Análisis

Nihilumbra - análisis para PS Vita

Por David Alonso Hernández
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Versión comentada: PS VITA

El análisis de Nihilumbra para PS Vita llega a nuestra web con motivo de la llegada del título de BeatiFun Games a PlayStation Plus en enero, lo que permite a los usuarios de PS Vita (y suscriptores del servicio online de Sony) disfrutarlo sin coste añadido.

Nihilumbra para PS Vita es uno de los juegos de PS Plus de enero, lo que nos ha permitido volver a sus bellos parajes que vieron la luz por primera vez en dispositivos iOS en un ya lejano 2012. Tras cosechar grandes críticas en estos dispositivos, el juego de BeatiFun Games, una pequeña desarrolladora independiente española, fue lanzado en PC a través de la plataforma Steam, donde también convenció a la comunidad de jugadores de compatibles.

Este éxito de crítica y público propició, además de la marcha de Kevin Cerdá -uno de los creadores de Nihilumbra- a Tequila Works (donde se encuentra trabajando en el esperado Rime), la adaptación del título a Wii U y PS Vita, versión de la que os ofrecemos hoy su análisis con motivo de su llegada a la colección de juegos al instante de PS Plus en enero.


Como veis, la historia que hay detrás de Nihilumbra es de lo más interesante, pero no tiene ni punto de comparación con la que nos cuenta el juego en sí, que -como habréis podido intuir por su título- toma, entre otras cosas, al nihilismo por bandera. ¿Os parece un concepto pretencioso? Pues os adelantamos que el resultado es bastante bueno.

Dejando el vacío atrás

Trasladar ciertos conceptos de una corriente filosófica tan amplia y profunda como es el nihilismo a un videojuego no parece una tarea sencilla, pero -entre otras cosas- ese es uno de los propósitos de la interesante historia de este juego, que es sin duda uno de sus aspectos más cuidados. Pero, detengámonos un momento... ¿qué es el nihilismo? Con casi toda seguridad la gran mayoría de vosotros habréis oído hablar -o conoceréis perfectamente- las principales premisas de este movimento, cuyo origen se remonta a la antigua Grecia, pero quizá no está de más que demos unas breves pinceladas por si hay algún despistado.

Si acudimos al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española comprobamos que nihilismo (del latín nihil 'nada' e -ismo) cuenta con dos definiciones: Por un lado nos leemos que es la "negación de todo principio religioso, político y social", y -por el otro- encontramos una entrada algo más filosófica y que nos habla de la "negación de un fundamento objetivo en el conocimiento y en la moral". Por supuesto, las variantes e interpretaciones de esta corriente artística y filosófica son muy amplias, y en ella se cuestionan creencias como la fe, la existencia de un destino premarcado... en fin, que el tema es tan amplio que mejor nos centremos en lo que nos interesa y que no es otra cuestión que... ¿y cómo pretende transmitirnos todo esto Nihilumbra?

Como ya hemos visto en otros juegos 'indie' (no podemos evitar que Limbo se nos venga a la cabeza) Beatifun Games ha apostado por favorecer ese concepto de soledad, de 'la nada', dotando a su obra en un apartado artístico minimalista, en el que abundan los colores apagados, y por ponernos en la piel de un solitario y mudo protagonista del que apenas conocemos nada al principio, en especial detalles tan fundamentales como cuál es su verdadera motivación para iniciar este viaje.

Eso sí, a diferencia del título de Playdead, en Nihilumbra sí conocemos el nombre de su protagonista, Born, y encontramos una historia mucho más 'guiada', o lo que es lo mismo, contada a través de una voz en off que va leyendo las breves frases que salpican los escenarios conforme avanzamos y que, al final, consiguen transmitirnos un relato incapaz de dejar indiferente a nadie y del que preferimos desgranaros lo mínimo posible.

Puzles de todos los colores

Por supuesto, todo este despliegue artístico no tendría sentido sin un por qué jugable, y Nihilumbra -de nuevo- nos propone una mecánica habitual en una gran cantidad de juegos independientes, y que no es otra que la clásica mezcla de plataformas con resolución de puzles, siendo estos últimos los verdaderos protagonistas de la aventura. En esta ocasión, los colores son la clave para resolver los rompecabezas, no demasiado exigentes, a los que nos somete constantemente el juego, y que están íntimamente ligados con los poderes que es capaz de adquirir nuestro protagonista, con los que podemos 'pintar' los escenarios para crear diferentes efectos. Nos explicamos:

Por ejemplo, la primera habilidad que consigue Born es la del color azul. Si la seleccionamos, todas las superficies que pintemos, usando para ello la pantalla táctil de Vita, se convertirán en deslizantes, lo que nos permitirá ganar mucha más velocidad y conseguir así dar brincos más altos que nos permitan alcanzar zonas elevadas. En total, son 5 los colores -o poderes- que somos capaces de aprender (azul, verde, rojo, marrón y amarillo), teniendo cada uno de ellos una propiedad específica y muy diferenciada (el verde crea superficies en las que podemos rebotar, el rojo incendia y proporciona luz...etc).


Elegir qué zona del escenario teñir de un color en concreto para superar plataformas, proyectiles o a los enemigos que tratan de acabar con nosotros supone gran parte de la mecánica de los puzles, que están muy bien pensados y destacan por su variedad (a pesar de que ciertas mecánicas se repitan), por lo que lo cierto es que la experiencia que ofrece Nihilumbra es bastante satisfactoria... mientras dura. Y es que su reducida duración, que ronda entre 2 y 3 horas la primera vez que lo afrontamos, hace que nos quedemos con ganas de mucho más. Vale que es posible dar una segunda vuelta con un nuevo modo que aumenta la dificultad añadiendo ciertos elementos, pero aún así es una experiencia demasiado breve.

De todos modos, y pese a su brevedad, su genial historia, su trabajado apartado artístico y sonoro, que brilla con luz propia gracias a unas bellas melodías, y lo inspirado de muchos de sus puzles, hacen que Nihilumbra se merezca una oportunidad. Y ahora, gracias a su incorporación a PS Plus, más que nunca.

Valoración

Un buen juego 'indie' que destaca por su historia, diseño artístico y por la propuesta de muchos de sus rompecabezas, que están realmente bien pensados. Lástima que su escasa duración nos deje con muchas ganas de más.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Artísticamente y musicalmente está a gran nivel. Algunos puzles tienen un diseño soberbio.

Lo peor

Es excesivamente corto y algunas mecánicas se repiten a lo largo de la aventura.

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