María Bescós

Colaboradora

La animación y el terror siguen conquistando la taquilla, ¿buscamos cada vez más evasión y alejarnos del drama?

Super Mario Galaxy: la película y Obsession
Super Mario Galaxy: la película y Obsession
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Hay dos géneros que imperan en la cartelera y triunfan en las salas, acercándoos a lo fantástico sin perder del todo la vista sobre la realidad: el terror y la animación.

Ya lo cantaba Alaska: “No quiero más dramas en mi vida, sólo comedias entretenidas”. La diferencia es que ahora esa evasión con la que buscamos alejarnos de la realidad está encabezada en los cines por los géneros de la animación y el terror.

Si miramos los estrenos más taquilleros de este año, y las películas que más han llamado la atención en los últimos meses, estos son los dos géneros que coronan las listas.

Las películas animadas Super Mario Galaxy: la película y Toy Story 5 entran en el Top 3 de los filmes que mayor recaudación han conseguido este 2026 en cines a nivel mundial, mientras que las cintas de terror Obsession y Backrooms han entrado dentro del Top 10, consiguiendo cientos de millones de dólares cuando tenían presupuestos bajísimos.

La animación es la vía de escape más rápida

El cine nos está hablando sobre lo que buscamos como público, a lo que nos aproximamos en nuestros momentos de ocio. Decidimos pagar más de diez euros por meternos en una sala oscura en la que se nos contará una historia, pero no queremos que esa historia sea como nuestro día a día.

La realidad es demasiado convencional. La tienes en casa, al salir a la calle. Por eso nos atraen más otros mundos. Conocer la vida secreta de nuestros juguetes o vivir aventuras galácticas en universos diferentes.

Y la animación se convierte en uno de los canales más rápidos para lograr ese distanciamiento de la realidad porque, desde su propia presentación, cambia a sus personajes por dibujos animados creando una barrera con nuestro mundo, haciendo que sea más fácil viajar entre planos.

Además, en ellas casi siempre suele intervenir algún elemento que roce lo fantástico, como en el caso de Hoppers -una cinta de Pixar que también se ha colado en el Top 10 de la taquilla anual-.

En ella se señalan problemas como la deforestación, pero su protagonista puede convertirse en una castor para intentar encontrar una forma de salvar a la fauna entendiendo a los animales que pueblan la zona. Se separa de la realidad, lo justo para hacernos soñar con una mejor. Pero no siempre necesitamos irnos hacia algo más luminoso para evadirnos.

El terror triunfa como metáfora

El género del terror, en cambio, propone una solución radicalmente opuesta. Nombra tu mayor preocupación, aquello que más miedo te dé o te atormente. No tengas duda de que ya se ha hecho una película de terror sobre eso.

Podemos tirar hacia lo convencional, con monstruos o payasos asesinos. Miedos más estéticos y grotescos, circunstanciales. Pero existen otros aún mayores, con los que es más fácil conectar con la audiencia. Terrores internos, terrores tangibles que atormentan a gran parte de la población.

Si las películas de terror están triunfando ahora es porque en muchos casos hablan sobre miedos reales del presente desde un entorno más seguro, convirtiéndolos en metáfora que resultan más interesantes para acercarse a ellos que si fueran presentados de forma literal, a través de un simple largometraje dramático.

Piensa por ejemplo en cómo La sustancia (2024) exploraba en los últimos años esa angustia ante el envejecimiento o en cómo Los pecadores (2025) nos hablaba sobre el racismo. Mientras que ahora Obsession pone el foco sobre la toxicidad en el amor o Backrooms sobre habitar espacios impersonales de tránsito.

Y los próximos meses vienen cargados de propuestas diversas para seguir afrontando terrores actuales de todo tipo. El próximo 24 de julio verá la luz Insaciable, una cinta de body horror sobre la obsesión por la delgadez extrema, y a finales de octubre nos llegará Leviticus, en la que se mezcla el horror con la homofobia.

El terror puede acabar convirtiéndose en una catarsis para el público, tras experimentar dos horas intensas en una sala, ayudando a que tenga un nuevo enfoque sobre aquello que lo atormenta.

¿Evasión o reconexión?

Al final no existe ninguna película que se pueda desligar del todo de nuestra realidad, por muy fantasiosa que sea. Y tampoco es bueno que lo hagan. Porque cuanta más conexión tienen con nuestro mundo, más solida será su historia y más ganas tendremos de verla.

Quizá por eso Minions & Monsters ha sido la entrega de la saga de Gru, mi villano favorito que más alabanzas se ha llevado. Porque exploraba nuestra propia historia, dándole sentido, a través de un marco fantástico.

¿Qué gracia tendría decir que Charlie Chaplin fue un genio de la comedia pudiendo crear un encuentro ficticio con un pequeño grupo de villanos amarillos para hacer surgir esa torpeza de manera inesperada? No buscamos mentiras, sólo disfrutar más de lo que ya conocemos pero desde un ángulo distinto.

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