Fast & Furious 11 sufre unos problemas de presupuesto que prueban que debe cambiar el enfoque con las franquicias

Universal Pictures

Universal ha cortado las alas a Vin Diesel con la última película de la saga Fast & Furious, pero esta es solo una muestra de cómo Hollywood necesita pisar el freno.

Lo de Fast & Furious 11 está siendo una montaña rusa de emociones para los fans, y no en el buen sentido. Vin Diesel no hace más que elevar el hype por el capítulo final después de dejarnos con un cliffhanger desproporcionado en Fast & Furious X en 2023.

Por otro lado, otros miembros del elenco han destacado que no han visto el guion, e incluso desde Universal Pictures han afirmado que la película necesita aflojar mucho con el presupuesto después de que su predecesora fuese un despilfarro monumental. Hay que decir que la salida de su director original, Justin Lin, y semanas sin trabajar, pero pagando a los equipos, no ayudaron.

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El caso es que es normal que en Universal no quieran dar a Vin Diesel y la "familia" carta blanca y, de hecho, le hayan pedido todo lo contrario: que recorte todo lo posible y que evite producir fuera de Estados Unidos.

Pero este es un problema que no se limita a la saga Fast & Furious, aunque sea un caso en el que se ha hecho más evidente y público. La era de bonanza de la década de 2010 terminó hace ya un lustro.

Franquicias como Fast & Furious ya no tienen luz verde para todo

Los hábitos de consumo han variado y el sector del streaming ha cambiado las reglas de juego para la cartelera y la taquilla. Durante la década de 2010, muchas películas superaban con relativa facilidad los 1.000 millones de dólares de recaudación.

Tal y como destacan en Screen Rant, propiedades como Star Wars, Jurassic World o, naturalmente, el Universo Cinematográfico de Marvel, estaban abonadas a superar con frecuencia esa marca de taquilla. Esto permitió que los presupuestos por encima de 250 millones de dólares fuesen la norma.

Pero solo hay nueve películas desde 2020 que han superado esa barrera de recaudación, y muchas sufren bastante hasta para llegar a los 500-600 millones de dólares. Con esos retornos, gastarse 250 millones en una película de franquicia se hace más complicado, y eso sin contar los costes de promoción, que van aparte.

Universal no quiere gastar más de 200 millones en Fast & Furious 11, y es una tónica que podemos ver, por ejemplo, en el regreso de Star Wars a la gran pantalla. The Mandalorian and Grogu ha costado 150 millones, una diferencia abismal con El ascenso de Skywalker que, según diversas fuentes, oscilaba entre los 275 y los 415 millones.

Marvel también está controlando más sus presupuestos, con excepciones como Avengers: Doomsday, que son eventos muy concretos. En general, Hollywood está despertando poco a poco de ese sueño en el que podían despilfarrar con un riesgo muy reducido.

La premisa general de Fast & Furious 11 es la de "volver a los orígenes", pero habrá que ver si todas las piezas encajan finalmente para que Universal y Vin Diesel puedan ofrecernos el final de la saga o, al menos, ponerse de acuerdo para informar del estado de la película sin ser contradictorios.

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Fast & Furious X (2023)

Fast & Furious X (2023)

Título original

Fast X

Género

Acción, Crimen, Suspense

Lenguage original

Inglés

Duración

2h 10m

Presupuesto

340.000.000,00 $

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Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.