The Mandalorian y Grogu no será tan cara como otras películas de Star Wars, y eso puede ser lo mejor

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Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

Lucasfilm ha cerrado el grifo del dinero para The Mandalorian y Grogu, y puede que eso sea lo mejor que le podía pasar a la película dirigida por Jon Favreau.

Hace unas semanas, se dio a conocer el presupuesto de producción de The Mandalorian y Grogu, la película que continuará las aventuras de los protagonistas de The Mandalorian en la gran pantalla en 2026. Para sorpresa de muchos, la cinta dirigida por Jon Favreau será la película de Star Wars más barata desde que Disney se hizo cargo de la franquicia.

Con un presupuesto de producción declarado de 166,2 millones de dólares, The Mandalorian y Grogu se queda muy lejos del coste mínimo de la película más económica hasta la fecha, Rogue One: Una historia de Star Wars, aunque algunas fuentes sitúan el presupuesto de esta en 280 millones y no en 200 millones, como reza el mínimo.

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Por si acaso, pongamos que Star Wars: Episodio VIII - Los últimos jedi, con 262 millones de dólares de presupuesto, ha sido la más barata de la era Disney.

Es fácil pensar que si The Mandalorian y Grogu ha tenido tan poco presupuesto es por falta de confianza por parte de Lucasfilm, el mismo estudio que se gastó 230,1 millones de dólares en The Acolyte o un combinado de 646 millones por las dos temporadas de Andor: Una historia de Star Wars.

Yo no pienso igual y, de hecho, considero que un presupuesto limitado es algo positivo para la gran mayoría de producciones y, en el caso de esta próxima película de Star Wars, es algo bueno de cara al producto final.

Más no siempre es mejor

El séptimo arte está cansado de impartir una lección que parece no entrar en algunas cabezas: que te gastes una millonada en una película no la hace mejor

Obviamente, no me refiero tampoco al caso opuesto, de ir más justos de presupuesto que una película amateur, pero sí de no despilfarrar lo inenarrable como están haciendo algunas producciones.

Y me viene bien escribir esto semanas después de que los hermanos Russo hayan estrenado en Netflix Estado eléctrico, una película que ha costado 320 millones de dólares… 320 millones. Dejando de lado que, siguiendo con su línea, Netflix estrenó directamente la película en streaming, no parece una película que valga tanto. Muy vistosa, pero nada bizarro que justifique ese gasto.

Hay muchas películas que, con un presupuesto muy limitado, han logrado resultados maravillosos. Por no separarnos del género: The Creator fascinó visualmente con solo 80 millones de presupuesto. La primera película de Joker costó 55 millones, mientras que su secuela, Joker: Folie à Deux, costó 200 millones y no le fue especialmente bien.

Entiendo que una película eleve su presupuesto si necesita desarrollar ciertas tecnologías para hacer posibles sus escenas. Un ejemplo lo tenemos con la saga Avatar, que literalmente ha desarrollado equipos y técnicas durante su desarrollo.

The Mandalorian y Grogu no necesita nada de eso, por lo que no necesita pedir cantidades desorbitadas De hecho, el trabajo de desarrollo que pudiera necesitar lleva años realizado.

Una tecnología que, bien empleada, abarata costes

Como posiblemente sepas, gran parte de The Mandalorian se filma en el Volumen de ILM, el set digital que, mediante tecnología StageCraft, proyecta un entorno realista alrededor de los actores. El equipo puede interactuar en tiempo real con la proyección para aplicar cambios y efectos.

Este entorno digital tiene sus pros y contras, claro, pero entre los puntos a favor está que se reducen mucho los costes de generar efectos en posproducción, construir decorados prácticos o desplazarse a emplazamientos reales para filmar.

Tampoco necesitan construir a Grogu, por ejemplo, ni desarrollar muchos elementos con los que ya contaban en la serie, y hablamos de muchos billetes que no tienen que cambiar de manos.

Me parece muy positivo que Jon Favreau no necesite un buque portacontenedores cargado de dinero para sacar adelante su película de Star Wars, tanto para la capacidad de ingenio del cineasta y de figuras como Dave Filoni, como para evitar que el "dinero ilimitado" siga haciendo mella en Star Wars. Ahora espero no comerme mis palabras y que la película salga redonda. 

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