Crítica de Ruta de escape: Chris Hemsworth, Mark Ruffalo y Halle Berry diseccionan la corrupción de Los Ángeles

Ruta de escape
Ruta de escapeSony Pictures

Crítica de Ruta de escape, la adaptación de la novela Rotos de Don Winslow por parte de Bart Layton con Chris Hemsworth, Halle Berry y Mark Ruffalo. Estreno el 13 de febrero.

Viendo el cartel o los tráilers que se han ido publicando de Ruta de escape, es tentador pensar que estamos ante un thriller de acción más, como tantos otros que hemos visto antes con historias cruzadas de tres personajes principales y un giro final interesante. Y todo eso forma parte de la película, sin lugar a dudas, no hay engaño, pero no es menos cierto que quiere añadir a la coctelera muchos ingredientes distintos que hacen que la receta tenga muchos más matices.

De este modo hay una capa social y realista, que quiere trasladarnos historias concretas de personajes tridimensionales, que no han salido de la imaginación de Don Winslow, el creador de la novela que sirve de punto de partida al guión, sino que parten de la propia realidad: un ladrón calculador y esmerado, una agente de seguros harta de ser ninguneada y un policía honesto, cansado de lidiar con corruptos e incompetentes que, tal y como nos trasladaron Hemsworth y Layton a su paso por Madrid, están basados en personas con las que podrías hablar ahora mismo por teléfono.

Y es que ahí aparece el otro ingrediente de la película: la localización de Los Ángeles, que es un personaje más de la historia. Tengamos en cuenta que nuestro ladrón opera a lo largo de la autopista 101 (de ahí el título original de la cinta: Crime 101) y vamos ya con el tercer ingrediente es que la forma de rodar, abriendo planos para mostrar cómo una simple carretera enlaza lugares muy deprimidos con la parte más rica y ostentosa de la ciudad.

Hay una voluntad de trascender el género, de no quedarse solo con el espectáculo, aunque lo haya (no faltan las persecuciones, los tiroteos, los atracos con giros inesperados y peleas cuerpo a cuerpo), para ofrecer también una mirada atenta a realidades incómodas como las cada vez mayores y más injustas desigualdades sociales con élites que manejan cantidades absurdas de dinero en detrimento de una población cada vez más ahogada y de un submundo apenas tomado en cuenta que recoge a los náufragos del sistema.

La colisión de clases sociales es uno de los temas centrales de una película que no se corta a la hora de denunciar el abuso de poder quienes lo detentan, ya sea por pertenecer a ese estrato social privilegiado o por proteger sus intereses tratando de no ser incómodo a dicho grupo y salvaguardando su statu quo.

Quien roba a un ladrón...

Ruta de escape nos presenta a un meticuloso ladrón que calcula cada golpe al milímetro y hace todo lo posible por evaporarse en al aire sin dejar rastro alguno. Davis (Chris Hemsworth) lleva desconcertando al teniente Lubesnik (Mark Ruffalo) desde hace meses al punto de estar obsesionado con su caso y esperando que cometa un error para cazarlo. Sus compañeros de la policía, sin embargo, solo están pensando en cerrar el caso cuanto antes para quitarse el problema de encima ya hasta les molesta que siga investigándolo.

Por su parte, Sharon (Halle Berry) es una desilusionada agente de seguros a la que se priva constantemente de un esperado ascenso, mientras se ve utilizada como cebo para sus clientes de forma recurrente por su atractivo físico. Padece insomnio y apenas consigue levantar cabeza cuando se ve atrapada entre la espada y la pared, obligada a colaborar en el robo a uno de los clientes de su agencia. Y no uno cualquiera: es con el que Davis planea retirarse, al menos hasta que irrumpe en escena Orman (Barry Keoghan), otro ladrón a sueldo pero con un modus operandi mucho más violento y expeditivo.

Ruta de escape
Ruta de escapeSony Pictures

Entre las fortalezas de la película está su aire clásico (recuerda poderosamente a thrillers de los años 70 aunque tenga un look actual, entendiendo su nostalgia estética como algo positivo) y su capacidad para permear más allá de lo aparente, dándole a su misterioso protagonista un pasado que le aporta capas e introduce en la ecuación a los desheredados y cómo se aferran al dinero para conseguir la estabilidad que no tuvieron en sus orígenes.

Entre sus debilidades está el montaje de ciertas partes de la cinta que se alarga hasta los 140 minutos y en el que da la sensación de que falta algo. No información crucial, desde luego, pero sí algunos detalles que sin desmerecer el conjunto, parecen quedarse pendientes.

Con todo, se agradece el buen pulso de Bart Layton tanto en la dirección de actores como en el manejo de la cámara cuando tiene que mostrar los distintos estilos de los dos ladrones e imprimirle una mayor velocidad y contundencia a las imágenes. Entretiene y hace pensar: es un gran combo teniendo en cuenta la factura tan cuidada y las entregadas interpretaciones que le sirven de base.

Valoración

Nota 77

Layton ofrece una satisfactoria combinación de elementos en Ruta de escape. Es una película entretenida y visualmente potente sin dejar de lado el argumento y la radiografía social de una ciudad de enormes desigualdades sociales.

Lo mejor

Cómo la premisa principal es una excusa para hablar de muchas otras cosas: la colisión de clases sociales, las razones que pueden llevar a alguien a la delincuencia, la corrupción policial o el abuso laboral hacia las mujeres.

Lo peor

El montaje de ciertos pasajes de la película, algo titubeante: el metraje podría haberse ajustado más.

Ruta de escape (2026)

Ruta de escape (2026)

Título original

Crime 101

Género

Crimen, Suspense

Idioma original

Inglés

Duración

2h 21m

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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