Apareció un minuto en la película Tiburón y todavía cobra por ello medio siglo después

Jeffrey Voorhees tenía solo 12 años cuando apareció brevemente en la película de Steven Spielberg. Medio siglo más tarde, su personaje sigue dándole ingresos asombrosos.
Una de las primeras y grandes producciones de Steven Spielberg fue Tiburón, estrenada en 1975. La película que hizo que, desde ese momento, todo el mundo mirara dos veces antes de entrar al agua en la playa.
En la cinta original participaron multitud de grandes actores, entre los que destacan Richard Dreyfuss, Roy Scheider y Robert Shaw, pero también había un pequeño actor llamado Jeffrey Voorhees.
Seguramente este último no te suene, y es que estuvo menos de un minuto en la película, dado que murió devorado por un tiburón gigante. Pero, a pleno 2025, sigue ganando bastante dinero por esta breve aparición en la película original.
El actor Jeffrey Voorhees, ahora de 63 años, interpretó en la película Tiburón al niño llamado Alex Kintner, con esa breve aparición.
En la película tenía solo 12 años, pero su participación fue realmente escasa: lo que tardó el temible tiburón en comérselo.
Pero esa breve escena le sigue dando no solo regalías hoy día, sino que también le valió para dedicarse profesionalmente a su trabajo actual, y es que regenta un restaurante de mariscos en la misma isla donde se rodó originalmente la película.
No solo eso, también es invitado de forma constante por todo el mundo a convenciones sobre Tiburón; además, organiza visitas guiadas a la isla donde se filmó la película. Igualmente, hace videos y recuerdos personalizados con fotos autografiadas.

“Morir vale la pena. Yo era un niño de 12 años que estuvo en la película durante un minuto, pero hay verdaderos fanáticos de Tiburón por ahí”.
Comenta que lo llevan incluso a volar por todo el mundo y hasta le pagan en efectivo por este tipo de cosas, como autógrafos.
“Hay giras de Tiburón y la gente paga el doble si participo en ellas, y el mes que viene apareceré en tres fiestas”.
“Todavía me pagan cada vez que la película sale en televisión. Mi hermano vive en Portugal y recibo mensajes suyos que dicen: ‘Buenas noticias, acabas de morir en la televisión. Recibirás otro cheque’”.
Si bien al principio quedó decepcionado porque su participación en la película fue testimonial, con el paso del tiempo se dio cuenta de que podía ganar dinero por ello y también hacer feliz a la gente.