Análisis

Need for Speed Hot Review Pursuit

Por Óscar Díaz
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Mientras esperábamos a tener el juego de coches más completo y mediático de la historia, otros títulos se han hecho un hueco en nuestras estanterías. Los ha habido serios, como la serie Forza Motorsport, pero también totalmente alejados de la simulación.

Este mismo año, hemos disfrutado de todo un mundo, desde F1 2010 a Split/Second Velocity y Blur. Precisamente, estos dos últimos nos han dado muchas horas de diversión, con la motivación que genera superarnos vuelta tras vuelta, a base de espectacularidad. Justo lo que ofrece Need for Speed Hot Pursuit, aunque este tiene todo un repertorio de argumentos para pegarnos al asiento. ¿Os gustan los Burnout y disfrutasteis de los primeros Hot Pursuit de Electronic Arts? Pues estáis de enhorabuena.

Para resucitar grandes sagas, lo mejor es tener bien claro qué quiere el público. Pero, si además se puede contar con los mejores en un género, la solución parece llegar por sí sola. En EA cuentan con un plan que puede salirles muy bien, si nos fijamos en este nuevo Need for Speed. Los escenarios del juego han sido creados por DICE, que han hecho lo propio en Medal of Honor y tienen a sus espaldas los Battlefield. El resto ha corrido a cargo de Criterion, que salvo maravillas como Black, hace años que están centrados en la serie Burnout.

Así, con algunos de los mejores en su terreno, sólo quedaba ver qué mezcla conseguían bajo el concepto de polis y cacos sobre ruedas. El resultado es una mezcla que nos ha enganchado más que cualquier otro en su género durante 2010.

Burnout for Speed Hot Pursuit

Digamos que no ha habido sorpresas. Quien esperara un Burnout, con buenas intenciones, en este nuevo Hot Pursuit va a encontrar su dosis. Las reacciones ante los accidentes, la presencia de turbo o la sensación de velocidad están presentes. Eso sí, con matices que nos recuerdan a lo más clásico de los Need for Speed. Para quien ya tuviera las críticas preparadas, cabe decir que incluso con los vehículos más rápidos y el nitro a tope, los coches se pueden controlar y nunca se pierde de vista la carretera. En esta ocasión, se ha prescindido de los efectos visuales más llamativos y la sensación de conducir se mantiene en todo momento.

Otro detalle a destacar es la dificultad para echar de la carretera a los otros participantes y vehículos implicados. A veces son necesarios varios choques y una buena planificación. También hay pruebas en las que debemos cuidar el coche, así como otras donde apenas nos encontraremos con tráfico para provocar choques en cadena. Esto último no suele ser una opción, porque los trazados y el comportamiento de los conductores se presta poco a ello.

La parte de Need for Speed Hot Pursuit viene a rellenar el resto del juego. Tenemos ese estilo al que le falta frenetismo en los giros. El freno de mano es lo único que nos dará algún que otro sobresalto, ya que hasta las curvas más cerradas se pueden superar la primera vez que las tomemos. Sólo hay que adelantarse un poco y mirar el mapa en miniatura, para saber si debemos frenar, aflojar un poco o acelerar a tope. Incluso los atajos nos vienen marcados, con lo que podremos adelantarnos a ellos sin necesidad de usar el modo libre para explorar cada rincón del mapeado.

Hay ayudas que se unen a un turbo que se carga conduciendo al límite, como en los Burnout. Llamar a un helicóptero para que bloquee la carretera, hacer lo propio con los coches patrulla, soltar una fila de clavos, interferir las asistencias de los corredores… el catalogo se corresponde a los botones de la cruceta, pero no por ello se hace corto. Estas opciones crecen en potencia conforme subimos de nivel, tanto si elegimos misiones de persecución y destreza (policía) como si somos prófugos (criminales sobre ruedas…).

Hasta aquí, las posibilidades parecen poco más que conocidas. Sin embargo, lo que han conseguido en Need for Speed Hot Pursuit es depurar cada apartado hasta conseguir un conjunto excelente. El control de los coches, independientemente del modelo , es preciso y nos da una sensación casi perfecta. Derrapamos en las curvas y vemos que todo reacciona de la forma que esperamos. Los coches controlados por la Inteligencia Artificial tienen ese punto de velocidad que nos invita a alcanzarlos, incluso cuando parecen haberse escapado. En este sentido ayudan mucho los atajos, que además dan puntos para subir de nivel.

Sólo la sensación de enfrentarnos al mismo circuito aleja de la idea de luchar contra una máquina que ofrece diversión pura. Precisamente, da sensación de deja vi al repetir una prueba en el mismo nivel de dificultad. Como si ya hubiéramos participado en ella, algo totalmente cierto, claro. Pero, cuando el mismo coche aparece en la curva que recordábamos y nuestros tiempos mejoran gracias a la anticipación, todo se vuelve algo artificial.

