Con casi 90 años, Ridley Scott sigue haciendo películas como si tuviera 40

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
Ridley Scott es imparable, ni los achaques de la edad lo alejan del séptimo arte, porque tiene claro que sus películas están en la cima del cine y no piensa dejar de hacerlas.
Mientras mucha gente se acerca a los 60 soñando con la jubilación, Ridley Scott está a punto de llegar a los 90 y sigue pensando en lo mismo que pensaba cuando era un jovenzuelo de 40: continuar dedicándose a su mayor pasión, el cine.
Podríamos decir que se metió en el mundo de la dirección de manera algo tardía, pues su primer largometraje, Los duelistas (1977), data de cuando tenía 40 años, en tanto que cineastas como Kane Parsons están estrenando a los 20 sus primeras películas.
A pesar de su demora, en cuanto se metió de lleno en Hollywood nadie lo ha podido sacar de ahí, convirtiéndose en uno de los directores más prolíficos de nuestros tiempos.

Si bien tenemos grandes cineastas como James Cameron, que se han tomado más de una década entre el estreno de una obra maestra y la siguiente, otros como Ridley Scott se esfuerzan por sorprendernos de manera casi anual.
Tan incansable es la mente detrás de Blade Runner que el lapso de tiempo más grande que ha tenido entre un estreno y otro ha sido de cuatro años, sin que sea esa su tónica habitual, que se acerca más a la sorprendente cifra de una nueva película por año como director…
Todo ello sin tener en cuenta los múltiples proyectos paralelos que gestiona como productor a través de su sello Scott Free Productions.
¿Un loco o un genio? Un ego tan grande como su filmografía

Desde que Ridley Scott empezó esta década, lleva ya estrenadas dos series de televisión y cuatro películas -entre las que se incluyen Napoleón (2023) y Gladiator II (2024)-. Pero es que además este 2026 está a punto de lanzar la siguiente: La constelación del perro, que llegará a la cartelera el día 26 de agosto.
No se toma un descanso, pese a haber manifestado cuando estrenó la secuela de Gladiator que tenía “las rodillas delicadas” por jugar al tenis y que necesitaba ponerse inyecciones.
Se niega a tener la edad que tiene porque eso le impediría continuar con su trabajo: “No puedo ser el viejo que va tambaleándose por el plató”. Aunque quizá sea más correcto decir que su trabajo es el que logra hacer que esté así de sano por muchos años que cumpla: “Creo que en realidad es lo que me mantiene activo”.
Admitió que era una “de esas personas para las que tomarse unas vacaciones” resultaba “impensable” porque su concepto de “vacaciones” consistía en “disfrutar de un fin de semana”.

Después de eso está claro que volver a ponerse a escribir o colocarse detrás de las cámaras es su auténtico refugio. Podría decirse que es un obseso con el trabajo, o un artista enamorado de su arte, o una extraña mezcla de ambas. Porque desde luego le gusta trabajar y adora todo lo que sale de él. Hasta tal punto que ha perdido la modestia.
El año pasado, el director de Alien, el octavo pasajero afirmó que “la mayoría de las películas que “se hacen hoy en día son una mierda”, mientras que considera que las suyas con “buenísimas”, con el añadido extra de que, “además, no envejecen”.
Por si fuera poco, a medida que va nutriendo su filmografía con nuevos títulos, siempre asegura que acaba de estrenar su largometraje más sobresaliente hasta la fecha.
Ya lo hizo con su último estreno hace un par de años, y ahora repite las declaraciones en relación a La constelación del perro: “Probablemente sea la mejor película que he hecho desde Marte (The Martian)”.
A Ridley Scott le espera un futuro lleno de películas
En 2024, Ridley Scott estimaba que se había vuelto “bueno descartando” todo lo que no estaba a la altura de su cine, ya que era inviable “tener 40 proyectos en desarrollo”. En su defecto, garantizaba contar siempre con “tres o cuatro” producciones en marcha, lo que explica la cadencia casi anual de sus estrenos.
Sin incluir la inminente La constelación del perro, tan solo como director en IMDb se contemplan siete largometrajes de Ridley Scott en diferentes fases del desarrollo pendientes de estreno, entre los que se encuentran cintas como: You Should Be Dancing o La isla del tesoro.
Está claro que el retiro de Ridley Scott no llegará tarde, sino que no llegará nunca. Con 86 años sentenció que no dejaría de hacer películas hasta que estuviera en la tumba, y comparaba su situación con la de Clint Eastwood, que los 94 de aquel entonces seguía estrenando nuevas películas: “Así que todavía me quedan unos cuantos”.

Comentarios