Jean-Claude Van Damme habla de los mitos en torno a él

15 actores y actrices que fueron despedidos en pleno rodaje

En los últimos años le hemos visto abrirse de piernas entre dos camiones Volvo o bailar al ritmo de canciones como la Vaina loca, pero la carrera de Jean-Claude Van Damme va mucho más allá eso, así como los muchos mitos y leyendas que corren por Internet con su nombre.

Protagonista del cine de patadas y puñetazos tan popular a finales de los años 80 y durante los 90, este actor de origen belga se ha convertido en el referente de los tipos más duros del cine de los últimos años, lo que no le ha evitado que existan historias sobre él complicadas de creer. Sentado junto a un periodista de The Hollywood Reporter, Jean-Claude Van Damme ha repasado algunos de estos rumores para aclarar si son ciertos o no. 

Su despido de la película Depredador: el rumor más conocido es el de que el estudio le despidió después de que se probase el traje del mercenario alienígena por ser "demasiado bajito", (hay que tener en cuenta que el Depredador se iba a enfrentar a Arnold Schwarzenegger), pero también hay otros que dicen que Van Damme abandonó la película después de que no se aceptase su sugerencia de que el monstruo alienígena hiciese movimientos de kickoxing o que no tuvo más remedio que marcharse del set después de una monumental bronca con el productor Joel Silver. 

Van Damme le resta importancia y aclara que para él fue una cuestión de comodidad, dentro del traje del Depredador apenas podía respirar, le daban ataques de calor y la movilidad era prácticamente nula, así que cuando el productor Silver le pidió que saltase en una escena, su relación se terminó. "Cuando Joel me pidió que saltara supe que iba a salir muy mal. Le dije, "Joel este es imposible. Creo que vamos a tener un problema". Entonces me sustituyó", recuerda el actor.

Las películas de Jean-Claude Van Damme mejor valoradas por los usuarios de Amazon

Trabajó para Chuck Norris: a principios de los años 70, Van Damme estaba muy lejos de convertirse en la figura que es ahora. Como cualquier joven belga buscaba hacerse su lugar en el mundo y después de haber tenido varios trabajos consiguió abrir un gimnasio, California Gym, que después vendió para poder viajar a Estados Unidos y cumplir su sueño de ser actor. Una vez en California, Van Damme volvió a ir de trabajo en trabajo hasta que le contrataron como vigilante de un bar en Long Beach que, casualmente pertenecía al maestro de las artes marciales Chuk Norris con el que acabó entablando una gran amistad e incluso fue el que le propició su primer papel en el cine en la película, Desaparecido en combate. 

El intérprete recuerda sus días de gorila sin ningún incidente: "los estadounidense son personas muy grandes. No tuve que meterme en ninguna pelea, gracias a Dios. Soy bastante persuasivo y simpático así que no hubo ningún incidente".

Rechazó aparecer en Los mercenarios: la leyenda dice que cuando Sylvester Stallone le propuso aparecer en la primera película de Los Mercenarios, Van Damme rechazó la propuesta después de enterarse de que perdía una pelea contra Jet Li. Nada más lejos de la realidad, según el intérprete, no podía comprometerse con el proyecto de Stallone porque él estaba preparando una película llamada The Tower a la que intentó arrastrar a su viejo amigo. 

"Nadie puede comprarme. Es lo bonito de Hollywood. Nadie puede ponerme una correa alrededor del cuello. Hago lo que quiero", se explica el actor que, finalmente apareció en Los mercenarios 2 en el papel de villano.

Y además