Si vas a hacer una nueva película de El Señor de los Anillos, al menos, básate en estos relatos olvidados de Tolkien y no inventes o perviertas su legado

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.
La nueva película de El Señor de los Anillos debería haber adaptado alguno de los relatos "desconocidos" de J.R.R. Tolkien y no inventarse una historia.
La saga de El Señor de los Anillos volverá a crecer con otra película más. Peter Jackson ha anunciado que tendremos un largometraje inspirado en Niebla en las Quebradas de los Túmulos, el octavo capítulo de La Comunidad del Anillo y uno de los pasajes "olvidados" en la excelente adaptación de 2001.
La película se inspirará en el rapto de los hobbits por parte de un tumulario y quizá nos de la aparición de Tom Bombadill, personaje ignorado en las películas, pero de suma importancia dentro del universo de El Señor de los Anillos y con un misticismo singular.
No obstante, la trama no adapta ese capítulo, sino que transcurrirá catorce años después de la marcha de Frodo y Bilbo de los Puertos Grises, con Sam, Merry y Pippin recreando los inicios del viaje hacia Mordor y con la hija de Sam, Elanor, hallando un secreto en el proceso.

No nos hace falta una secuela de El Señor de los Anillos
Pues bien, como absoluto obseso de la trilogía de películas de Peter Jackson (es más que probable que las haya visto casi un centenar de veces, cada una), la noticia me ha parecido desalentadora y encima, un error en cuanto a la elección del relato.
Los proyectos de la franquicia tras el cierre de El Retorno del Rey no han sido los más inspirados. La trilogía de El Hobbit, sin llegar a ser mala, ya fue un pinchazo importante. De Los Anillos de Poder mejor ni hablar. La guerra de los Rohirrim no es el mejor anime que encontrarás y la suma de dos relatos menores como The Hunt of Gollum y ahora el nuevo proyecto me parecen bastante desacertada por varios motivos.
El primero es que parece que vivimos en el día de la marmota. Entre la serie de Harry Potter y esto, la nostalgia de mi generación es la moneda de cambio que se está utilizando para sacar hasta el tuétano de los huesos a una gallina de los huevos de oro que tuvo su momento y que ahora merecería más respeto y descanso.
Pero, si la intención es que vayamos al cine a gastarnos los cuartos, por lo menos, podrían escoger mejores temas que abordar. Porque inventarse una historia al margen de lo escrito por J.R.R. Tolkien abre una veda peligrosa que podría acuchillar el legado de su obra.
Sinceramente, solo los más "comidos" por la saga sentiremos interés en una historia inventada protagonizada por los tres hobbits acompañantes de Frodo y la hija de uno de ellos. Con la de historias que aún hay que contar sobre la Tierra Media y deciden tirar por ahí...
Estamos hablando de hacer una SECUELA de El Señor de los Anillos. Son palabras mayores e incluso el mismísimo Tolkien dio marcha atrás con La nueva sombra, relato del legendarium ambientado en La Cuarta Edad (cuyos primeros y abandonados esbozos fueron publicados más tarde en Los pueblos de la Tierra Media).
Si dejo que se me dispare la vena purista, me opongo en firme a este proyecto, incluso si la excusa es inspirarse en uno de los capítulos del primer libro, señalando que en la película nunca lo vimos.
Por cierto, incluso con esta omisión a las Quebradas, la adaptación de la Comunidad del Anillo es la que mejor ha madurado de las tres y la que mejor representa el espíritu de la obra de Tolkien.
Si hay que hacer una película, que se base en la obra de Tolkien
Y digo yo... ¿Qué necesidad hay de inventarse nada con tres personajes queridos, pero menores? ¿Por qué no aprovechar los Cuentos Inconclusos que publicó Christopher Tolkien rescatando las historias más olvidadas de su padre? Puestos a hacer historias secundarias, que se basen en algo tangible y que no se pongan a divagar en La Comarca.
Entiendo que adaptar El Silmarilion de miedo. Por lo tanto, otras historias de La Primera Edad como Beren y Lúthien, La caída de Gondolin o Los hijos de Húrin se descartan rápido y con razón.
Entonces... ¿Por qué no aprovecharse de los propios escritos de Tolkien en los Cuentos Inconclusos? Esta antología de relatos conecta directamente con El Señor de los Anillos mediante historias contextuales y secundarias, sí, pero apasionantes para cualquier fan.
Al margen de la la trama de Númenor (que ya se encargó de sablear la serie), en este libro tenemos unas cuantas historias que serían buen material para hacer un largometraje bastante interesante.

La primera es La Batalla de los Campos Gladios, esa escaramuza (un poco más ampliada en la versión extendida) en donde Isildur perdía el Anillo Único. Una adaptación de este conflicto, ahondando en el trasfondo del personaje de Isildur y la Guerra de la Última Alianza. Quizá lo veamos en Los Anillos de Poder, pero es un relato independiente muy viable para una película.
La segunda historia factible es Cirion y Eorl y la amistad de Gondor y Rohan, que narra el nacimiento del reino humano que tantos buenos momentos dio en la saga principal. Se trata de un pasaje emocionante que encaja muy bien con la identidad de las películas.
La tercera sería Las batallas de los vados del Isen, que es cierto que son más complicadas de adaptar, ya que son fragmentos menores de los inicios de la guerra de Saruman contra Rohan. Lo vimos brevemente en Las Dos Torres y el fallecimiento del recordado Christopher Lee pone la adaptación en jaque si se trata de enlazar con la trilogía. Aún así, el contexto es realmente interesante y atractivo.
Y si te parecen pocas opciones, los Cuentos Inconclusos abordan también la historia de los Istari (Gandalf, Saruman, Radagast y los misteriosos magos azules Alatar y Pallando), de los Drúedain que ayudaron a Rohan en la Guerra del Anillo o los Palantíri, las míticas piedras de visión de este universo.
Como ves, material hay de sobra. En su lugar tenemos una nueva historia que no parece nada prometedora y que encima puede repercutir negativamente el legado de Tolkien. Mis quejas no se basan en quien está detrás del proyecto, sino del propio proyecto en si.
Hay que aceptar que nada podrá superar a las películas de El Señor de los Anillos y menos en la fase en la que se encuentra Hollywood. Al igual que la obra en la que se basa, esta trilogía fue un auténtico regalo, una rareza irrepetible y tratar de repescar su gloria con películas como la recién anunciada deja bastante claro que el precio del éxito en esta sociedad de consumo es a veces demasiado alto.
