La guerra de tarifas iniciada por Donald Trump podría perjudicar gravemente a la industria del videojuego

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Las tasas que Trump ha impuesto a China y México afectan de manera directa a los precios de los videojuegos, las consolas y los periféricos.
Donald Trump acaba de inaugurar su segunda presidencia en Estados Unidos, y no ha tardado en tomar medidas que afectan también a los videojuegos.
Tal y como anticipó, Trump va a incrementar los aranceles y tasas de importación, algo que puede tener un efecto directo en el precio de Nintendo Switch 2, una vez la consola se ponga a la venta.
Y mientras su subordinado, Elon Musk, es noticia por sus trampas en Path of Exile 2, ahora son las tarifas de Trump las que ponen en entredicho el futuro de los videojuegos en Estados Unidos.
Los videojuegos se ven perjudicados por los aranceles de Trump
La Asociación de Software de Entretenimiento (ESA) ha publicado un comunicado donde alerta sobre los peligros que van a tener para los videojuegos las tasas impuestas por Trump.
“Los videojuegos son una de las formas de entretenimiento preferidas por americanos de todas las edades”, comienza el texto, para luego señalar los riesgos de los aranceles.
“Las tarifas sobre los videojuegos y dispositivos asociados van a afectar negativamente a cientos de millones de americanos. Además, dañarán a las significativas contribuciones que la industria del videojuego hace a la economía de Estados Unidos”.
La ESA no exagera: se estima que en 2024 las ventas de videojuegos en Norteamérica rozaron los 59.000 millones de dólares.
Desde la ESA animan a buscar soluciones con la Administración y el Congreso, en un modo de garantizar el crecimiento económico del sector.
Desde el próximo 4 de febrero, Trump pondrá en marcha una tarifa del 25% adicional para los bienes exportados de Canadá, que será del 10% en el caso de China.
El porcentaje de China afectará directamente a las videoconsolas, ya que son allí donde se fabrican. Pero México también va a jugar un papel fundamental en esta crisis.
Es en territorio mexicano donde se fabrican la mayoría de discos para juegos, y el 25% que pretende imponer Trump puede suponer un incremento desmesurado en el precio.
Mat Piscatella y otros analistas ya han avanzado que las tarifas exigidas por el nuevo presidente van a suponer un aumento del precio de los juegos, tanto físicos como digitales.
Por ahora, Trump ha detenido los planes de aranceles sobre México; pero es una medida temporal, ya que piensa revocarla dentro de un mes.
En el caso de China, las perspectivas son incluso más oscuras. Trump propuso en campaña un arancel del 60% a las exportaciones de aquel país, haciendo añicos lo que era una próspera relación de intercambio.
Al final son los usuarios los que pagan estas tasas, ya que las empresas importadoras suben los precios para compensar los aranceles.
Aun así, los países afectados no van a quedarse de brazos cruzados: Canadá, México y China van a tomar medidas, que en el caso de los dos primeros incluyen sus propios aranceles a los productos importados desde Estados Unidos.