Crítica de Scream 7... Lo mismo te hace gritar por los motivos menos esperados

Crítica de Scream 7, la última entrega de la saga con el retorno de Neve Campbell como Sidney Prescott. Estreno el 27 de febrero.
No hay 2 sin 3, ni 6 sin 7 y lo que te rondaré, morena. Scream se levanta de sus cenizas cual ave Fénix de nuevo contando con dos importantes avales: el regreso de Neve Campbell tras su negativa a participar en Scream 6 por una disputa salarial y el de Kevin Williamson en el guión y la dirección.
Scream 7 tiene pulso narrativo, sentido del humor, muchísimos momentos de fan service que harán las delicias de los amantes del este universo ficcional y un buen manojo de muertes y puñaladas sanguinolientas de primera categoría. Es por eso que hay que señalar que cumplirá con las expectativas de los más acérrimos fans de Scream, del slasher y el terror en general.
En buena medida es una especie de mausoleo de la franquicia, rememorando personajes, situaciones, objetos cargados de significado, etc. Pero de alguna manera también hace una declaración de intenciones en su comienzo (que recuerda muchísimo a Halloween) dando a entender que será una película iconoclasta para consigo misma.
Y en ese plano cumple regular: tiene un sabor distinto a las dos entregas anteriores, Scream y Scream VI, a las que no deja de arrojar pullas y con las que abre una trinchera, pero traslada el calvario de la producción a un libreto que no tiene mucho sentido. Y es ahí donde se desarma llegando a un tercio final anticlimático, con la revelación final más floja hasta la fecha y una vocación tan clara de querer enganchar una octava película que esta película se queda completamente coja.
¿Te gustan las películas de terror?
Scream 7 es una película complicada. Tras las declaraciones de índole política de Melissa Barrera y su posterior despido, Jenna Ortega abandonó la producción y se produjo un vacío que propició el cierre de un acuerdo con Neve Campbell: retomaría su personaje con un salario acorde a sus expectativas como gran scream queen superviviente de la saga y núcleo central de la misma contando asimismo con un mayor control creativo del personaje que le permitió llamar a Kevin Williamson para retomar su faceta de guionista y director.
Todo esto hacía pensar en una vuelta a las raíces y un incremento de la calidad de la producción, quedando en manos de personas que han estado en ella desde su mismo comienzo para dar pie a una de las sagas de terror más reconocibles y queridas por su público. El resultado sin embargo, dista de esta consideración.
Uno de los emblemas de esta saga es la autoconsciencia y el metalenguaje. En este terreno Scream 7 es muy pobre. Más allá de la tonelada de nostalgia y los huevos de Pascua, sembrados sobre todo para crear cierta hilaridad y complicidad con los espectadores más afines, no consigue ser en ningún momento innovadora o especialmente ingeniosa.
También tiene otros dos problemas: serias dificultades para justificar la presencia de unos personajes y la ausencia de otros y unos agujeros de guión considerables, sobre todo cuando tiene que abordar las conclusiones y sacarle la máscara al asesino. No recuerdo tamaña decepción.
Sí le aporta alguna novedad el uso de la tecnología: desde un animatronic con sensor de movimiento hasta el uso de la IA para producir deepfakes, ese tipo de elementos ayudan a establecer un juego con los espectadores, (bastante tramposo, como la trama en general), que se resuelve de aquella manera, pero permite traer de vuelta a personajes emblemáticos sin que sea un problema para la lógica de la trama. Pero resulta que la película hace bien lo difícil y muy mal lo fácil: la resolución hace aguas por su completa carencia de verosimilitud.
El soufflé se viene abajo en el último momento dejando muy mal sabor de boca y restándole bastante impacto a todos los momentos disfrutones anteriores, que los hay, pero quedan en un desdibujado segundo plano. Si los dos capítulos anteriores le echaron morro, lo de ésta es pura desfachatez...
¿Nuestro consejo? Pasarlo bien con los dos primeros tercios de la película y soportar el indigno final, cuya única justificación es que pretenda cerrarse de manera un poco menos boba en una octava película.
Valoración
Nota 57
Scream 7 te da una de cal y otra de arena: arranca de forma muy potente y aporta más violencia, oscuridad y vísceras pero no consigue llegar a una conclusión satisfactoria con una revelación final muy decepcionante.
Lo mejor
El arranque de la película y algunas imaginativas muertes. Tiene ritmo, sentido del humor y huevos de Pascua constantes, Rezuma amor por el género de terror.
Lo peor
La conclusión es terrible y desinfla la película por completo: no funciona.

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
