Análisis

Overwatch - Análisis

Por Luis López Zamorano
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Versión comentada: PS4

El análisis de Overwatch llega a HobbyConsolas.com con el objetivo de contaros todo lo que ofrece el nuevo fenómeno de Blizzard que acaba de llegar a PC, PS4 y Xbox One. ¿Estará a la altura de las expectativas?

Nada más y nada menos que 17 años han tenido que pasar para que Blizzard se animase a lanzar una propiedad intelectual completamente nueva. Había tantas ganas de que este acontecimiento ocurriera que cuando llegó la beta de Overwatch, ésta triunfó tanto en número de usuarios como en opiniones. Ahora, la compañía ya ha puesto a la venta esta nueva IP y nosotros hemos estado jugando en profundidad desde que se abrieran sus servidores de este juego puramente multijugador para ofreceros nuestro particular análisis de Overwatch. Prestad atención porque os vamos a contantar qué es lo que hace que Blizzard se haya vuelto a superar con el universo que ha creado para su nueva licencia.

Acción estratégica

Como ya decimos, Overwatch es un título centrado única y exclivamente en el apartado multijugador online. En este sentido, debemos comentar que, aunque el juego cuenta con una historia de trasfondo (podéis conocerla en el vídeo que os hemos dejado sobre este apartado), ésta no juega un papel real en las partidas ya que no hay campaña principal y Blizzard tampoco tiene intención de añadirla más adelante. Por tanto, en estos momentos, Overwatch sólo cuenta con la posibilidad de disputar partidas online por equipos de hasta seis jugadores en cada uno, pero ya hablaremos de ellas más adelante.

Al no contar con una historia principal, el peso de Overwatch recae directamente sobre los personajes controlables. En el lanzamiento del título, son 21 los personajes diferentes que podemos controlar y todos ellos cuentan con sus propias armas, habilidades básicas y especiales (éstas se cargan al derrotar enemigos o ayudar al equipo) y carisma. Por tanto, el juego cambia radicalmente dependiendo del personaje que estemos controlando, algo que se agradece sobremanera.

Estos 21 personajes están divididos en cuatro categorías distintas (ataque, tanque, apoyo y defensivo) que debemos tener muy en cuenta si queremos que nuestro equipo sea el que gane la partida. Los personajes de ataque son los más equilibrados ya que tienen un gran poder ofensivo a media distancia, pero cuentan con muy poca vida. Los tanque son mucho más resistentes y muy efectivos cuerpo a cuerpo, pero prácticamente inútiles a media y larga distancia. Los personajes de apoyo son fundamentales para mantener con vida a los miembros del equipo, curando aliados, ofreciendo escudos o ampliando sus habilidades. Y los defensivos se encargan de proteger desde la retaguardia, colocando torretas o eliminando enemigos con el rifle francotirador.

Por ejemplo, un buen equipo de Overwatch, siempre que esté coordinado, sería el formado por Reinhardt (tanque), Tracer (ataque), Reaper (ataque), Widowmaker (defensa), Bastion (defensa) y Mercy (apoyo). Así, Reinhardt podría desplegar su amplio escudo para acercarse hasta los enemigos mientras protege a los demás miembros del equipo que irían tras él y después arrasar con sus potentes ataques cuerpo a cuerpo; Tracer y Reaper podrían colarse rápidamente tras las líneas enemigas gracias a sus habilidades de movimiento y sorprender con rápidas ráfagas por la espalda; Widowmaker podría usar su rifle francotirador para exterminar a los enemigos que causen problemas, Bastion podría crear torretas para proteger la zona; y Mercy podría curar a los aliados dañados, aumentar sus capacidades ofensivas y resucitar a los caídos si cuenta con la habilidad activa.

