Crítica de Posesión Infernal: En llamas, la película más intensa de 2026 y una de las mejores entregas de toda la saga

Posesión Infernal: En llamas
Posesión Infernal: En llamas

Ya hemos visto Posesión Infernal: En llamas, dirigida por Sébastien Vaniček y protagonizada por Souheila Yacoub, Tandi Wright, Hunter Doohan y Luciane Buchanan.

Es algo que ha sucedido con Supergirl, el MCU o sagas como Scream: contratan a un director muy creativo y luego lo asfixian con injerencias, dando lugar a un producto impersonal e insípido. Pues bien, Posesión Infernal: En llamas está en las antípodas de ese fenómeno.

Desde 2013, los productores de la franquicia han buscado realizadores que aporten nuevas perspectivas, además de mantener las claves de la saga. Ocurrió con la película de Fede Álvarez y también con Posesión Infernal: El Despertar, pero nunca antes ha sido tan patente como con En llamas.

Sébastien Vaniček (Vermin: La plaga) ha gozado de total libertad para escribir y dirigir una cinta que bien podría formar parte del Nuevo Extremismo Francés, al tiempo que es fiel al legado de Posesión Infernal. Es además innovadora y fresca, con una historia magnífica, muy emocional… Y sorprendentemente realista en los temas que toca.

De posesiones infernales y relaciones dañinas

Alice (Souheila Yacoub) dejó atrás Francia por amor a Will (George Pullar), pero ese idilio está roto, debido al carácter abusivo de él. A pesar del apoyo del hermano de Will, Joseph (Hunter Doohan) y de su novia Thya (Luciane Buchanan), la joven se siente atrapada. Y entonces llega la repentina muerte de su esposo.

Tras obligarse a asistir al funeral, Alice ha de lidiar con su familia política, formada por Susan (Tandi Wright), la madre de Will; el padre, Edgar (Erroll Shand) y la abuela, Polly (Maude Davey). Los reproches más crueles no tardan en aflorar, pero algo peor se aproxima: han despertado a los demonios del Libro de los Muertos, que quieren conseguir un objeto escondido en casa de los Pryce.

El prólogo de En llamas es un clásico de la saga, con una grabación que habla del Necronomicón y los terribles peligros que alberga; pero esa es una de las pocas concesiones formales que Vaniček hace. Su visión de Posesión Infernal es única, sostenida sobre una historia donde las emociones son las grandes protagonistas. Por encima incluso de los Deadites.

Posesión Infernal: En llamas
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Posesión Infernal: En llamas
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Sin desmerecer en absoluto la magnífica trilogía de Sam Raimi, es innegable que las películas originales tendían más al slapstick y la diversión truculenta, con personajes que, exceptuando a Ash Williams, eran poco más que esbozos. En cambio, En llamas construye unos protagonistas tridimensionales, entre los que destacan Susan y, sobre todo, Alice.

Muchas veces, el cine de terror oscila entre las heroínas que lo son “porque sí” o la visión machista de hacerlas carne de cañón. Vaniček, en cambio, muestra personajes femeninos complejos y se sirve de ellos para plasmar una relación tormentosa, de una forma tan fidedigna que conectará con muchas personas. A menudo, las rupturas no son nada sencillas y las víctimas llevan consigo una mochila muy pesada, en la que también entran unos familiares que añaden toxicidad.

Alice ha de enfrentarse a sus propios demonios y a otros de carne y hueso, estableciendo un paralelismo que ilustra lo difícil que puede ser escapar de una situación así en la realidad. Nunca antes en Posesión Infernal tuvimos una historia de este alcance; pero tocar temas muy relevantes no implica renunciar a la esencia de la serie.

Posesión Infernal: En llamas
Posesión Infernal: En llamas

Preparaos para las secuencias más intensas de la franquicia, con alguna que os pondrá la piel de gallina y superando incluso a las de cintas como Cuando acecha la maldad. Dichas escenas se benefician de la creatividad del director, que subvierte los clichés del género y de la propia saga, al tiempo que ofrece tiros de cámara rompedores y toda clase de soluciones visuales.

Como manda la tradición, el humor también está presente a través de los demonios, varias situaciones e incluso pinceladas de costumbrismo (atentos a lo que sucede en el funeral). Amplía además el lore de Posesión Infernal por medio de nuevas referencias, así como conexiones con entregas previas y más sorpresas.

Si amas Posesión Infernal, te espera una cinta con todos los ingredientes de la saga, llevados al extremo para sostener un guion sobresaliente. Y si simplemente eres fan del terror y buscas una película con entidad propia, En llamas llega muy lejos en cuanto a gore y brutalidad se refiere, pero es sobre todo magistral en los temas que trata. ¡Ojo, que hay dos escenas postcréditos!

Valoración

Nota 90

Tan fresca como poderosa, En llamas tiene uno de los mejores guiones de toda la saga (tal vez el mejor), conservando sus raíces gore, la intensidad y los momentos de humor negro.

Lo mejor

Se sirve de las claves de Posesión Infernal para contar una historia de gran calado. Su creatividad visual y formal. Las interpretaciones, sobre todo Souheila Yacoub, entregada al 300% a su papel.

Lo peor

El lore de la saga es un actor secundario en beneficio de la historia (lo cual no es malo per se). No es apta para estómagos sensibles. 

Posesión infernal (2013)

Posesión infernal (2013)

Título original

Evil Dead

Género

Terror

Lenguage original

Inglés

Duración

1h 30m

Ingresos en taquilla

97.542.952,00 $

Presupuesto

17.000.000,00 $

Hobby68Aceptable

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