5 detalles incoherentes de La casa del dragón en el desenlace de la temporada 3

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Repasamos cinco de los grandes errores del desenlace de la tercera temporada de La casa del dragón.
El divisivo desenlace de la tercera temporada La casa del dragón sigue despertando elogios encendidos y duras críticas por igual. A pesar de rendir cuentas con un clímax final que no nos dejó a las puertas de la contienda en Ladera sino que se metió de lleno en la primera batalla de Tumbleton, hubo varios aspectos, como poco, desconcertantes.
Repasamos esta semana los cinco que más nos han volado la cabeza: desde la confesión pública de Rhaenyra de la profecía de Canción de hielo y fuego hasta la escasa presencia de los dragones y la desaparición instantánea de Caraxes en un momento clave.
La queja acerca del desaprovechamiento táctico de los dragones en esta serie es, de hecho, una constante desde su comienzo. La dosificación de su presencia en La casa del dragón se debe obviamente a lo carísimo que es verlos aparecer en pantalla pero en esta tercera temporada, en plena guerra civil es imperdonable cómo Vhagar está desaparecida y a la mayoría de ellos solo se les ve de lejos. Pero sobre todo claman al cielo las inconsistencias como el hecho de que Caraxes rinda la fortaleza y a continuación se esfume dejando a su jinete a su suerte.
Tan molesto o más que esta cuestión es que Rhaenyra desde el trono y Alicent desde su encierro (que rompe una vez más) sean tan poco determinantes para la trama. Reaccionan ante lo que les sucede pero rara vez son el motor de la acción. El viaje de Alicent a Harrenhal es especialmente infructuoso y casi roza la negligencia por dejar a su suerte a Helaena, sabiendo que es una soñadora con visiones proféticas, que está encinta, que no se está alimentando y que ha perdido la fe en todo lo que la rodea. ¡Además de que queda en manos de una Rhaenyra cada vez más peligrosa!
El personaje de Helaena inspira una lástima bestial, pero la serie hace una de las suyas y nos escamotea el momento de su muerte: si nos paramos a pensar cuántas cosas han sucedido fuera de cámara en esta serie nos daremos cuenta de que hay verdadero pavor a enfrentar ciertas situaciones de frente, algo que distancia a La casa del dragón de Juego de tronos.
El tono del encuentro entre Aemond y a Aegon también es bastante extraño. Dábamos por sentado que se odiarían a muerte y el choque sería muy violento, pero se salda con una bofetada y una alianza exprés en la que Aemond no tarda en postrarse a los pies de su hermano y ceder a acompañarlo bajo su estandarte para recuperar el trono a Desembarco del Rey. Encima los perdemos de vista desde ese momento.
¡Vuestro turno! ¿Qué es lo que más os ha gustado o subyugado de esta temporada 3 de La casa del dragón? ¿Ha colmado el desenlace vuestras expectativas o solo en parte?


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