De esta manera, si contamos con un equipo bien equilibrado, tenemos más posibilidades de ganar la partida. A esto ayuda mucho Overwatch ya que el propio juego nos indica los posibles desequilibrios de nuestro grupo justo antes de iniciar cada enfrentamiento, diciéndonos si hay muchos personajes de una clase o demasiado pocos de otra. Además, durante las partidas, podemos cambiar de personaje siempre que estemos dentro de nuestra base o hayamos muerto, así podemos equlibrar nuestro equipo y aportar las características que nos falten. Por eso, si hay una buena comunicación dentro del equipo, no es de extrañar que estemos perdiendo por goleada una partida y al final la acabemos ganándola.

Todo esto obliga a trabajar siempre en equipo y resulta casi fundamental estar siempre al tanto de todo lo que hacen nuestros compañeros, les conozcamos o no. Por tanto, el micrófono se convierte en una parte elemental del juego desarrollado por Blizzard, aunque siempre podemos usar comandos preestablecidos para comunicarnos con nuestros compañeros y solicitar ayuda o dar alguna indicación. Por supuesto, jugar con amigos es mucho mejor que jugar con desconocidos ya que el entendimiento siempre será más alto.

Repetitivo y variado a la vez

Si bien es cierto que los diferentes personajes aportan gran variedad a las partidas de Overwatch, también lo es que el juego nos ha llegado bastante corto en cuanto a modos de juego. En este sentido, sólo podemos disputar online partidas rápidas, contra bots, personalizadas o trifulcas semanales (son variaciones de las partidas rápidas con características especiales como más vida o menor tiempo de carga de las habilidades especiales) y entrenamientos de manera individual (ideales para aprender a controlar las habilidades de cada personaje).

Puede parecer un buen número de modos, pero lo cierto es que no lo son ya que las mecánicas a día de hoy son muy poco flexibles. Existen tres tipos de partidas. La primera de ellas consiste en conquistar ciertas zonas del mapa permaneciendo en ellas más tiempo que el rival. La segunda consiste en escoltar una carga hasta nuestra base mientras el equipo contrario intenta impedir que la llevemos hasta allí. Y la tercera es una combinación de ambas en la que primero luchamos por el control de una zona y después el equipo ganador transporta la carga y el perdedor intenta arrebatarla.

Además, Overwatch no nos da la posibilidad de elegir en qué modo queremos jugar sino que están asociados a ciertos mapas y el título nos mete directamente en ellos de manera aleatoria. Eso sí, como ya hemos dicho, aunque no haya mucha variedad de modos, el jugarlo con un personaje u otro puede hacer que la experiencia sea totalmente distinta. Por otro lado, Blizzard ya ha confirmado que tiene la intención de añadir un nuevo modo competitivo en junio, por lo que el título promete ganar enteros cuando éste llegue. Ademas, debemos tener en cuenta que estamos ante un MOBA y que en este tipo de juegos la gracia está en las diferentes situaciones que se dan durante las partidas. Y, como ya hemos dicho, Overwatch cumple más que de sobra en este aspecto ya que los personajes son tan variados que parece que estemos ante juegos completamente distintos dependiendo del que usemos.

Por supuesto, como en todo buen juego online, según realizamos acciones concretas de personajes como derrotamos enemigos, defender una zona, sanar, etc, ganamos puntos de experiencia que nos permiten subir nuestro nivel de jugador. Además, si permanecemos jugamos muchas partidas en una misma sala, los puntos de experiencia se multiplican, por lo que subimos de nivel más rápido cuanto más jugamos con los mismos usuarios. Y con cada subida de nivel podemos abrir una Caja de Botín gratis, aunque también se pueden comprar mediante micropagos. Estas Cajas de Botín ocultan recompensas de personalización como grafitis, apariencias, frases, poses de victoria o tarjetas de visita. Un punto que resulta bastante acertado ya que las subidas de nivel no otorgan mejores armas, sino artículos estéticos, por lo que todos los jugadores están siempre en igualdad de condiciones y el dominio en la batalla sólo depende de la pericia de cada uno con el personaje que controla y de la coordinación con sus compañeros.

