Jason Isaacs demostró ser experto en encarnar villanos en El patriota, aunque tuvo que jugársela a Mel Gibson

El actor británico modificó su personaje en la película de Roland Emmerich para que fuera un villano apropiado, pero temió haber enfadado a Mel Gibson.

Las grandes aventuras con héroes de leyenda valen tanto como lo hacen sus villanos. Un archienemigo audaz, despreciable e impertérrito hace que una historia gane muchísimo, y personajes como Darth Vader o Joffrey Baratheon lo han demostrado.

Jason Isaacs es muy consciente de que un buen villano no debe demostrar miedo salvo, quizá, en los últimos momentos, lo que le llevó a realizar un cambio sutil, pero importante en la película de 2000 El patriota, dirigida por Roland Emmerich y protagonizada por Mel Gibson.

El actor británico interpreta al coronel William Tavington de la unidad de caballería de los Dragones Verdes. Sin embargo, su papel en la película es el de convertirse en el objetivo de Benjamin Martin (Gibson), tras matar a uno de sus hijos. Martin se une al ejército Continental y encabeza una guerra de guerrillas contra los británicos en el marco de la Guerra de Independencia de Estados Unidos.

Hacia el final del segundo acto, ambos personajes se reencuentran en un intercambio de rehenes, donde Mel Gibson lanza su amenazadora declaración de intenciones a su rival, antes de que ambos vuelvan a encontrarse en el campo de batalla.

Un villano no se amilana, y Jason Isaacs lo sabe

Hablando con Collider sobre su papel en la temporada 3 de The White Lotus, Jason Isaacs comentó un cambio que introdujo en esa escena de El patriota sin consultarlo con Mel Gibson, algo que temió que desatase la furia del protagonista:

"Él viene a buscar a su hijo y, como estaba en el guion, se me acerca y me dice: 'Le mataré antes de que termine la guerra'. El guion decía: 'Por primera vez, ves a Tavington asustado. Retrocede'. Fui hacia Roland y le pregunté: '¿Por qué hago esto? ¿Por qué tengo miedo?'.

La película termina si el villano tiene miedo en ese momento. Se acabó. Y él dijo: 'Bueno, haz otra cosa'. Le pregunté: '¿Se lo digo a Mel?'. Él respondió: 'No, no, no'. Así que Mel se me acerca y me dice: 'Le mataré antes de que termine la guerra'. Saqué mi espada, la giré, le ofrecí la empuñadura y le dije: '¿Por qué esperar?'.

Parecía furioso. Los ojos de Mel se iluminaron. Pensé: 'Me he pasado de la raya. Es un error terrible'. Miró a su alrededor. Creí que miraba a Roland, y dijo: 'Pronto'. Y se marchó, y Roland gritó 'corten'. Corrí hacia Mel y le dije: 'Mira, lo siento mucho. Quería hacer algo, pero no quería decírtelo'. Me agarró y me dijo: '¡Me encantó! Fue electrizante, tío'".

A Jason Isaacs le salió bien la jugada, gracias, en parte, a la capacidad de reacción de Mel Gibson, pero este tipo de acciones pueden generar conflictos en el set de rodaje. Dicho esto, iba con la bendición del director, así que la culpa no era completamente de Isaacs.

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

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