Análisis

Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo

Por Francisco Javier Gomez
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¿Cansado de juegos repetitivos? ¿Harto de títulos donde todo es violencia y poco más? Si es así, Sly Cooper y su banda de ladrones de guante blanco, te “robarán” muchas horas de juego.

La saga de Sly Cooper protagonizó tres de las mejores aventuras de PS2 gracias a su acertada combinación de acción, sigilo y plataformas. Unas aventuras que puedes disfrutar en PS3 mediante el recopilatorio The Sly Collection y que sirven de aperitivo para esta nueva entrega de la serie que, más que nunca, apuesta por la variedad jugable y la combinación de géneros.

En Sly Cooper Ladrones en el Tiempo, encontramos al mapache Sly y sus dos compiches en una trama con viajes temporales al Japón de los samuráis o el Viejo Oeste. Todo con el objetivo de recomponer el pasado y evitar que un misterioso villano haga desaparecer a los descendientes de Sly y todos los secretos del arte del robo que su familia ha ido recopilando generación tras generación. Bajo esta interesante trama, siempre con un estilo de "cartoon" y una ambientación desenfadada, el juego nos propone misiones de todo tipo con varios personajes.

Por un lado, tenemos los niveles con Sly o alguno de sus antepasados. Estas fases son las más abundantes y apuestan principalmente por el sigilo y las plataformas, introduciendo diferentes habilidades para los personajes según la época en la que nos encontremos. Además, el habilidoso Sly cuenta con la posibilidad de robar objetos, usar disfraces para pasar inadvertido, etc. Y si estas opciones ya aportan una gran abanico de posibilidades, también hay que añadir que parte de estos niveles se desarrollan en escenarios abiertos, lo que propicia la búsqueda de tesoros ocultos o escoger diferentes rutas alternativas para alcanzar nuestro objetivo.

Estas misiones se combinan con otras en las que manejamos a la tortuga Bentley  y al hipopótamo Murray. Controlando a estos dos personajes, acción, habilidad y diferentes minijuegos son los elementos protagonistas. Y es que si de algo puede presumir Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo es de la enorme variedad de situaciones: pruebas de conducción, minijuegos de puntería, combates cuerpo a cuerpo, resolver sencillos puzles, misiones tipo shooter espacial, etc. Todo ello teje un juego tan variado como sólido en su propuesta jugable (¡ojo al sistema de control porque es una delicia!). Tanto es así, que el desarrollo “engancha” de principio a fin e incita al jugador a seguir avanzando para ver qué sorpresa le aguarda en la siguiente misión.

Con todo, hay algunos puntos mejorables: algunas misiones son algo sosas y el enfoque general, quizás demasiado juvenil, se traduce en una facilidad excesiva en la mayoría de las fases. En esta época de títulos "facilones" que no ofrecen un mínimo reto a la habilidad del jugador, un puntito más de dificultad le hubiera sentado fenomenal al juego. Pero como decimos, son puntos que se obvian fácilmente gracias a un desarrollo muy atractivo y el carisma que rezuma todo el juego.

Gráficamente resulta todo un lujo. No tanto por su impacto tecnológico (en los escenarios abiertos, por ejemplo, se nota algo de “popping”), como por su exquisito trato del color y un acertado tratamiento estético que aplica perfectamente la técnica de “cell-shading”. Además, el apartado sonoro está muy trabajado y el doblaje al castellano cuenta con un gran trabajo detrás. En resumen, un apartado técnico sobresaliente.

Si todo lo anterior no te ha convencido de las muchas virtudes de Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo, atento también al siguiente dato: comprando la versión de PS3, obtendremos de manera gratuita la versión de PS Vita ("cross-buy"). Y hay más, gracias al "cross-play" puedes guardar la partida en PS3 y continuar jugando en la portátil (o viceversa), o hacer uso de PS Vita como visor para encontrar tesoros ocultos en la versión de PS3. Sin duda, un detalle final que convierte a Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo en una aventura muy recomendable y con muchas virtudes jugables, especialmente para el segmento de jugadores más jóvenes.

Valoración

Con sorpresas durante todo el desarrollo y combinando diversos géneros, ofrece una experiencia de juego variada y realmente divertida. Eso sí, se antoja demasiado fácil.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Enormemente variado y de jugabilidad exquisita. Dos versiones por el precio de una.

Lo peor

Demasiado enfocado al público más juvenil, algo que se nota en su escasa dificultad.

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