Crítica de Lapönia: posturas enfrentadas acerca de la magia de la Navidad con Natalia Verbeke, Julián López, Ángela Cervantes y Vebjørn Enge

Lapönia (2026)
Lapönia (2026)A Contracorriente Films

Crítica de Lapönia, la nueva película de David Serrano, de estreno en cines el 1 de abril.

Después del exitoso musical Voy a pasármelo bien, el director David Serrano recala de nuevo en la comedia con Lapönia, una película que ha buscado premeditadamente un hueco en la cartelera fuera de su temporada natural de estreno, que habría sido la Navidad, para evitar chafársela a quien la celebre al modo tradicional, que es exactamente la materia que aborda la narración.

A excepción de la secuencia inicial, la película cuenta con unidad de acción, lugar y tiempo, dando cuenta del origen de la propuesta. En concreto es la adaptación de obra de teatro homónima de Cristina Clemente, Marc Angelet y Jordi Casanovas que nos desplaza a un hogar finlandés en el que saltan chispas entre dos familias por su divergente forma de educar a sus hijos.

Preservar la magia vs. sinceridad radical

Nuria (Ángela Cervantes), asentada en Lapönia junto a su marido Olavi (Vebjørn Enger) y su hija, decide invitar a su hermana Mónica (Natalia Verbeke), a su marido (Julián López) y al hijo de ambos a celebrar una Navidad de ensueño en su casa de Romanievi.

Sin embargo, este encuentro tiene distintos significados para ellas. Nuria está deseando reforzar los lazos con su hermana, con la que lleva tiempo sin hablar, mientras que Mónica quiere aprovechar la visita para reforzar la ilusión de su hijo respecto a Santa Claus, viviendo unas "auténticas Navidades" en su supuesto lugar de residencia.

Lapönia
LapöniaA Contracorriente Films

Todo se tuerce en el aeropuerto, cuando la hija de Nuria le cuenta a su primo la verdad sobre la Navidad desatando una batalla campal entre ambas familias. Ya instalados en la casa, tendrá lugar una tensa cena de Nochebuena en la que, lejos de los oídos de niños, habrán de decidir qué hacer.

Nuria y Olavi son partidarios de exponer la verdad, tal y como han hecho siempre con su hija, mientras que Mónica y Ramón prefieren prolongar la mentira como si de ese modo pudieran congelar a su hijo en el tiempo y mantener su ilusión por la magia de la Navidad un poco más. Pero los primeros también tienen sus propios secretos, de modo que su charla sincera pondrá sobre la mesa sus contradicciones además del enorme choque cultural entre la forma de ser de los españoles y los finlandeses.

Lapönia
LapöniaA Contracorriente Films

El principal valor de Lapönia es el de exponer dos posiciones incompatibles con sus puntos a favor y en contra con grandes dosis de humor. En este sentido destaca la vis cómica de Julián López, que borda un papel que le sienta muy bien. 

Pero lo cierto es que ninguno de los intérpretes se queda atrás en una película muy discursiva y dialéctica en la cual los diálogos son densos y acalorados en los que se ponen de manifiesto idiosincracias distintas. Ángela Cervantes, Natalia Verbeke y Vebjørn Enger le encuentran pronto el punto a sus personajes resultando muy naturales y creíbles a la hora de aportar sus argumentos y la acción fluye con facilidad a pesar de las limitaciones de espacio que impone la puesta en escena.

Lapönia se convierte así en un lugar de confrontación de ideas que pone al descubierto cómo nos relacionamos con las tradiciones, las convenciones sociales y las personas que no ven las cosas como nosotros y de qué forma les trasladamos todo esto a los niños en forma de mentiras piadosas o edulcorando la realidad. Al punto de que ya no se distingue qué hacemos por ellos y qué hacemos por nosotros mismos, como adultos responsables de su educación y su desarrollo intelectual pero garantes asimismo de sus ilusiones. 

Es una película que abre un melón de lo más interesante que es objeto de debate año tras año y puede contribuir a acercar posiciones en la medida en que cada cual toma sus decisiones por motivos diferentes. Lo que deja claro la película es que no hay una manera correcta o incorrecta de obrar, siempre y cuando haya coherencia y respeto hacia lo que hagan los demás. 

Nadie es perfecto y, de hecho, a menudo son los pequeños los que nos dan lecciones, incluso desde el silencio, como si fueran ellos quienes mantienen la ilusión de los padres de que están siendo bien engañados. La película exige atención para seguir los razonamientos de cada cual y cierta flexibilidad para ponerse en la piel de quienes piensan de manera distinta. Hay que dejar los prejuicios fuera de la sala.

Valoración

Nota 73

Notable traslación cinematográfica de una obra de teatro que cuenta con diálogos brillantes y buenos golpes de humor. No es incompatible la reflexión con las carcajadas.

Lo mejor

Las interpretaciones y el guión, que no da puntada sin hilo y recoge muy bien las distintas sensibilidades expuestas. 

Lo peor

La película equipara dos secretos familiares de naturaleza y consecuencias muy distintas. Sirve para generar el debate que pretende, pero es un poco injusto.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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