Blizzard, o el gusto por el buen hacer

Siendo Overwatch un título orientado plenamente al apartado online, la preocupación por el estado de los servidores es máxima. En este aspecto Blizzard a conseguido que estemos completamente tranquilos ya que el título, salvo por los primeros 15 minutos de la apertura de servidores donde debió haber saturación, no ha sufrido ninguna caída de servidor. Siempre que hemos querido entrar a jugar hemos podido encontrar partida rápidamente sin ningún problema y en ningún momento hemos sido expulsados por errores en los servidores. Y el rendimieto gráfico también permanece estable en todo momento con 60 imágenes por esgundo.

En este aspecto, también hay que destacar muy positivamente el buen hacer de la compañía en cuanto al matchmaking. Las partidas de Overwatch siempre están bien equilibradas y el juego siempre nos mete en salas con jugadores que ronden nuestro nivel. Es cierto que por ahora no habrá usuarios con un nivel exageradamente alto, ya que el título se acaba de poner a la venta, pero siempre hemos estado jugando con gente con un máximo aproximado de tres niveles de diferencia.

Por otro lado, la gran experiencia de Blizzard a la hora de imaginar nuevos mundos se nota también en Overwatch. Aunque estamos ante el primer juego ambientado en la Tierra de la compañía, el diseño de cada uno de los escenarios es fresco y vistoso y si hablamos del de los personajes, apaga y vámonos. Cada uno de los héroes de Overwatch cuenta con un aspecto que hace que sea inconfundible. Por si fuera podo, todo cuenta con un aire cartoon al estilo de las películas de Pixar que dota al título de un encanto indiscutible, algo que hemos podido ver en los cortos animados de Overwatch. Pero no penséis que por ese estilo visual infantil estamos ante una aventura multijugador para niños, ni mucho menos.

Y si el apartado gráfico destaca por su frescura, el sonoro no se queda atrás. Todos los personajes de Overwatch tienen una personalidad muy marcada y acorde a sus habilidades, y escuchar sus frases durante los combates resulta desternillante en algunos casos (ver a un personaje tan simpático y aparentemente sensible como Tracer soltando tacos por la boca no tiene precio). Cada arma cuenta con sus propios sonidos característicos y son fácilmente reconocibles una vez que te habitúas a ellas. Todo esto hace que, si se juega a Overwatch con cascos o con un buen equipo de sonido envolvente, sea fácil averiguar dónde están nuestros enemigos aún sin verles ya que Blizzard a trabajado muy bien el sonido de fondo. Si a todo esto le sumamos una banda sonora épica digna de una película de Marvel, estamos ante un título redondo en lo sonoro.

Conclusión

No hay duda de que Blizzard ha dado en el clavo con Overwatch. La nueva IP de la compañía ofrece horas y horas de diversión multijugador. Por ahora está algo limitado en cuanto a modos de juego, se extraña un modo historia con el fantástico universo que han creado, pero lo compensa a la perfección con los 21 personajes tan diferentes entre sí que aportan gran variedad de situaciones, que a fin de cuentas es lo que se pide de un MOBA. Tanta es la diferencia entre jugar con uno u otro que el título puede parecer completamente distinto dependiendo del que menejemos. Además el aspecto técnico está muy cuidado y tanto en lo visual como en lo sonoro brilla a gran nivel. Y en el futuro Overwatch va a seguir creciendo en contenido, por lo que promete mejorar lo presente.

Valoración

Un gran juego multijugador lleno de carisma. Permite cambiar de personaje para afrontar la gran variedad de situaciones que se pueden dar en combate y técnicamente es una gozada. Lástima que no cuente con una campaña principal.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Las diferencias entre los 21 personajes, las armas y poderes, la cooperación y su apartado técnico.

Lo peor

Lo único que se le puede sacar es que no tenga campaña principal con un mundo tan carismático.

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