uso del efecto 3D

Lo peor

Algo fácil, el modo de Meta Knight podría haber dado más de sí, hay poderes exclusivos de amiibos

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