Coches, supercoches... y mucho más

Hay algunos juegos en los que, una vez controlado su estilo de conducción, nos limitamos a coleccionar vehículos. Muchas veces, son modelos difícilmente diferenciables unos de otros. Esto es algo contra lo que parece luchar Need for Speed Hot Pursuit, ya que su repertorio tiene más de grande y súper que el de muchos otros títulos. Si en los primeros compases vemos que los perseguidos tienen un buen garaje y la policía se limita a modelos casi de calle, aunque muy preparados, sólo hay que ser pacientes. En los últimos compases y pruebas, las cosas se vuelven tremendamente igualadas.

Es ese camino, elegir las competiciones según nos apetezca, una de las bazas de este juego. Si queremos jugar a gato y el ratón, podemos hacerlo y elevar el nivel de búsqueda sobre nuestro personaje. En el lado contrario, el de la ley, cada victoria nos ayudará a escalar puestos en la policía y, de paso, disponer de los coches más espectaculares… con los vinilos oficiales del cuerpo motorizado de Crescent.

Conseguir más coches y desbloquear pruebas se consigue a base de obtener los mejores puestos, realizar maniobras especiales o saber usar nuestras armas sobre el asfalto. Cada vez que finalicemos una prueba, se desbloquearán nuevos vehículos y subirá nuestro nivel de experiencia. Pero la cosa se queda ahí, no veremos más que unas tomas de los coches en el garaje y sus características resumidas. Lo más parecido a una historia o un personaje que nos acompañe será la voz que narra la descripción de cada vehículo, en castellano, eso sí.

El tamaño justo, pero con sitio para crecer

El mundo que recrea Need For Speed Hot Pursuit es grande. Bien es cierto que en el modo libre se queda corto frente a otras experiencias, incluido Burnout Paradise. Pero en esta ocasión, no es que el juego invite a deambular sin rumbo, en busca de secretos o pruebas especiales. Ni siquiera se ha implementado un modo online que nos saque a hacer el cabra por cualquier lado. Pero sí que está lleno de oportunidades para demostrar nuestra valía al volante.

Desde las montañas del Norte y sus bosques, hasta el desierto del Sur o la playa del Oeste, el juego rezuma variedad. Hay trazados llenos de curvas y otros que nos permitirán alcanzar la velocidad máxima, sin apenas preocuparnos de activar el turbo. La noche y el día, la lluvia que deja la calzada con un brillo espectacular y los efectos de iluminación extrema consiguen que este título muestre un aspecto impresionante. En el apartado visual es algo que conviene disfrutar, a pesar de la velocidad con la que se suele ir por cualquiera de estas carreteras ficticias.

Pero, si hay algo que realmente aumente la sensación de estar en un escenario de tamaño respetable es el sistema Autolog. Este viene a ser el apartado online que en otros juegos se deja totalmente aislado del resto del título. Precisamente, lo que se ha buscado en Need for Speed Hot Pursuit es que apenas distingamos entre jugar en solitario o hacerlo en compañía de amigos. Pero, a diferencia de Burnout Paradise, no veremos al resto de participantes mientras recorren las mismas calles que nosotros. El juego dispone de pruebas típicas, con persecuciones y carreras al uso. Sin embargo, lo mejor de este es la sensación de estar en una red social como lo puede ser Facebook.

Los mensajes de nuestros amigos aparecen desde que entramos al menú del juego. En ellos, en lugar de un "me he levantado tarde", nos encontraremos con que alguien con un nombre conocido ha superado nuestro mejor récord. Con sólo pulsar un botón, nos trasladaremos a la prueba en concreto y podremos establecer una marca que subir a nuestro perfil. Todo ello con una transparencia, sencillez e inmediatez que nos hace dedicar más tiempo a restaurar nuestra situación que a avanzar en las pruebas del modo para un jugador.

En cuanto a las competiciones frente a otros usuarios, no tienen nada que ver con lo que hace la máquina. Las personas reales, al otro lado de la Red, han tardado poco en sacarle punta a cada posibilidad, no sólo con las armas básicas, sino con tácticas como la de realizar giros de 180º y esperar a los coches perseguidores… incluso a la policía. ¿Que falta un canal de televisión o un editor de vídeos? Puede ser, pero al menos se han incluido un modo foto para compartir instantáneas con nuestros amigos. Algo es algo, aunque parte de la diversiónexija conexión Internet.

En definitiva, esta nueva edición de Need For Speed Hot Pursuit es una sorpresa continua, aunque respeta mucho sus orígenes y mantiene casi intacto el sello de sus desarrolladores. Pura diversión, con un poco de pimienta, que ya nos encargaremos nosotros de aderezar con el nitro que haga falta.

Valoración

El control depurado invita a correr y emociona hasta la última curva, por mucho que repitamos. En pocos juegos se consigue un online tan adictivo, incluso sin contrarios sobre el asfalto.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Control impecable y un sistema online de retos que es todo un vicio.

Lo peor

La sensación de correr porque sí, sólo para obtener el coche que necesitamos. ¿Multijugador local?

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